Septiembre
22
Nació en
la localidad de Oropesa, Diócesis de Avila,
en el año de 1500, y desde temprana edad
sintió el fervoroso deseo de consagrarse
al servicio de Dios. Realizó sus estudios
en Talavera y en Toledo para luego continuarlos
en la universidad de Salamanca, donde gracias a
los sermones de Santo Tomás de Villanueva,
tomó los hábitos de la orden de lo
Ermitaños de San Agustín a la edad
de 22 años.
Tras
su ordenación, Fray Alfonso se entregó en
cuerpo y alma a la enseñanza, la predicación
y otras actividades de su apostolado, y su profundo conocimiento
del alma humana y su evidente bondad, le hicieron muy
solicitado como confesor. En cuatro ocaciones, fue prior
de otras tantas casas de agustinos y dos años
más tarde fue nombrado predicador de la corte
y enseguido comenzó a ejercer su influencia sobre
la nobleza, a quienes atraía tanto por la elocuencia
de sus sermonoes como por la calidad exquisita de su
música, a la que era muy afecto y destacaba por
su destreza.
Durante
treinta años realizó el trabajo de mantener
la vida crusitnaa en su más alto nivel de entre
la nobleza y la gentilidad, así como entre la
servidumbre de la corte española. Falleció a
la edad de noventa años, fue beatificado en 1881,
y canonizado en el 2002 por Juan Pablo II.
- Aciprensa