Obispo
Conmemoración:
6 de diciembre
San
Nicolás, cuyo nombre significa "protector
y defensor de los pueblos" fue tan popular en la
antigüedad que se le han consagrado en el mundo
más de dos mil templos. Era invocado por los fieles
en los peligros, en los naufragios, en los incendios
y cuando la situación económica se ponía
difícil, consiguiendo éstos favores admirables
por parte del santo.
Por
haber sido tan amigo de la niñez, en su fiesta
se reparten dulces y regalos a los niños, y como
en alemán se llama "San Nikolaus", lo
empezaron a llamar Santa Claus, siendo representado como
un anciano vestido de rojo, con una barba muy blanca,
que pasaba de casa en casa repartiendo regalos y dulces
a los niños. De San Nicolás escribieron
muy hermosamente San Juan Crisóstomo y otros grandes
santos, pero su biografía fue escrita por el Arzobispo
de Constantinopla, San Metodio.
Desde
niño se caracterizó porque todo lo que
conseguía lo repartía entre los pobres.
Unos de sus tíos era obispo y fue éste
quien lo consagró como sacerdote, pero al quedar
huérfano, el santo repartió todas sus riquezas
entre los pobres e ingresó a un monasterio.
Según
la tradición, en la ciudad de Mira, en Turquía,
los obispos y sacerdotes se encontraban en el templo
reunidos para la elección del nuevo obispo, ya
que el anterior había muerto. Al fin dijeron: "elegiremos
al próximo sacerdote que entre al templo".
En ese momento sin saber lo que ocurría, entró Nicolás
y por aclamación de todos fue elegido obispo.
Fue muy querido por la cantidad de milagros que concedió a
los fieles.
En
la época del Licino, quien decretó una
persecución contra los cristianos, Nicolás
fue encarcelado y azotado. Con Constantino fueron liberados él
y los demás prisioneros cristianos. Se dice que
el santo logró impedir que los herejes arrianos
entrasen a la ciudad de Mira.
El
santo murió el 6 de diciembre del año 345.
En oriente lo llaman Nicolás de Mira, por la ciudad
donde fue obispo, pero en occidente se le llama Nicolás
de Bari, porque cuando los mahometanos invadieron a Turquía,
un grupo de católicos sacó de allí,
en secreto, las reliquias del santo y se las llevó a
la ciudad de Bari, en Italia.
En
esta ciudad se obtuvieron tan admirables milagros por
su intercesión, que su culto llegó a ser
sumamente popular en toda Europa. Es Patrono de Rusia,
de Grecia y de Turquía.
- Aciprensa