«Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí»
07 de febrero 2012 Martes V 1Re 8, 22-23.27-30
Salomón hace una oración donde reconoce que la inmensidad de Dios no puede ser contenida por nadie, ni por nada, ni tampoco, por tanto, por el espléndido templo que se ha construido. Al final hace este súplica: «Escucha la súplica de tu siervo y de tu pueblo, Israel, cuando recen en este sitio; escucha tú, desde tu morada del cielo, y perdona»; ¿verdad que fácilmente esta oración me la puedo hacer mía?
Evangelio según San Marcos 7,1-13.
Los fariseos con algunos escribas llegados de Jerusalén se acercaron a Jesús, y vieron que algunos de sus discípulos comían con las manos impuras, es decir, sin lavar.
Los fariseos, en efecto, y los judíos en general, no comen sin lavarse antes cuidadosamente las manos, siguiendo la tradición de sus antepasados; y al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones. Además, hay muchas otras prácticas, a las que están aferrados por tradición, como el lavado de los vasos, de las jarras y de la vajilla de bronce.
Entonces los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: "¿Por qué tus discípulos no proceden de acuerdo con la tradición de nuestros antepasados, sino que comen con las manos impuras?".
El les respondió: "¡Hipócritas! Bien profetizó de ustedes Isaías, en el pasaje de la Escritura que dice: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinde culto: las doctrinas que enseñan no son sino preceptos humanos. Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradición de los hombres".
Y les decía: "Por mantenerse fieles a su tradición, ustedes descartan tranquilamente el mandamiento de Dios.
Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre, y además: El que maldice a su padre y a su madre será condenado a muerte.
En cambio, ustedes afirman: 'Si alguien dice a su padre o a su madre: Declaro corbán -es decir, ofrenda sagrada- todo aquello con lo que podría ayudarte...'
En ese caso, le permiten no hacer nada más por su padre o por su madre. Así anulan la palabra de Dios por la tradición que ustedes mismos se han transmitido. ¡Y como estas, hacen muchas otras cosas!".
San Agustín (354-430), obispo de Hipona (Norte de África) y doctor de la Iglesia
Discurso sobre los salmos, Salmo 99, §5
«Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí»
¿Quién lo ha creado todo? ¿Quién te ha creado a ti mismo? ¿Qué son todas estas criaturas? ¿Quién eres tú? ¿Y cómo decir qué es el que ha creado todo esto? Para decirlo, hace falta que tu pensamiento lo conciba: qué tu pensamiento se vuelva hacia él, acércate a él. Para ver bien algo, te acercas a eso... Pero Dios es percibido sólo por el espíritu, se le coge sólo por el corazón. ¿Y dónde está este corazón por el cual se puede ver a Dios? "Dichosos los corazones puros, verán a Dios" (Mt 5,8)...
Leemos en un salmo: "Acercáos y seréis iluminados" (Sal. 33,6 tipos de Vulg). Para acercarse y ser iluminado, hace falta que detestes las tinieblas... Eres pecador, debes volverte justo; pero no podrás recibir la justicia si el mal todavía te gusta. Destrúyelo en tu corazón y purifícalo; caza el pecado de tu corazón donde quiere venir a vivir al que quieres ver.
El alma humana, nuestro " hombre interior " (Ef 3,16), se acerca a Dios tanto como puede, nuestro hombre interior que ha sido recreado a imagen de Dios, él que ha sido creado a imagen de Dios (Gn 1,26) pero que se alejó de Dios en la desemejanza.Cierto, no es en el tiempo donde nos acercamos o alejamos de Dios: si no te pareces más a él, te apartas de Dios; si te le pareces, tú te acercas a él.
Mira pues cómo el Señor quiere que nos acerquemos: nos hace primero semejantes a él para que podamos estar cerca de él. Nos dice: "Sed como vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir el sol sobre malos y buenos, y deja caer la lluvia sobre justos e injustos". Aprende pues a amar a tu enemigo (Mt 5,44-45). A medida que esta caridad crece en ti, te devuelve y te reforma a semejanza de Dios; y cuanto más te acercas a esta semejanza avanzando en amor, más comienzas a sentir la presencia de Dios. ¿Pero a quién sientes? ¿Al que viene hacia ti o a aquel al cuál tú vuelves? Él jamás se alejó de ti; eres tú quien se ha alejado de él.
Oración introductoria
Señor Jesús, gracias porque tú has querido poner tus mandamientos dentro de mi corazón. Señor, ayúdame a interiorizar tus palabras para que pueda cumplir mejor tu voluntad. Te ofrezco esta meditación por todos aquellos que te honran únicamente con los labios, pero su corazón está alejado de ti. Dios mío, que pueda comprender aquello que nos revelaste por boca del profeta Jeremías para entender mejor este evangelio: "Pondré mi Ley en su interior y sobre sus corazones la escribiré, y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo" (Jer 31,33).
Petición
Señor, purifica mi alma para que pueda honrarte con mi mente, mi voluntad y mi corazón
Meditación
"Hay que prestar atención a la vida espiritual, a la presencia escondida de Dios en nosotros, a la sinceridad de la conciencia y a la purificación, a la conversión del corazón, para que el Espíritu Santo se haga realmente presente en nosotros y nos guíe. En efecto, si con razón nos preocupamos por cuidar nuestro crecimiento físico, humano e intelectual, es mucho más importante no descuidar el crecimiento interior, que consiste en el conocimiento de Dios, en el verdadero conocimiento, no sólo aprendido de los libros, sino interior, y en la comunión con Dios, para experimentar su ayuda en todo momento y en cada circunstancia. (Benedicto XVI, mensaje durante la Audiencia General, miércoles 16 de septiembre de 2009).
Reflexión apostólica
Las tradiciones y ritos externos, sin quitar la importancia que tienen, no tendrán todo su fruto en nosotros si no logramos cambiar nuestro corazón. Esforcémonos particularmente por interiorizar el verdadero sentido de nuestras acciones apostólicas, preguntándonos en cada momento dónde está nuestro corazón. Transmitamos la coherencia de vida con la identidad de las obras externas que realizamos que deben estar enraizadas en fuertes convicciones interiores.
Propósito
Hacer un pequeño examen de conciencia por la noche y preguntarme si en las acciones del día he procedido con una buena intención en mis actos externos.
Diálogo con Cristo
Jesús, me acerco a ti porque no quiero ser un cristiano sólo de "tradición" sino que quiero hacer una experiencia más profunda de tu presencia en mi vida. Ayúdame a valorar todo lo que he recibido a través de la fe católica y a ahondar más en sus exigencias y compromisos para ayudar más a mis hermanos los hombres.
"Las críticas no son otra cosa que orgullo disimulado. Un alma sincera para consigo misma nunca se rebajará a la crítica. La crítica es el cáncer del corazón" (Madre Teresa de Calcuta)
¿Cuál es la mejor receta para empezar bien tu oración?
¡No importa lo que hagas o en medio de quién estás: siempre puedes ponerte delante de Dios y elevar tu alma a Él!
¡Cristo, como luz, ilumina y guíame!
¡Cristo como escudo, excede y cúbreme!
Cristo conmigo, Cristo frente a mí,
Cristo tras de mí, Cristo en mí,
Cristo a mi derecha, Cristo a mi izquierda,
Cristo al descansar, Cristo al levantarme,
Cristo en el corazón de cada hombre que piense en mí,
Cristo en la boca de todos los que hablen de mí,
Cristo en cada ojo que me mira,
Cristo en cada oído que me escucha. (San Patricio)
Nuestras acciones están, casi siempre, determinadas por la presencia de otras personas a nuestro alrededor. Hay cosas que no haríamos delante de algunos y cosas que, totalmente solos, no tenemos reparo en hacer. Imagínense, por ejemplo, que reciben la invitación del presidente de su país para visitar su casa. ¿Cómo se comportarían? Seguramente con la mayor educación posible. Al llegar a la sala, no me tiro en el sofá, sino que me siento con educación; en la mesa cuido de no hablar con la boca abierta, de usar adecuadamente los cubiertos, etc. Y ¿qué es lo que me mueve a comportarme así? La importancia de la persona que tengo delante. En cambio, si estoy en casa, tal vez no es necesaria tanta atención...
Nuestra oración es, justamente, una invitación de Dios para visitarle y hablar con Él. Es un momento en que dialogo con el Señor de todo el Universo que -¡oh, maravilla!- me llama su amigo. ¿Cómo me comporto delante de Dios?
Bueno... de acuerdo: no es tan sencillo como parece. Porque a Dios no lo vemos físicamente y en ocasiones es fácil distraerse con cualquier cosa. Sobre todo al inicio... ¡cuánto cuesta empezar bien la oración!
San Patricio nos da una pista para empezar bien nuestra oración: saber ver a Dios en todo. Y al inicio de cada momento de oración, es importante hacer lo que comúnmente se llama ponerse en la presencia de Dios. Saber que estoy delante de Dios; repetírmelo a la mente y al corazón.
¡Decírselo a Dios!: Señor, vengo a tu presencia, ayúdame a darme cuenta de ello!. Darme cuenta de que REALMENTE Él me escucha y quiere hablarme. Sobrecogerme ante el misterio de su presencia y agradecerle que quiera venir a hablar conmigo.
Se puede hacer de modo espontáneo (personalmente lo recomiendo) con una oración hecha por mí. Pero si en un primer momento no sale, las oraciones hechas, como el himno de San Patricio de arriba, pueden ayudar.
Así, poco a poco, lograremos ponernos delante de Dios... incluso en medio de ocupaciones muy variadas. El ejemplo de Juan Pablo II, que podía abstraerse en misas multitudinarias, es excepcional en este sentido.
¡No importa lo que hagas o en medio de quién estás: siempre puedes ponerte delante de Dios y elevar tu alma a Él!
Esto, a su vez, también nos ayudará a descubrir a Dios en todas las cosas, en cada momento de nuestra vida... y ¡maravillarnos! Como un enamorado, que ve a su amada en todo lo que vive y la extraña en cada momento. Así viviremos nosotros con Dios, sabiendo que, como rezaba el bueno de San Patricio, Él está presente a mi derecha, a mi izquierda, en cada persona que tengo delante. Y, de modo particular, en cada oración en la que voy a dialogar con Él.
Escucha el clamor de tu siervo
2Re 8,22-23.27.30:Sal 83; Mc 7,1-13
HEMOS VIVIDO EN ESTOS DIAS UNA EXTRAORDINARIA CAPACIDAD DE ENSEÑANZA SOBRE LIBERACION Y SANACION. ADEMAS NOS ESTAMOS ACERCANDO A ESTE SABADO EN HONOR A LA VIRGEN DE LOURDES A LA QUE TANTOS CORAZONES ACUDIERON CON LA ESPERANZA DE SER SANADOS POR EL PODER DE LO ALTO. MUCHOS LO SON DE INMEDIATO CUANDO EL AMOR DEL SEÑOR TOCA SUS CORAZONES Y LES REGALA LA PAZ ESPIRITUAL.
HAY EN ESTE "TOQUES" ALGUNAS FOTOS DE LA DINAMICA DE LA SANTA MISA EN ROSA DE SANTA MARIA DE LURIN QUE SE DISTINGUIO POR LA APARICION DE BOTELLAS DE AGUA VACIAS, PORQUE TODOS LOS PRESENTES QUERIAN LLEVARSE A SU CASA UN ALGUITO DE AGUA BENDITA QUE COMO TODO UN SACRAMENTAL SE ROCIABA SOBRE EL PUEBLO DE DIOS Y TODO EL SENTIDO DE PURIFICACION PARA ENTRAR EN EL GOZO DE LA PRESENCIA DE DIOS Y DE LA SANTISIMA VIRGEN MARIA. NO SE OLVIDE QUE EN LURIN HAY MUCHA BRUJERIA Y SORTILEGIOS Y ES UNA POBREZA ESPIRITUAL, POR ELLO TODO ES POCO PARA SACUDIRSE PRESENCIAS DEL MAL Y DE TODA ESA IGNORANCIA RELIGIOSA. SIENDO VERANO, EL NUMERO DE ASISTENTES ERA BASTANTE NUMEROSO.
HAY UN DETALLE: HASTA HACE CASI DOS MESES INTENTABA DAR PROPINA A LOS VIGILANTES Y POLICIAS. SE ENCARGAN CON LA SISTER Y HARDY, HAN DISMINUIDO EL NUMERO Y LA PROPINA Y YA HAY PRESENCIA DE LADRONES CONTRA LOS CARROS DE LOS ASISTENTES A LA SANTA MISA. SE HAN DADO COMO DOCE ACCIDENTES DE ACTUACION DE LO QUE EN LIMA LLAMAN: PERICOTES. ESPERO EN EL SEÑOR QUE NO HAGAN DAÑO A NINGUNO DE LOS INVITADOS LOS DOMINGOS A LA SANTA MISA, SINO HABRA QUE VOLVER AL SISTEMA DEL CURILLA, QUE CONSISTE EN PAGA Y TE VAN A CUIDAR SU CARRITO. BUENO ESO ES LO QUE ESPERO CON JESUS.
Es hermosa la oración de Salomón al dedicar el templo al Señor, cuando los sacerdotes salieron del Santo y la nube llenó el templo. La nube de la gloria de Dios, lo que hace que las moradas del Señor sean tan deseables. Pero algo ha acontecido, pues ahora el único templo es el mismo Cristo, y él es también el único sacrificio. No podemos agarrarnos a purificaciones que son de mera externalidad, restregando bien nuestras manos, como hacían nuestros mayores los israelitas. Es claro, y la discusión continua de Jesús con los fariseos lo deja claro. Todo el AT señala a Cristo. Cada palabra, cada frase, cada personaje hablaba de él. Pues en él se cumple la alianza que, por él, por la novedad de lo que en él se nos ofrece, ya no es sino antigua alianza. En él se nos da la nueva alianza. No vale restregarse las manos para purificarlas. Lo que hacen los discípulos, como les acusan fariseos y escribas, ¿incurre en falta contra la santidad de Dios? Jesús se muestra intransigente con ese pensar, tanto con palabras como con obras. Polemizando con ellos brutalmente. Dos son las razones. La hipocresía bestial que en ellos se da, pues se quedan en el mero lavar y restregar, aunque sus corazones emponzoñados sean capaces de, por el arte mágico de algunas palabras, abandonar a la pobreza de un modo brutalmente egoísta al padre y a la madre. Y nos recuerda las durísimas palabras del profeta Isaías: su corazón está vacío, lejos del Señor, enseñando doctrinas que son preceptos humanos.
¿Cuáles son las moradas del Señor, tan deseables? El templo no es ya el lugar del Santísimo, pues ha sido transferido a la persona de Cristo. Y no hace falta esperar a la destrucción del templo de Herodes el Grande para caer en cuenta de ello, como fariseos y cristianos comprobaron de modo tan tajante a partir del año 70 d.C. Unos y otros, tras la destrucción del lugar del culto a Dios, donde se realizaban los sacrificios, tomaron dos caminos divergentes por demás. Ellos siguen siendo herederos del antiguo Israel, el pueblo de la alianza con el Señor, la cual, por más que antigua, no ha caducado (Rom 9-11 nos lo enseña de manera misteriosa).
¿Deberemos decir que el discurso escatológico de Jesús a la vista del grandioso templo el día primero de la semana de pasión, es pura reescritura de un evangelista que ha visto con sus propios ojos la destrucción de Jerusalén y su templo? Afirmarlo así olvida dos cosas: que en Jesús se da la novedad del nuevo templo y del nuevo sacrificio. Él lo sabía, y en ningún momento dejó de proclamarlo con su palabra y con sus obras. La cruz es el momento decisivo de esa transformación esencial en la alianza de Dios, primero con el pueblo elegido, luego, en Cristo Jesús, en todos los hombres, y, finalmente, cuando la historia se haya completado, en el pueblo judío. La segunda cosa que olvida es que Pablo vivió y murió antes de la hecatombe de Jerusalén y de su templo, y en él se nos hace clara la visión de Jesús como quien, con la autoridad de Dios, es su justicia para los que creen en él, y deben saltarse a la torera la teología sacrificial del mismo Pablo, en la que Jesús muere en la cruz por nuestros pecados. Con la muerte de Jesús y cuando este se aparece a Pablo, camino de Damasco, ya las cosas están claras.
Teodoro de Heraclea, mártir († c. a. 319)
Uno de los mártires orientales provenientes del mundo de la milicia. Fue capitán de soldados. Hizo honor a su nombre -Teodoro es Adorador de Dios- con el testimonio de su sangre derramada. Ejerce el mando en tiempos del emperador Licinio. Murió mártir, en Heraclea, por el año 319, defendiendo la fe y sabiendo anteponer a su lealtad de soldado la preeminencia de obedecer a Dios.
El resto es otro cantar. Muchos consideran los relatos como producto de la fábula que se hace en torno a su persona y a su entrega; puede que tengan razón. Siendo sinceros, también yo encuentro dificultades para aceptar el relato tal cual me lo entrega el tiempo sin pasarlo por la criba de la historia que lo purifique. Muy probablemente hay elementos del relato bordados en el telar de la leyenda.
Porque dicen que pasaba su valiente vida librando las tierras de alimañas, monstruos y dragones. Y donde se resalta su condición de hombre de fe es en una de las caminatas que hacía el emperador visitando el imperio, revisando sus fuerzas militares y comprobando el estado de las posiciones. En esta ocasión, lleva consigo todas las imágenes idolátricas de los dioses romanos. Son ricas y minuciosamente trabajadas por los artistas palatinos. Quiere donarlas a sus tropas para que le sirvan de protección en las campañas.
El capitán Teodoro hace los honores del recibimiento. Luego, de modo ingenuo y servicial, pide permiso al emperador para que las estatuas de los dioses paganos sean depositadas en las dependencias de su casa con el pretexto de custodiarlas y perfumarlas. Así -asegura con pillería- estarán más vistosas a la hora de ser presentadas al gran público. Y lo más ocurrente que resuelve es destruir las imágenes de los dioses falsos, obtener el oro que las recubre y posteriormente donarlo a los pobres para que remedien sus miserias.
¡Claro que con su actuación alegre y decidida da un testimonio de dónde tiene puestos sus valores y de en quién tiene depositada su fe! Pero le valió el martirio por degüello precedido de incontables tormentos que ya están previstos en los relatos de las actas martiriales tardías. Sí, se habla de sus muchas heridas sanadas por ángeles y de conversiones multitudinarias de testigos presenciales al comprobar su firmeza hasta el último momento de su muerte.
En el cielo nos encontraremos con Teodoro, el capitán de Heraclea y, si lo cree oportuno, nos contará la verdad de lo que pasó. No deja por ello de animar nuestra existencia conocer lo que los ancestros dijeron de este intrépido santo soldado pícaro, queriendo personificar en él que la fe no está reñida con el sentido práctico y que la valentía profesional debe acompañar a la fortaleza que da la entrega a Dios.
San Tobías
Uno de los libros más agradables de la Sagrada Escritura es el de Tobías. Este santo fue siempre un exacto cumplidor de sus deberes religiosos. Siendo todavía muy joven, cuando sus familiares se apartaron de la verdadera religión y empezaron a adorar al becerro de oro, él en cambio nunca quiso adorar ese ídolo y era el único que en su familia iba en las grandes fiestas a Jerusalén a adorar al verdadero Dios.
Se casó con una mujer de su propia religión, llamada Ana, y tuvo un hijo al cual le puso también el nombre de Tobías. Cuando el pueblo de Israel fue llevado cautivo a Nínive, Tobías tuvo que ir también allá en destierro, pero allá le concedió Dios la simpatía de los gobernantes y llegó a ocupar un alto puesto en la administración del gobierno. Sin embargo, un nuevo rey ordenó la matanza de todos los israelitas; incluso prohibió su sepultura a fin de que sean los cuervos quienes comiesen sus cuerpos. Pero Tobías, que era muy piadoso y muy caritativo, se dedicó de noche a sepultar los cadáveres de sus paisanos. Tobías fue preso de muchos sacrificios y desdichas; pero su entrega generosa y caritativa hacia los más necesitados, así como su constante oración fueron suficientes para que el Señor aplaque todos sus males, y que Tobías y toda su familia pronto gozasen de mucha paz y felicidad.
Esta sublime historia nos presenta el modelo de la familia cristiana, de la felicidad del hogar, que se encuentra en Dios, de los privilegios que Él concede a los que confían en su paternal misericordia. Ninguna pareja de jóvenes cristianos debería llegar al matrimonio sin haber leído éste libro y meditado el secreto de la dicha envidiable que ésta santa familia ofrece a la imitación de los que quieren vivir su fe. El fin del libro de Tobías es mostrar los caminos de la Divina Providencia que pone a prueba nuestra fe (I Pedro 1,7), más al fin todo lo convierte en consuelo y nuevos favores.
Tobías se encuentra cautivo en Nínive, unos 700 años antes de Jesucristo. Brillan en él extraordinariamente las virtudes de la religión, la fe en las divinas promesas, la firme esperanza en Dios, que le da alegría y fortaleza en las pruebas, y la más tierna caridad para con el prójimo. Tobías, el joven, es un modelo de hijo, lo mismo que su esposa, la joven Sara en quién se cumplen las palabras de Prov. 19,14: " casa y riqueza se heredan de los padres; mas la mujer prudente la da solo el Señor".
En cuanto a la cuestión de la composición, los dos Tobías mismos parecen ser los autores de éste libro, ya que en los tres primeros capítulos de los textos griegos y ciríacos, Tobías habla en primera persona. Ésta opinión se funda también en la versión griega, que dice en 12,20: " escribir en un libro todo lo acaecido". Sin embargo, muchos expositores creen que el libro, tal como hoy se presenta, fue redactado en el tiempo en que el hebreo había dejado de ser lengua del pueblo.
En la Iglesia Católica se cita el libro de Tobías entre los Libros Sagrados desde la era apostólica
Abusos de las manzanas podridas del clero holandésUn mensaje papal abrió el simposio vaticano sobre los abusos sexuales entre el cleroBenedicto XVI reclama "una profunda renovación en la Iglesia" para acabar con la pederastia"Aliviar a las víctimas debe ser lo más importante para la comunidad cristiana"
Redacción, 06 de febrero de 2012 a las 19:11
Piden cerrar los seminarios para eliminar la pedofilia en la Iglesia
La Iglesia católica holandesa indemnizará a 2.000 víctimas de pedofilia
Irlanda vs Vaticano. Credulidad vs pedofilia
Es una responsabilidad importante, poder mirar esta herida abierta en la Iglesia con los ojos bien abiertos y hacer todo por que no vuelva a ocurrir
Benedicto XVI ha reclamado "una profunda renovación de la Iglesia" en un mensaje dirigido a los participantes de un simposio organizado por la Iglesia católica sobre la pedofilia este lunes en Roma.
"Aliviar a las víctimas debe ser lo más importante para la comunidad cristiana y debe ir de par con una profunda renovación de la iglesia en todos los niveles", afirmó el Papa al iniciarse un gran encuentro destinado a evitar la repetición de los escándalos pedófilos que afectaron profundamente a la Iglesia católica en los últimos años.
"Por lo tanto, el Santo Padre apoya y anima todos los esfuerzos tendientes a responder (...) al desafío de suministrar a los niños y a los adultos vulnerables un medio favorable a su desarrollo humano y espiritual", afirmó en el mensaje el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado y segundo en la jerarquía del Vaticano.
Benedicto XVI "exhorta a los participantes en la conferencia a seguir construyendo un amplio abanico de competencias parapromover en la Iglesia una cultura vigorosa de prevención eficaz y de apoyo a las víctimas", añadió.
Una conferencia de cuatro días contra la pederastia comienza este lunes en el Vaticano, con delegados de 110 conferencias episcopales y superiores de 33 órdenes religiosas, para tratar de impedir la repetición de los abusos sexuales de menores que han conmocionado la Iglesia católica en los últimos años.
Unos diez años después del estallido del escándalo en Estados Unidos, y las siguientes revelaciones en cadena, desde Europa hasta Australia pasando por América Latina, este encuentro, en gran parte a puerta cerrada, reúne a unos 200 delegados hasta el jueves en torno al tema 'Hacia la curación y la renovación'.
Aspira a garantizar el futuro de la "protección de los niños" aunque también el de los "adultos vulnerables". El papa Benedicto XVI les dirigirá un mensaje.
Puesto que uno de los reproches que se le ha hecho a la Iglesia en el pasado era laprotección de los culpables y la falta de escucha a los jóvenes heridos, los participantes han recibido la orden de reunirse en privado con las víctimas antes de viajar a Roma.
"Es una responsabilidad importante, poder mirar esta herida abierta en la Iglesia con los ojos bien abiertos y hacer todo por que no vuelva a ocurrir", declaró el lunes en Radio Vaticano el rector de la Universidad Gregoriana, en la que tiene lugar el simposio, el francés François-Xavier Dumortier.
Este coloquio no tiene como objetivo "un efecto de visibilidad", dijo en respuesta a quienes ven en él una operación de relaciones públicas. "El Papa ha tomado posición de forma valiente para que no nos quedáramos en la superficie de los problemas". Se trata de "desarrollar una cultura de escucha, de prevención y de curación", dijo.
Para el jesuita y psicoterapeuta Hans Zollner, organizador del simposio, "lo esencial para la Iglesia es asumir la responsabilidad por el daño hecho". Pero las respuestas de las víctimas son variadas: para algunas, "demasiado heridas, el capítulo de la Iglesia está cerrado". Otras "desean ayudar para que esto no vuelva a ocurrir", dijo a Radio Vaticano.
Unos 40 ponentes hablarán sobre todas las dimensiones del problema, desde la influencia de la pornografía en internet hasta la formación de los obispos.
Van a testificar obispos "que han actuado valientemente en defensa de las víctimas" en Filipinas, Estados Unidos, México, Brasil, Alemania y Sudáfrica, según los organizadores.
Una de las dificultades es, debido a las diferencias culturales, hacer tomar conciencia a las iglesias en Asia o en África de la dimensión del problema en su sociedad.
Monseñor Charles Scicluna, arzobispo maltés nombrado "protector de justicia" (fiscal) hace 10 años por el Papa sobre este asunto, afirmó "que no puede haber distinción entre la Iglesia y la protección de los jóvenes".
La irlandesa Marie Collins, violada por un sacerdote en un hospital de Dublin cuando era niña, y única víctima invitada al simposio, dará su testimonio ante la asamblea, pero admitió que no fue fácil decidirse. "Al margen de los remordimientos expresados por las actuaciones de los culpables, pocos de ellos lo han sido por la protección que sus superiores les han acordado", lamentó el viernes.
El presidente de la Congregación para los obispos, el canadiense Marc Ouellet, presidirá el martes en la iglesia Santa Ignacia una velada penitencial en la que responsables de la Iglesia "pedirán perdón" a las miles de víctimas.
Concretamente, se lanzará un centro de aprendizaje por internet, ampliamente financiado por instituciones católicas alemanas, para permitir a todos los religiosos del mundo familiarizarse con las mejores prácticas, consignas de la Iglesia y conocimientos psicológicos.
DOMINGO -5
No nos imaginamos, a Jesús entrando en la casa de Pedro y Andrés, pensando o incluso diciendo: ¡qué mala organización! ¡No hay nadie que atienda, no han previsto una persona que sustituya a la suegra enferma! No nos lo imaginamos diciendo, ¡qué pesados estos enfermos que no se acaban nunca! ¡Qué no me dejan orar! o diciendo, ¡ahora tendré que viajar para ir a curar aún más! NO. Pero Jesús no lo hace porque no se dé cuenta de ello, sino porque se sitúa ante las dificultades de cada día: la fiebre, las enfermedades, el insomnio, de la sensación, de la depresión...
Estos problemas nos han afectado a todos: desde pasar personalmente una noche en blanco, hasta preocuparse de que algún ser querido no podía dormir o estaba enfermo, muchos hemos tenido la experiencia. Los medicamentos, el progreso, la juventud y la edad avanzada no son excusa para darse cuenta de una realidad fundamental: la fragilidad humana. Somos débiles. Nos cuesta mucho aceptarlo, pero somos débiles: nos encontramos mal, cuando querríamos estar siempre bien; nos enfadamos cuando nos gustaría poderlo afrontar todo con serenidad, no nos gusta perder en un juego o suspender un examen, nos desanimamos cuando pensamos que las cosas no nos van bien. Estos sentimientos son antiguos: ya los padecía Job; son seguramente también los que tenía la suegra de Pedro cuando veía que con un huésped en casa, no podía acogerlo y atenderlo porque se encontraba mal; es también el sentimiento de todos estos enfermos que se acercaban a Jesús.
¿Es esta debilidad algo que no tenga sentido? Creo sinceramente que la experiencia de la debilidad humana es una gran escuela para la vida. Pienso que pocos personajes de nuestra cultura han llegado a una aceptación mayor de ellos mismos y de la realidad que les rodea que la aceptación que encontramos en Job, que no se evade del sufrimiento sino que lo enfrenta con coraje; por eso hasta la expresión "tiene la paciencia de Job" ha pasado a la lengua. La capacidad de curación de Jesús comienza en su realismo hacia todos. Sabe que hay enfermos. En el texto que he utilizado para reflexionar sobre el evangelio de este DOMINGO -5 -había tres párrafos. En el primer Jesús cura a la suegra, en el segundo cura a todos los que le llevan; en el tercero, después de retirarse a orar, decide que aún tiene que ir más lejos para continuar curando a otros enfermos. El mensaje es claro: Jesucristo está para quienes lo necesiten. Cuando Jesús se encuentra una realidad de debilidad personal lo primero que hace es curarla.
El evangelio nos dice bien claro que la curación de la suegra de Pedro le da la posibilidad de servir, de acoger, de amar. Tantas veces nos parece no saber muy bien qué quiere decir esta Palabra clave de la vida cristiana que es la salvación y en cambio, las lecturas de este Domingo -5, nos lo dicen con sencillez. La Salvación es en primer lugar sacarnos de la cama, -no de la cama del reposo, de la que quizá desearíamos no salir, o al menos no tan pronto- sino de la cama de la enfermedad; sacarnos también de esta cama para hacernos servidores. Esto es lo que hace Jesucristo con nosotros.
¿Y qué hacemos los que nos decimos cristianos? Es que las actitudes que mencionaba al comenzar estas palabras, que tanto nos sorprenderían en Jesucristo, ¿no son muchas veces las nuestras? ¿Nos fijamos primero en la debilidad, en lo que hay que curar? Ante alguien, ¿nos pesa más lo que hay o lo que aún falta? ¿La comprensión de las carencias o sencillamente todo lo que no llega a unos modelos ideales de perfección que aplicamos, especialmente a los demás, sin más consideración?
Una lección sacada del evangelio de este Domingo -5, para todos los que queremos hacer presente el recuerdo y el mensaje de Jesucristo sería la de empezar por donde él empezó: por llevar una palabra de comprensión, de consuelo y de amor a todos. Nunca deberíamos perder el sentido de la misericordia de Jesucristo. Quien, antes de cualquier exigencia, puso siempre una palabra de comprensión y de perdón. Tenemos camino por hacer, porque hay muchas heridas que hay que cerrar: desde las pobrezas más materiales y económicas que no permiten el crecimiento personal y cultural de tantos hombres y mujeres, hasta las angustias más interiores tan propias de nuestra sociedad.
Todo puede ser iluminado por Dios. Y podemos estar tranquilos, esta Iglesia nuestra, que ha perdonado y ha amado mucho, más que nadie, estoy convencido, y que también se ha equivocado como ella misma ha reconocido, puede continuar su labor, consciente de su fragilidad que la lleva a ponerse en manos de su Señor para que la cure y la haga más imitadora de la misericordia de Dios, que ella también necesita en su realidad humana. Porque es el amor de Dios, la caridad de Cristo y la presencia del Espíritu santo lo que convierte la debilidad y la enfermedad en fuerza y en vida, y después, en disponibilidad y capacidad de servicio; el mismo Espíritu que hace de la humildad del pan y del vino el cuerpo y la sangre de Jesucristo, los dones que nos sostienen y nos alimentan en nuestra vida de fe; que recibirlos sea también nuestro compromiso de querer ser más servidores, más cristianos.
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