Santos
Peruanos
Santa Rosa de Lima Fecha
central: 30 de agosto
Nació en la capital del Perú, en 1586. Era de
ascendencia española. Fue la primera santa canonizada
del Nuevo Mundo. Aunque la niña fue bautizada con el
nombre de Isabel, se le llamaba comúnmente Rosa y ése
fue el nombre que le impuso en la Confirmación el arzobispo
de Lima, Santo Toribio.
Rosa
tomó a Santa Catalina de Siena como modelo, a pesar de
la oposición y Las burlas. Así pues, se dedicó
a atacar el amor propio mediante la humildad, la obediencia
y la abnegación de la voluntad propia.
Santa
Rosa sufrió mucho a causa de quienes no la comprendían.
Ingresó a la tercera orden de Santo Domingo y, a partir
de entonces, se recluyó prácticamente en una cabaña
que había construido en el huerto.
Llevaba
sobre la cabeza una estrecha cinta de plata, cuyo interior estaba
erizado de picos, era una especie de corona de espinas.
Su
amor por el Señor era tanto que cuando hablaba de El,
cambiaba el tono de su voz y su rostro se encendía como
un reflejo del sentimiento que embargaba su alma. Este fenómeno
se manifestaba sobre todo en el Santísimo Sacramento
y en la comunión.
Tiempo
después, una comisión de médicos y sacerdotes
examinó a la santa y dictaminó que sus experiencias
eran realmente sobrenaturales. El modo de vida y las prácticas
ascéticas de Santa Rosa de Lima sólo convienen
a almas llamadas a una vocación muy particular. Lo más
admirable en Santa Rosa fue su gran espíritu de santidad
heroica, porque todos los santos ya sea en el mundo, el desierto
o en el claustro, poseen el rasgo común de haber tratado
de vivir para Dios en cada instante. Quien tiene la intención
pura de cumplir en todo la voluntad de Dios, podrá servirle
con plenitud en todo lo que haga.
Santa
Rosa murió el 24 de agosto de 1617, a los 31 años
de edad. El Papa Clemente X la canonizó en 1671.
Los
escritos de Rosa Hacia 1923, el O. P Provncia de España, P. Getino,
descubrió unos papeles de aspecto cabalístico,
cuya extensión eran de dos medios pliegos, y que correspondían
a los dibujos y escritos de la santa peruana.
En efecto, los dibusjos de Santa Rosa de Lima utilizaron un
estilo, lenguaje y forma literaria de la tradición emblemática
y renacentista y barroca. Como en los tratados emblemáticos
del amor divino, Rosa relata sus experiencias místicas
uniendo la palabra y la imagen. El nivel de las experiencias
místicas descritas por Rosa corresponde en magnitud al
milagroso intercambio de corazones que Jesús realizara
con Santa Catalina de Siena o a las transverberaciones del corazón
de Santa Teresa de Jesús. De estos dos pliegos, uno se
refiere a las Mercedes o pruebas interiores de la santa, y el
otro a la escala mística.
Primer pliego En el primer pliego, Rosa ha recortado tres corazones,
pegándolos en serie para mostrar gráficamente
el inicio de la secuencia de comunicaiones o gracias místicas.
Cuando el P.Getino da a conocer estos documentos, reparó
en la similitud del lenguaje místico de Rosa con el de
Santa Teresa de Jesús y de Juan de la Cruz.
Gracias
a las inspiraciones que se encuentran en este primer pliego,
podemos decir que fueron escritas antes de la confesión
General a la que fue sometida Rosa, encomendada a los frailes
dominicos, pues así lo menciona en su escrito central.
La
posible fecha del diseño de dichos gráficos sería
el 23 de agosto de 1614, víspera de la fiesta del apóstol
San Bartolomé. Rosa parece recibir las Mercedes hace
5 años(1609). Los 2 años de padecimientos podrían
llevarnos al tiempo de su profesión como terciaria secular
(30/8/1607) y afirmar en todo caso que ella fue sometida a esta
confesión general como requisito previo para la profesión
para ser laica dominica.
Uno
de los textos localizados al lado izquierdo revela que Rosa
entregaba estos manuscritos a su confesor o guía espiritual
para que él los revisase y corrijase sus errores, algo
que se acostumbraba en aquella época.
Estos
guías espirituales confirman la autenticidad y originalidad
de los escritos, ya que en aquella época circulaban numerosos
y falsos escritos de experiencia mística que podrían
haber restado la originalidad a los escritos de Rosa.
Segundo pliego
La escala espiritual dibujada por Rosa tenía el mismo
sentido que la escala espiritual de San Juan Climaco; una obra
que fray Luis de Granada publicó en 1562 y que Rosa leyó.
Resulta a la vez extraño comprobar cómo el contexto
de las mercedes divinas tienen su analogía con el cántico
espiritualidad de San Juan de la Cruz, siendo sorprendente que
el diseño gráfico de la novena merced muestre
en dibujo lo que el mismo Juan de la Cruz declara en el verso
de la canción segunda de "Llama de amor viva".
Sin embargo, las obras de San Juan comenzaron a publicarse incompletas
en 1618; la primera redacción del cántico apareció
en 1627 y la segunda en 1703, cuando la santa ya había
fallecido, de manera que es improbable que los escritos de Rosa
fueran una copia del gran místico.
También
se puede ver la influencia de una tercera mano mucho más
docta y conocedora de esta riqueza espiritual, en el mismo proceso
inquisitorial por el cual pasó y de hecho asegura la
mano correctora de sus confesores o padres espirituales. Habría
que acortar que algunos autores ven en la décima merced
el mejor ejemplo de la manipulación, pues está
escrito en latín y la historia nos narra que Rosa era
iletrada.