PR-43 B


Jueves 33ª semana de tiempo ordinario
Santoral: San Roque Gonzales y compañeros mártires
Apocalipsis 5, 1-10
El Cordero fue degollado y con su sangre nos compró de toda nación
Yo, Juan, a la derecha del que estaba sentado en el trono vi un rollo escrito por dentro y por fuera, y sellado con siete sellos. Y vi a un ángel poderoso, gritando a grandes voces: "¿Quién es digno de abrir el rollo y soltar sus sellos?"
Y nadie, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el rollo y ver su contenido. Yo lloraba mucho, porque no se encontró a nadie digno de abrir el rollo y de ver su contenido.
Pero uno de los ancianos me dijo: "No llores más. Sábete que ha vencido el león de la tribu de Judá, el vástago de David, y que puede abrir el rollo y sus siete sellos."
Entonces vi delante del trono, rodeado por los seres vivientes y los ancianos, a un Cordero en pie; se notaba que lo habían degollado, y tenía siete cuernos y siete ojos -son los siete espíritus que Dios ha enviado a toda la tierra-. El Cordero se acercó, y el que estaba sentado en el trono le dio el libro con la mano derecha.
Cuando tomó el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron ante él; tenían cítaras y copas de oro llenas de perfume-son las oraciones de los santos-. Y entonaron un cántico nuevo: "Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos, porque fuiste degollado y con tu sangre compraste para Dios hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación; y has hecho de ellos para nuestro Dios un reino de sacerdotes, y reinan sobre la tierra."
Ap 5, 1-10: Probablemente nuestra sensibilidad está muy alejada del tiempo en que se  escribió el Apocalipsis; hay que hacer un esfuerzo de comprensión. Con todo, desde la perspectiva creyente, hay imágenes el significado de las cuales aún hoy conservamos, como la imagen del cordero. Cuando leemos que los ancianos entonan este cántico nuevo: «Eres digno de tomar el libro ...porque fuiste degollado y con tu sangre compraste para Dios hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación...» se adivinar la figura de Jesucristo. ¿Cómo expresar, hoy, el significado que tiene para los hombres la revelación de Jesucristo? Señor, quiero aprender a cantar, desde el fondo de mi corazón, tu amor, tu muerte y tu Vida.

Salmo responsorial: 149
Has hecho de nosotros para nuestro Dios un reino de sacerdotes.
Cantad al Señor un cántico nuevo, / resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; / que se alegre Israel por su Creador, / los hijos de Sión por su Rey. R.
Alabad su nombre con danzas, / cantadle con tambores y cítaras; / porque el Señor ama a su pueblo / y adorna con la victoria a los humildes. R.
Que los fieles festejen su gloria / y canten jubilosos en filas: / con vítores a Dios en la boca; / es un honor para todos sus fieles. R.

Lucas 19, 41-44
¡Si comprendieras lo que conduce a la paz!
En aquel tiempo, al acercarse Jesús a Jerusalén y ver la ciudad, le dijo llorando: "¡Si al menos tú comprendieras en este día lo que conduce a la paz! Pero no: está escondido a tus ojos. Llegará un día en que tus enemigos te rodearán de trincheras, te sitiarán, apretarán el cerco, te arrasarán con tus hijos dentro, y no dejarán piedra sobre piedra. Porque no reconociste el momento de mi venida".
Para Jesús, conocer el futuro de Jerusalén trae lágrimas a sus ojos. Era fuerte su amor por esa ciudad; sabía que algo espantoso le iba a suceder. Jerusalén es el nombre de muchas ciudades en nuestro tiempo. Tal como Jesús se dolía porque no reconocían la visita de Dios cuando Él llegó, ahora su Corazón ansía nuestro amor y el reconocimiento de quién es Él, y de quienes somos gracias a Él. Llora no por la destrucción de ladrillos y mortero, sino que por el sufrimiento del pueblo de la ciudad y la destrucción de la paz. Lo mismo sucede hoy día. De nuevo nos encontramos como ayer, la liturgia os propone dos textos bien complejos y de difícil lectura. También los dos tienen un profundo regusto y de telón de fondo "escatológico", es decir: expresan el núcleo más el pregón de la esperanza cristiana. Esta vez, la esperanza cristiana se presenta bajo el hecho de la resurrección.  La visión que nos presenta el libro del Apocalipsis a dos testimonios o profetas que viven de pie delante del único Señor de la tierra, el único que merece adoración y el don de nuestra vida de El recibida.
La tradición asocia estos dos estos testimonios a los personajes de Pedro y Pablo, los dos martirizados a la "gran ciudad" (Roma) por las fuerzas de la Besia (impeio roman). Los dos muertos y vencidos como muerte fue el Señor crucificado que da testimonio. Mediante la muerte y a pesar del placer de los habitantes de aquel país de la Bestia por haberse podido separar de la luz radiante de los dos testimonios, la última palabra la tiene Dios, y es una palabra de vida: el aliento de vida de Dios penetrará en su interior, los pondrá nuevamente de pie y vivirán ya para siempre en su comunión.
He aquí expresado de manera poética y simbólica, el núcleo de la esperanza cristiana. También Lucas expresó lo mismo en su Evangelio con ocasión de la pregunta de los saduceos, que no creen en la resurrección se acercan a Jesús. El texto acaba con la misma afirmación creyente y esperanzada: Dios no es un Dios de muertos sino de vivos, por El todos  tienen vida y están llamados a la vida plena. Como será esto y como será esta vida es como que superase nuestras posibilidades de comprensión y de expresión. Al Reino de la vida seremos "hijos de la resurrección", "Hijos de Dios". Viviremos la filiación, la familiaridad, pero en un grado y en una cualidad insospechada, que va mucho más allá de la manera de vivirla aquí en la tierra.
Orígenes (hacia 185-253) presbítero y teólogo
Homilía 38, sobre el evangelio de Lucas; PG 13, 1896-1898
«Cuando se fue acercando, al ver la ciudad, lloró por ella.»
Cuando Nuestro Señor y Salvador se acercó a Jerusalén, al ver la ciudad lloró por ella.» Si en este día comprendieras tú también los caminos de la paz!» Pero tus ojos siguen cerrados. Llegará un día en que tus enemigos te rodearán con trincheras, te cercarán y te acosarán por todas partes...» (Lc 19,41ss) Puede que alguien diga: -Está claro el sentido de estas palabras; de hecho, se han realizado en cuanto a Jerusalén; el ejército romano la sitió y devastó hasta el exterminio y el tiempo vendrá en que no quedará piedra sobre piedra...
No lo niego; Jerusalén ha sido destruida a causa de su ceguera, pero pregunto: ¿El llanto no se refería a nuestra Jerusalén? Porque nosotros somos aquella Jerusalén sobre la que Jesús lloró, nosotros que imaginamos tener una vista tan penetrante. Si, una vez instruidos sobre los misterios de la verdad, después de haber recibido la palabra del evangelio y la doctrina de la Iglesia..., alguien de entre nosotros peca, provocará lamentos y llantos, porque no se llora sobre los paganos sino sobre aquel que después de haber formado parte de Jerusalén se ha separado de ella.
Hay llantos sobre nuestra Jerusalén porque a causa de sus pecados los enemigos van a sitiarla, es decir, las fuerzas adversas, los espíritus malos. Levantarán entorno  a ella trincheras, la sitiarán, y no quedará piedra sobre piedra. Esto es lo que sucederá cuando después de largos años de continencia y de castidad, el hombre sucumbe, vencido por las seducciones de la carne....Esta es la Jerusalén sobre la cual se llora.

Comentarios a las lecturas
La ciudad no acepta la oferta de la paz hecha por Dios. En lugar de rendir tributo a Jesús como Mesías, lo reprobará y lo llevará a la cruz. Lo que significa esta hora de la entrada en Jerusalén está oculto a sus ojos por Dios. La incredulidad de Jerusalén y su empedernido repudio de Jesús forma parte de lo que debe suceder por designio divino, al igual que su muerte. Pero esto no impide que la lamentación de Jesús sea auténtica y que la culpa de Jerusalén sea igualmente auténtica.
Jesús, en su llanto por Jerusalén, por la perdición de la ciudad, reconoce a Dios como Dios y le da razón. Cuando en su actividad de predicación vio que los sabios no oían sus palabras y que los pequeños creían, dijo: "yo te bendigo Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios y entendidos y la has revelado a la gente sencilla." (Lc 10,21). Jerusalén no reconoció a Jesús como Mesías, y por eso ha sido herida de una ceguera espiritual que hace irrealizable el deseo de Jesús. La sentencia se ha fallado ya. Negarse a reconocer en Jesús el camino por el cual se pueda obtener la paz y la justicia entre los hombres, es negarse a la acción de Dios.

JESUS ES EL SEÑOR- MI SEÑOR Y DEBE SER TU SEÑOR NUESTRO UNICO SEÑOR Y SALVADOR
El Evangelio es bien explícito. Jesús se dirige a Jerusalén, que en el año 70 será arrasada por las legiones romanas al mando del general Tito. Jerusalén era entonces una ciudad bastante digna con un portentoso templo que admiraban todos sus ciudadanos. Es más, estaban orgullosos de él. Parecería que una obra de aquel calibre no podía sucumbir nunca. Y Jesús, que nota que están en otras cosas y han perdido de vista lo esencial, dice llorando (con lágrimas, que hay que fijarse en cada palabra del Evangelio, que no hay tantas pero todas están por algo): "¡Si al menos tú comprendieras en este día lo que conduce a la paz!".
Jerusalén, sus habitantes y sus autoridades, no reconocieron al Mesías que venía a liberarlos. La destrucción posterior de la ciudad es signo no sólo de la caducidad de la Antigua Ley, sino también del destino de todos los que no reconocen a Jesús. Al final son asediados. Se sienten seguros pero están en extrema debilidad.
Reconocer a Jesús también hoy. ¿Dónde? En la Iglesia. Amándola con pasión, queriendo a sus pastores, devorando el magisterio. El Catecismo hay que sabérselo de memoria. Reconocer a Jesús en la Eucaristía. Adorándolo en el sagrario. Saboreándolo en la comunión, que a veces comulgamos con una indiferencia que da pena, y ni siquiera le damos un escueto gracias. Reconociéndolo a nuestro lado en todas partes. Si obramos así, como Dios nunca nos abandona, aunque se repitan situaciones muy difíciles.
La primera lectura, del Apocalipsis, que es un libro de consolación, nos anima a la esperanza. Juan llora porque no se puede abrir el rollo. Pero enseguida se le hace saber que Jesucristo ha vencido. Aparece el Cordero, con las señales de la pasión ("se notaba que lo habían degollado"), pero victorioso. Él es quien, con su sangre, ha redimido a los hombres. No podemos dejar de contemplar a Jesús crucificado. En Él reconocemos el gran amor de Dios por todos nosotros ya que, para liberarnos de la esclavitud del pecado, entregó a su propio Hijo. Al mirar a Jesucristo aprendemos que la Cruz no sólo es el medio de salvación elegido por Dios, sino que, también, se nos ofrece para vivir y encontrar en ella las fuerzas para cada día. Frente a la tentación de poner nuestra seguridad en nuestras obras (como Jerusalén), tenemos la enseñanza del Crucificado. Ahora está glorioso y lo podemos contemplar de esa manera, pero su verdadero rostro, el del amor de Dios, se nos ofrece en la Cruz. Allí no vemos sólo a dónde conduce la maldad de los hombres sino que, también, nos habla elocuentemente el amor de Dios.
Que la Virgen María sea para nosotros fuente de consuelo y fortaleza
Hoy existen división, existen enfrentamientos, existe desencuentro, existen guerras. Sin embargo, no es suficiente para la salvación, la tierra no deja de ser un lugar y sus miembros los responsables de lo que en ella sucede. El pasaje de hoy parece sorprendente. Por un lado Jesús profetiza una realidad negativa de este mundo y por otro llora por el presente y el futuro de un pueblo.
Jesús ama su tierra, ama a su pueblo y sufre por lo que no ve en él. El enfrentamiento es consecuencia de no entender lo que conduce a la paz, de obstinarse en creer que la paz global no es el resultado de la paz con uno mismo.
Quizás, cuando Jesús llora, está teniendo presente todas las guerras que se sucederán en el tiempo, todo el dolor que el hombre se produce a sí mismo. Y es que el hombre, la criatura que Dios ama con ternura, puede destruirse a sí mismo. Podemos pensar en la guerra como en algo lejano en el espacio y en el tiempo, algo ajeno a nuestra realidad cotidiana. Y algo por lo que no podemos hacer mucho. Sin embargo nosotros podemos ser ángeles de paz o demonios de guerra. Porque la guerra en definitiva es el odio, es el rencor, el tomarse la justicia por su mano.
Cuando no perdonamos una falta de caridad que han tenido con nosotros, cuando guardamos y recordamos el mal que nos han hecho, no estamos entendiendo lo que conduce a la paz.  Porque el hombre tiene un sentido de la justicia limitado y sobretodo imposible de realizar de modo exclusivamente horizontal. Porque nosotros somos limitados y vamos a fallar muchas veces, vamos a herir, aun sin intención, y vamos a ser heridos. No podemos aplicarnos un sentido de la paz irrealizable. La paz es fruto del amor y del perdón, de la comprensión y de la lucha por mejorar y amar sin medida. Jesús llora porque nos obstinamos en no aceptar las normas flexibles del amor. Recuerde siempre que JESUS LE AMA Y ESTA EN USTED.

SAN ROQUE GONZÁLEZ  Y COMPAÑEROS MÁRTIRES. (Año 1628)
Conmemoración: 20 de noviembre
Hoy recordamos a unos de los primero mártires suramericanos. Fueron asesinados por los indios en 1628, y canonizados por el Papa Juan Pablo II.  Roque González nació en Asunción, Paraguay, en 1576. Sus padres eran españoles.

De joven era tan bueno y devoto que todos estaban convencidos de que un día sería sacerdote. Y a los 23 años recibió la ordenación sacerdotal.
Desde el primer año de su sacerdocio se preocupó mucho por los indígenas y visitaba continuamente a los poblados más lejanos para evangelizar y ayudar a los indios.
A los 33 años entró a la Compañía de Jesús, para poder trabajar más completamente como misionero.
Los Padres Jesuitas habían fundado en el Paraguay unas colonias de indígenas que se hicieron famosas en todo el mundo. Las llamaron "Reducciones" y se diferenciaban de los demás grupos de otros países en que allí los indios no eran considerados como gente de segunda clase, sino que els eran los más importantes. Los Padres Jesuitas los consideraban como verdaderos hijos de Dios, y como tales los trataban con enorme respeto y gran cariño.

Un autor francés llegó a exclamar: "En estas reducciones los indios llegaron al más alto grado de civilización que un pueblo joven pueda alcanzar".
En esas misiones se respetaba mucho la ley de Dios y se obedecían las leyes civiles; cada uno trataba a los demás como si fueran hermanos; los indios aprendían a labrar la tierra con técnica, y practicaban labores manuales e industriales. Todo era un cooperativismo bien organizado y reinaba la abundancia.

En estas reducciones trabajó por 20 años el Padre Roque González, enfrentándose con paciencia y confianza a toda clase de dificultades y peligros. Unas veces el peligro provenía de tribus totalmente salvajes que atacaban, y otras era de los colonos europeos que querían esclavizar a los indios, pero los jesuitas no se lo permitían.

El padre González fue el primer europeo que penetró en ciertas regiones selváticas del Paraguay. Dirigió unas seis "reducciones" de indígenas. El gobernador español dejó escrito: "Al padre Roque le costó su vida de misionero el aguantar hambres, fríos, ríos atravesados a nado, continua molestia de los insectos, y mil otras incomodidades que él supo soportar con verdadero heroísmo sacerdotal". Pero llegó a tener una enorme influencia sobre los indios, que lo veneraban como a un verdadero santo.

Y sucedió que un curandero o brujo de los indígenas se dio cuenta de que la influencia de los Padres Jesuitas le estaba quitando su clientela y que ya los indígenas empezaban a no creer tanto en sus engaños y mentiras, y dispuso vengarse de ellos. Y así fue que reunió un grupo de indios de los más salvajes y con ellos atacó la misión católica.

Cuando los atacantes llegaron estaba el Padre Roque González tratando de subir una campana a la torre de la capilla. Lo asesinaron allí mismo a golpes de mazo. Al oír el tumulto, el Padre Alfonso Rodríguez salió de su choza, e inmediatamente los indios lo asesinaron a golpes también. Enseguida los indígenas prendieron fuego a la capilla y cuando estaba envuelta en llamas, arrojaron a ella los dos cadáveres. Era el 15 de noviembre de 1628. Unos días después los mismos indios asaltaron la misión cercana y allí asesinaron al otro compañero del Padre Roque, el Padre Juan de Castillo. Así fueron tres los mártires que derramaron su sangre, después de haber gastado su vida en favor de los nativos.

El jefe indio Guarecupí dejó escrito: "Todos los indios cristianos amaban al Padre Roque y sintieron su muerte; era un verdadero padre para todos nosotros los indios y como tal lo considerábamos los que lo conocíamos".
Dios siga enviando héroes a su santa Iglesia.

Si el grano de trigo cae a tierra y muere, producirá mucho fruto (Jesucristo).

SAN EDMUNDO
El último rey de Estanglia, tal vez sucesor de Offa en el 855, una figura que se adornó póstumamente con todos los elogios concebibles («virtuoso, caritativo, humilde desde sus tiernos años», sin olvidar que «su rostro hermoso era de ángel más que de hombre»)

La desdicha idealizó a este monarca que en el 869 tuvo que hacer frente a una invasión de daneses que se instalaron en Thetford, Norfold. Edmundo les atacó con su ejército, fue derrotado y murió posiblemente después de que le hicieran prisionero sus enemigos.

Relatos más tardíos suponen que le azotaron y que luego fue asaeteado hasta que «no hallando ya lugar en el santo cuerpo para nuevas heridas, por una misma herida entraban de nuevo muchas saetas, tantas que causaba horror y compasión mirarlo, porque parecía un erizo, siendo otro nuevo san Sebastián»

Según la leyenda, sus súbditos acabaron encontrando su cuerpo, pero la cabeza del rey no aparecía, hasta que en medio de los campos oyeron una voz que gritaba: «Aquí estoy» Cómo siguieran sin verla y todos preguntasen «¿Donde estás?», la cabeza respondió tres veces: «Here, here, here», o sea, «Aquí, aquí, aquí», hasta orientarles en su búsqueda.

Venerado como mártir, su culto fue muy popular en la Inglaterra medieval, y sus reliquias se conservaron en Bury Saint Edmunds, en West Sufflok, donde en el año 1020 se fundó una gran abadía. Su atributo es una flecha.
Oremos: Dios todopoderoso y eterno, que concediste a San Edmundo luchar por la fe hasta derramar su sangre, haz que, ayudados por su intercesión, soportemos por tu amor nuestras dificultades y con valentía caminemos hacia ti que eres la fuente de toda tu vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

LA EUCARISTÍA: NUESTRA RESPUESTA ES LA CARIDAD
Que todo cristiano, alimentándose del Cuerpo y de la Sangre del Señor, crezca en el amor a Dios y en el servicio generoso a los hermanos.
Quisiera ilustrar el vínculo entre la Eucaristía y la caridad. "Caridad" -en griego ágape, en latín caritas- no significa en primer lugar el acto o el sentimiento benéfico, sino el don espiritual, el amor de Dios que el Espíritu Santo infunde en el corazón humano y que lo impulsa a entregarse a su vez a Dios mismo y al prójimo (cf. Rm 5, 5).
Toda la existencia terrena de Jesús, desde su concepción hasta su muerte en la cruz, fue un único acto de amor, hasta tal punto que podemos resumir nuestra fe con estas palabras: Iesus Caritas, Jesús Amor. En la última Cena, sabiendo que "había llegado su hora" (Jn 13, 1), el divino Maestro dio a sus discípulos el ejemplo supremo de amor, lavándoles los pies, y les confió su más preciosa herencia, la Eucaristía, en la que se concentra todo el misterio pascual, como escribió el venerado Papa Juan Pablo II en la encíclica Ecclesia de Eucharistia (cf. n. 5).

"Tomad, comed: este es mi cuerpo... Bebed de ella todos, porque esta es mi sangre" (Mt 26, 26-28). Las palabras de Jesús en el Cenáculo anticipan su muerte y manifiestan la conciencia con que la afrontó, transformándola en el don de sí, en el acto de amor que se entrega totalmente.

En la Eucaristía, el Señor se entrega a nosotros con su cuerpo, su alma y su divinidad, y nosotros llegamos a ser una sola cosa con él y entre nosotros. Por eso, nuestra respuesta a su amor debe ser concreta, debe expresarse en una auténtica conversión al amor, en el perdón, en la acogida recíproca y en la atención a las necesidades de todos. Numerosas y múltiples son las formas del servicio que podemos prestar al prójimo en la vida diaria, con un poco de atención. Así, la Eucaristía se transforma en el manantial de la energía espiritual que renueva nuestra vida de cada día y renueva así también el mundo en el amor de Cristo.

Ejemplares testigos de este amor son los santos, que han sacado de la Eucaristía la fuerza de una caridad activa y, a menudo, heroica. Pienso ahora sobre todo en san Vicente de Paúl, que dijo: "¡Qué alegría servir a la persona de Jesucristo en sus miembros pobres!". Y lo hizo con toda su vida. Pienso también en la beata madre Teresa, fundadora de las Misioneras de la Caridad, que en los más pobres de entre los pobres amaba a Jesús, recibido y contemplado cada día en la Hostia consagrada. Antes y más que todos los santos, la caridad divina colmó el corazón de la Virgen María. Después de la Anunciación, impulsada por Aquel que llevaba en su seno, la Madre del Verbo encarnado fue de prisa a visitar y ayudar a su prima Isabel.

Oremos para que todo cristiano, alimentándose del Cuerpo y de la Sangre del Señor, crezca cada vez más en el amor a Dios y en el servicio generoso a los hermanos.
Ángelus. Palabras del Papa Benedicto XVI, el domingo 25 de septiembre de 2005.

TRESCIENTOS COCINEROS CON BENEDICTO XVI
Encuentro con la "World association of chefs societies"
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 19 de noviembre de 2008 (ZENIT.org).- Decenas de gorros blancos de chef destacaban entre los miles de peregrinos presentes este miércoles en la audiencia general que concedió Benedicto XVI en la plaza de San Pedro.
Se trataba de 300 cocineros, algunos de los cuales llevaban el característico "cocorum" al cuello, el medallón que se recibe después de 25 años de servicio en el mundo de la gran cocina.
Al final, el Papa les dirigió un saludo para darles las gracias por su presencia y desear "a cada uno que sean mensajeros de la alegría y de la fraternidad".
El grupo de cocineros estaba dirigido por el presidente internacional de la "World association of chefs societies", Gissur Gudmundsson, acompañado por el padre Luigi Affoni, director espiritual de los cocineros de Italia, y el prepósito general de los Clérigos Regulares Menores, el padre Raffaele Mandolesi.
La relación entre los jefes de cocina y esta orden se debe a la proclamación, en marzo de 1996, de san Francesco Caracciolo (1563-1608) como patrón de la categoría.
La presencia de los cocineros en la audiencia general tenía lugar con motivo de la celebración, del 17 al 20 de noviembre, de su XXVI congreso italiano sobre el tema "El cocinero, promotor de salud". Había representantes, además, de Francia, Irlanda, Canadá y Brasil.
La asociación de chefs fue fundada en la Sorbona de París en 1928 (http://www.wacs2000.org/).

TOLERANCIA
esa nueva virtud
En Bolivia, diferentes grupos apelan a la tolerancia de los demás frente a sus exigencias más disparatadas. Y es un fenómeno común en nuestras sociedades, donde la tolerancia ha pasado ha ocupar el lugar de la pasada seguridad, a veces exagerada, en las propias convicciones.
Porque creo que ya es bueno que reconozcamos la posibilidad de que la opción del otro pueda ser válida, tanto o más que la propia opción y convicción. El problema está en que esta virtud goza de tanta popularidad y se aplica de manera tan arbitraria, que ha terminado convirtiéndose en una falsa virtud que de seguirse aplicando como es usual, se negaría a sí misma obligando a tolerar incluso al intolerante.
Falsa porque no todo puede ser tolerado, porque antes de tolerar cabe preguntarse qué merece, y por qué razón, ser tolerado. De lo contrario, bastaría con ser opción personal, cultural, social o grupal para merecer nuestra tolerancia. Sería tan válido ser racista o machista como no serlo. Sería suficiente el capricho como fundamento del derecho a ser tolerado.
Cabe no sacralizar la tolerancia como una virtud absoluta, que no necesita de discernimiento; por el contrario, distinguiendo aquello que debemos tolerar de aquello que es intolerable podemos rescatar la tolerancia de su actual banalización.
 
EL NUNCIO MONSEÑOR PASIGATO DA UNA CENA DE DESPEDIDA PORQUE LO DESTINAN A OTRA MISION. SIEMPRE QUE SE TERMINA ALGO DE SERVICIO A LA IGLESIA SIEMPRE SE PUDO HABER HECHO UN ALGUITO MAS

ROMA PIDE A REIG QUE "NO INSISTA" CON LA TITULARIDAD DE LA UCAM
El Nuncio de Su Santidad en España, Manuel Monteiro de Castro, recibió este lunes al obispo de Cartagena-Murcia, Juan Antonio Reig, en la sede de la Nunciatura. ¿El objetivo? Hacer ver al prelado que la sucesiva guerra de comunicados en torno a la realidad jurídica de la Ucam no hace ningún bien a la resolución de un conflicto que preocupa, y mucho, a Roma. Según nos cuentan, Monteiro transmitió a Reig la petición -no la orden- de que "no insista" con la cuestión de la titularidad de la Ucam, toda vez que el Vaticano ultima una decisión definitiva que hará llegar a las dos partes en litigio pronto. Y que, según parece, dejará las cosas como están: esto es, que la titularidad corresponde a la Fundación, y no a la Diócesis.
Eso sí: Roma está tratando, por todos los medios, de que la solución no traiga "vencedores ni vencidos". Algo que se nos antoja sumamente complicado, toda vez que la imagen de la Iglesia murciana ha quedado seriamente dañada. En lo tocante a Reig, todo parece indicar una promoción cercana (se reconoce que el obispo no actuó movido por ningún bien personal, sino por propia -aunque, al parecer, equivocada- coherencia), bien a una diócesis mayor que Murcia (se ha llegado a hablar de Huesca, de Córdoba o incluso de Granada, aunque de momento sólo son rumores) o, bien, a algún puesto de segundo orden -vicepresidente o secretario- de alguna congregación o Pontificia Academia. En cuanto a Mendoza, si bien Roma no entrará de manera oficial en la gestión de la Ucam, sí le exigirá una total transparencia de la institución (en caso de negativa, se podría retirar la condición de católica a la Universidad)y, llegado el caso, le propondrá la conveniencia de pasar a un "segundo plano" en el medio plazo.

EL CARDENAL MARTINI PIDE LAS REFORMAS QUE REVOLUCIONARÍAN A LA IGLESIA
RD/Agencias
Uno de los máximos exponentes de la Iglesia Católica, cardenal Martini, reclama en su más reciente libro que el Papa Benedicto XVI encare una nueva etapa al frente de la vida eclesiástica con amplias reformas que podrían revolucionar la vida de miles de millones de católicos.

Carlo María Martini, cardenal italiano y ex candidato a Sumo Pontífice, expone en su obra Coloquios nocturnos en Jerusalén, ideas más que progresistas para la mayoría de los católicos conservadores que acompañan al actual papa.
Entre otros temas polémicos, Martini pide reconsiderar un tema que hasta el momento es considerado tabú para el catolicismo: la comunión de los divorciados. Para el cardenal, es tiempo de replantear este ítem como así también la prohibición al uso de anticonceptivos de todo tipo.

Pero seguramente el capítulo que mayor malestar provocará es el destinado a poner en duda el valor del celibato para los sacerdotes. Para Martini, en algunos casos se debería permitir el sacramento del matrimonio para los curas que así lo prefieran.

Incluso, el cardenal postula la necesidad de replantear el papel de la mujer en la conducción sacerdotal.

En la década pasada, la Iglesia Anglicana encaró esta reforma para repensar el papel de la mujer en la vida eclesiástica. "Es algo que podría ayudarnos también a nosotros a ser más justos con las mujeres y a entender cómo puede seguir el camino en el futuro", dice el cardenal.

"Hay que repensar la relación con la sexualidad y la comunión para los divorciados que han vuelto a contraer matrimonio", dice Martini en su libro, de próxima aparición en la Argentina.

En este sentido, el cardenal italiano critica la distancia que hay entre la encíclica Humanae Viate y la actualidad. "Muchos ya no toman más en serio a la Iglesia como interlocutora o como maestra. Sobre todo nuestros jóvenes que ya casi ni recurren a la Iglesia por temas como la planificación familiar o la sexualidad", asegura.

Martini, sin embargo, es pesimista acerca de la posibilidad de que Benedicto retire esa encíclica. "Hubiese sido mejor guardar silencio" sobre ciertos temas referidos a la sexualidad, dice el religioso jesuita.

"Con los homosexuales hemos sido insensibles en muchos casos", declara Martini en forma de autocrítica y propone revisar la forma de trato hacia estas personas. "En mi círculo de conocidos hay homosexuales y son muy respetados", manifestó.

Hace ya algunos años, Martini desató una gran polémica en la cúpula de la Iglesia: se había mostrado a favor del uso del preservativo en las relaciones sexuales, argumentando que de esta manera se estaba ante un "mal menor".

JAPÓN BEATIFICA A SUS "HÉROES ESCONDIDOS"
(RD/Agencias).-La Iglesia Católica de Japón rendirá homenaje este mes a sus "héroes escondidos", como denomina a los fieles que durante 250 años estuvieron en la clandestinidad, con 188 beatificaciones, en la primera ceremonia de este tipo en suelo nipón. "Es algo sin precedentes y por iniciativa de los obispos de Japón", se felicitó monseñor Joseph Mitsuaki Takami, arzobispo de Nagasaki, la ciudad del sur de Japón donde se llevarán a cabo las beatificaciones el 24 de noviembre.
Takami explicó que esta iniciativa comenzó con la visita de Juan Pablo II en 1981 a Japón, país que hasta ahora cuenta con 42 santos y 205 beatos.
Las investigaciones sobre los futuros beatos han durado más de 15 años. El proceso canónico se abrió en 1996 y el papa Benedicto XVI promulgó el decreto de beatificación el 1 de junio de 2007.
"Los nuevos beatificados son casi todos laicos y japoneses, hay mujeres y niños y pocos religiosos, cuatro curas y una monja", explicó el arzobispo de Nagasaki.
El catolicismo japonés sufrió dos siglos y medio de prohibición. Sus miembros transmitieron sus creencias en la clandestinidad y decenas de miles de ellos fueron perseguidos, torturados, encarcelados o exiliados.
Los católicos japoneses también fueron sometidos regularmente al ostracismo y la discriminación, así como a prácticas crueles como el llamado 'fumi-e', que les obligaba a pisotear las imágenes sagradas para abjurar.
Los 188 nuevos beatos fueron ejecutados entre 1603 y 1639 bajo el 'shogunato' (gobierno militar) de los Tokugawa, que prohibieron el cristianismo por considerarlo un elemento de influencia occidental y un peligro para el orden social y religioso nipón.
El primero de la lista es el jesuita Pierre Kibe, que fue ordenado sacerdote en Roma en 1620 antes de volver a Japón y oficiar en secreto. Capturado, fue torturado durante 10 días hasta que murió.
Ante las persecuciones, sin sacerdotes que les administraran los sacramentos, los católicos japoneses se vieron obligados a la clandestinidad, que sólo abandonaron en 1865 con el regreso de los misioneros franceses.
Un siglo y medio más tarde, el cristianismo sigue siendo muy minoritario en Japón. El archipiélago es mayoritariamente sintoísta y budista y cuenta con menos de dos millones de cristianos que representan el 1,5% de la población. De esos cristianos, sólo 500.000 son católicos.
Sin embargo, los católicos no están exentos de influencia, pues las buenas familias niponas siguen enviado a sus hijos a los colegios de los jesuitas. Además, como hecho excepcional, el primer ministro, Taro Aso, es católico.
Pero, como explicó monseñor Takami, "el cristianismo se arraigó en las clases populares, entre los campesinos y los pescadores, y así continúa".
No obstante y al igual que en otros países, la iglesia de Japón se ve afectada por la creciente secularización de las sociedades actuales y la crisis demográfica.
"La tarea de evangelización es cada vez más difícil en una sociedad sin Dios", reconoció el religioso franco-polaco Edouard Brzostowski, de 76 años y que lleva más de cuatro décadas como misionero en Kawasaki, la ciudad industrial más grande de Japón.
"Los niños y los jóvenes han desaparecido de las iglesias. Es un grave problema para nuestro futuro" en Japón, se lamentó el sacerdote.

LOS MARIANISTAS PROPONEN A FAUSTINO PÉREZ COMO "EJEMPLO DE SANTIDAD"
El cardenal arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, recibió este martes al provincial de los Marianistas, el religioso Ramón Iceta, quien informó al purpurado de la propuesta de la congregación de presentar para la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid de 2011, el testimonio del valenciano en proceso de beatificación Faustino Pérez Manglano, "como modelo de joven cristiano y ejemplo de santidad", informaron fuentes del Arzobispado.
Ramón Iceta expresó al cardenal el "deseo de la congregación de proponer esta iniciativa a la comisión preparatoria de la próxima Jornada de la Juventud, convocada por el papa Benedicto XVI, en la que se "dan a conocer vidas ejemplares de jóvenes cristianos para la reflexión".
En la actualidad, la Santa Sede instruye la causa de beatificación de Pérez Manglano, que, "de llegar a culminar, se convertiría en el beato más joven de la Iglesia valenciana", según apuntó el sacerdote marianista José María Salaverri, que también ha estado presente en la audiencia con el Cardenal.
El joven valenciano, que murió en 1963 con 16 años, nació el 4 de agosto de 1946 en Valencia e ingresó en el colegio Nuestra Señora del Pilar en 1952. En 1961 la enfermedad de Hodgkin minó su salud, pero "él asumió su muerte con naturalidad después de dar un testimonio excepcional durante toda su vida y hasta el último momento", aseguró Salaverri.
Desde el inicio de su causa de beatificación "han llegado hasta nosotros más de 400 testimonios sobre la intercesión de Faustino. Entre ellos figura el de cinco náufragos que cuentan cómo su barco se hundió frente a las costas de Calviá, en Mallorca, en agosto de 1994 y, tras encomendarse a Faustino de noche en medio de la tormenta, pudieron ser localizados y rescatados sanos y salvos. Además, también destaca el relato de una mujer estadounidense deprimida y con idea de suicidarse que tras leer uno de los libros de Faustino se recuperó de la depresión y cambió su vida, según asegura ella misma".
Por otra parte, en la ciudad mexicana de Querétaro numerosos grupos de jóvenes han creado el llamado ´Movimiento Faustino´ para adolescentes, en recuerdo del joven valenciano. A los jóvenes que ingresan en el movimiento se les entrega un álbum ilustrado y, entre ellos, editan periódicamente un boletín con sus actividades.
La biografía de Faustino que ha sido publicada en numerosos idiomas, "ha ayudado a bastantes vocaciones sacerdotales y religiosas como lo prometió el último día antes de morir y anima a los jóvenes a tenerlo como ejemplo de vida cristiana", señaló Salaverri.
Entre los libros que ha escrito Salaverri sobre Faustino y se han traducido a otros idiomas se encuentran, entre otros, ´Los panes y los peces de Faustino´, sobre los últimos días del joven valenciano y su misión evangelizadora tras su muerte; ´El chico de la foto´, un cuento para niños; ´El Rosario con Faustino´ y ´Los cuatro síes de Faustino´ y ´Faustino dijo sí´ sobre los momentos más importantes en la biografía del joven como fue la aceptación de su muerte.
La provincia marianista, de la que el religioso Ramón Iceta es titular, comprende los territorios del Este de España, desde el País Vasco hasta Andalucía incluyendo todo el Levante y Aragón, especificaron.
De otro lado, la congregación celebra este año el 75 aniversario de presencia en la diócesis valentina. La congregación de los Marianistas fue fundada en 1817 por Guillermo-José Chaminade y está extendida por una treintena de países de Europa, América, Asia y África

EL PAPA HABLA DE LUTERO Y DICE QUE LA FE SALVA SI NO SE OPONE A LA CARIDAD
(RD/Efe).-Benedicto XVI habló hoy de la 'Doctrina de la Justificación', uno de los temas más controvertidos de la reforma protestante, y dijo que su compatriota Lutero no se equivocaba cuando decía que 'nos salva sólo la fe', pero matizó que siempre que esa fe 'no se oponga a la caridad y al amor'.Ante unas 20.000 personas que asistieron en la plaza de San Pedro a la audiencia pública, el Papa dedicó la catequesis a como el ser humano se convierte en justo a los ojos de Dios, tema central en las cartas de San Pablo y uno de los asuntos que durante más de cuatro siglos han separado a luteranos y católicos.
El Pontífice resaltó que el Apóstol -cuyos escritos inspiraron profundamente a Lutero- afirmaba en sus cartas a los cristianos de Roma que 'el hombre es justificado por la fe con independencia de las obras de la ley'.
'Lutero tradujo justificados por la sola fe', manifestó el Papa, que añadió que 'la palabra 'sola fide' (sólo la fe) de Lutero es verdadera si no se opone a la caridad, al amor'.
Ser justo, aseguró el Papa, significa 'sencillamente estar con Cristo, por lo que los otros preceptos ya no son necesarios'.
El Obispo de Roma agregó que la fe es 'mirar a Cristo, confiarse a Cristo' y que la justicia se decide en la caridad.
Concluida la audiencia, el Papa dijo en español a los fieles presentes de España y Latinoamérica que la justificación en Cristo 'es una acción gratuita de Dios, sin merecimiento humano'.
'La Ley en sí misma es buena, proviene de Dios, pero no tiene el poder de dar la vida y se convierte en un obstáculo para quienes la consideran necesaria con vistas a la justificación', agregó.
La 'Doctrina de la Justificación' es la explicación teológica de las relaciones entre la gracia de Dios que llega al hombre por el bautismo, y como el hombre con esa gracia pasa de pecador a justo.
Tanto católicos como protestantes aceptan que la salvación es una iniciativa gratuita de Dios.
Pero mientras que para los católicos el hombre puede cooperar a la gracia, para los protestantes al hombre sólo le cabe una actitud pasiva.
Los católicos también mantienen que gracias a los méritos de la pasión de Cristo y por medio del bautismo les queda borrado totalmente el pecado original, y la concupiscencia es una tendencia al pecado, pero no un pecado. Sin embargo, para los protestantes la concupiscencia es un auténtico pecado.
De ahí que para ellos el bautismo hace al hombre justo y al tiempo pecador.
El 31 de octubre de 1999, luteranos y católicos firmaron en Augusta (Alemania) una declaración sobre la Doctrina de la Justificación, considerada un importante paso en el camino  ecuménico.

BARRAJÓN: "LA REHABILITACIÓN DE LUTERO ES UNA ASIGNATURA PENDIENTE DE LA IGLESIA CATÓLICA"
Presentación de "Cisma" (Ediciones B), la novela histórica de Jesús Bastante en la Casa del Libro de Madrid. Con un interesante mano a mano entre el autor y el presidente de la Confer, Alejandro Fernández Barrajón. Ambos apostaron por el "ecumenismo real". Y Barrajón aseguró que la unión con los anglicanos "está muy cerca", pero advirtió que "la rehabilitación de la vida y de la obra de lutero es la asignatura pendiente de la Iglesia católica".
El presidente de los religiosos se mostró "gratamente sorprendido" por la novela de Jesús Bastante. "He disfrutado leyéndola, engancha y te sientes atrapado por la narración, amén de que es fiel al momento histórico y que, pro lo tanto, aporta mucha luz para entender este momento histórico".
Jesús explicó que se planteó la novela con una pregunta en mente: ?Se pudo haber frenado el cisma de Lutero? A su juicio, "hay que profundizar en el ecumenismo real, proque es mucho más lo que nos une que lo que nos separa", como ya dijera el papa Bueno.
Para Barrajón, "la división de la Iglesia está más en la cúpside que en la gente sencilla" y quizás por eso, asegurñó que "en los próximos años, vamos a dar pasos decisivos en este camino". Entre otras cosas porque, según el presidente de los religiosos, "la Iglesia anglicana está cada vez más cerca de los católicos". Tanto es así que, a su juicio, "vamos a ver el encuentor de la Iglesia católica y de la anglicana".
En el encuentro se pusieron varios ejemplos de "ecumenismo real". desde Taizé a las Misioneras de la Unidad. O a la propia situación vital del autor, casado con una protestante. Y es que, para Barrajón, "el ecumenismo llegará suiempre que nos edejemos de sentir poseedores de la verdad".
Un camnino en el que Jesús Bastante prevé incluso que el Papa pueda rehabilitar a Lutero. "Rehabilitación en cuanto normalización de Lutero". Al que Benedicto XVI ya citó en alguna de sus encíclicas.

ESAS CALLES, TAN ROMANAS
De Roma lo que más me gustan no son sus grandes basílicas, ni sus cuatro columnas viejas a las que llaman foros, ni sus artificiosas fuentes que me recuerdan a las fallas de Valencia. No, no, nada de todo eso. A mí lo que me gusta de verdad de Roma son sus callejuelas. Callejuelas estrechas, sucias, marcadas con las mil cicatrices del tiempo, encantadoras, evocadoras. Callejuelas que se retuercen, que suben, que se bifurcan, que nos sorprenden en sus paredes desconchadas, en sus piedras milenarias mal encajadas entre el yeso pintado de amarillo de una tienda pequeña de moda. Eso es lo que las hace únicas a esas calles, su caos, su desidia, una magistral desorganización estética que las hace formidablemente espontáneas.
En las viejas iglesias del centro, ese monumental talento para la desorganización es lo que hace que me gusten también. Uno entra en esos templos oscuros, barrocos, viejos, y descubres el encanto de la no racionalización, el encanto de dejar que se acumulen las cosas durante siglos, unas cosas encima de las otras, así hasta que se cubren todas las paredes. Nada más entrar en cualquiera de esos espacios, te das de bruces con un cosmos que no es nada germánico, nada anglosajón, sino la expresión del más puro carácter romano.

YA ESTÁ HECHA LA MALETA, MAÑANA ROMA.
Roma, la Nueva Jerusalén. Parece que la ciudad también tuvo algo de historia antes de la llegada de Pablo y Pedro al lugar. Tuviera la historia que tuviera, tampoco fue tanta como para no caber en unas cuantas salas de los Museos Vaticanos.
Ciudad de espantoso trazado de avenidas, casi nulas por otra parte. Y es que a la masonería lo que se le da bien es el negocio de la expropiación. Después cuando llega la hora de trazar grandes vías, les pilla cansados.
Roma es una ciudad muy expropiada. Si hubiera seguido siendo una teocracia hubiera sido un emporio. Pero Verdi y Garibaldi tenían otros proyectos, proyectos de gran ópera nacional, con lo bonitos que son los estados pequeños.
Bueno, yo ya he hecho la maleta. Con la práctica de años, la hago en un santiamén. Equipaje de mano, un buen libro para el avión y un amigo del bachillerato a mi lado. El viaje se debe a razones editoriales, se acaba de publicar la versión italiana de Summa Daemoniaca.
Hubiera sido bonito llegar a un aeropuerto en que la maleta, en la aduana, te la revisara un guardia suizo. La idea de una Italia formada por pequeños cantones, por encantadoras suizas, hubiera sido mucho más poética. Probablemente hasta económicamente les hubiera sido más ventajoso. Hubiera sido uno de los rincones más deliciosamente irregulares del Viejo Continente. Lo grande no es mejor por ser grande.
Una península formada por una constelación de andorras no hubiera sido el Gran Estado Mussoliniano que tenía en la mente ese mediocre actor que fue Benito. Pero por otra parte las fronteras las ponemos los humanos, no existen en el campo. Resulta preferible estar unidos que separados. Así que mejor las cosas mejor como están. Sé que esto puede parecer contradictorio con el texto del post, pero no renuncio a ser contradictorio.

LISTA DE COSAS PARA HACER MAÑANA
Tengo que llamar a Alastuey para decirle que nos vamos a reunir todos los barbastrenses que nacimos en el 68 y que cumplimos cuarenta años. Menuda colección de barrigas, calvas y patas de gallo. Soy de lo que mejor se conserva de esa quinta. Pero aparentaré humildad.
Quién me iba a decir que la chica del pupitre de atrás, tan comedida, iba a acabar de catedrática de criminalista.
Tengo que llamar a L.P., profesor en Roma, para pedirle un favor. También tengo que llamar a un obispo auxiliar de Estados Unidos para pedirle otro favor. O mejor dicho, el mismo favor pero intentado por otro camino.
Tengo que ir a pagar el hotel de Roma en mi agencia de viajes. El martes y el miércoles iré a Roma por asuntos literarios. Se ha traducido mi Summa Daemoniaca al italiano. Horrible portada, buena traducción.
Dedicaré parte de la mañana a poner orden en los armarios de mi habitación. Me gustaba pensar que eran un caos controlado, pero últimamente han descendido al escalón inferior.
Como le comentaba a cierta persona, hace dos días tuve una prueba más de lo mala que es la envidia, de lo mala que es la ingratitud y de la poca valía de una persona con la que no hablaba desde hacía meses. No importa: el libro que estoy leyendo estos días es fantástico, la cena de hoy ha sido exquisita, la correspondencia de mis lectores muy animadora.

CONSEJOS PARA PREDICADORES DE UN DOMINGO TÍPICO
Ya que este escrito es leído por no pocos sacerdotes, me gustaría dar algunos consejos para la predicación, para ese gran trabajo que es la predicación:
Lo primero de todo, a la predicación hay que considerarla un trabajo. Es decir, el sacerdote no debe pensar al ir a decir la homilía: voy a decirles unas palabras. ¡No!, unas palabras cualquiera las pueden escuchar de cualquiera. El ministro de Dios debe ejercer el ministerio de la predicación, es un oficio sagrado. Eso supone preparar lo que se va a decir.
Los fieles deberían sentir al escuchar la homilía que están escuchando a Jesús, o a Pedro o a San Pablo o a un Isaías.
No se trata por tanto de ser gracioso, no se trata de dar un sermón entretenido, no se trata de sorprender por sorprender: se trata de que escuchen a Dios a través del hombre, de que Dios les hable a través de su enviado. Todo sacerdote debería recordar que es un enviado de Jesús. Jesús le llamó y él ha aceptado la misión de ir a predicar.
Después no hay que olvidar que es tan bonito predicar de lo positivo. Somos predicadores del bien. Ciertamente a veces tendremos que advertir acerca del mal. Pero esencialmente debemos hablar de aquello que llena nuestro corazón.Yo reconozco que tengo un defecto que no he logrado vencer. Siempre predico diez minutos, y cuando noto (no llevo reloj) que he alcanzado ese tiempo, corto la predicación como quien agarra una cimitarra y corta algo de un modo abrupto, sin previo aviso.
Pero, claro, siempre mejor eso que los sermones que son como aviones que cuando parece que van a aterrizar, remontan el vuelo. He conocido predicaciones que han estado a punto de tomar suelo tres o cuatro veces, pero que en el último momento el cura retomaba el hilo de otro asunto, se entusiasmaba, y el sermón se volvía a alejar de su final.

SACERDOTE ITALIANO DIFUNDE EL BREVIARIO A TRAVÉS DEL IPHONE
Los usuarios católicos de los teléfonos de última generación iPhone, disponen desde ahora de iBreviary, una útil herramienta de descarga gratuita desarrollada por un sacerdote de la diócesis italiana de Tortona, que facilita el rezo cotidiano del Breviario.
El creador del iBreviary es el sacerdote Paolo Padrini. Esta herramienta se puede descargar sin costo alguno en el sitio web de iTunes Store o directamente a través del terminal iPhone.
El Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales difundió en su sitio web una nota sobre el iBreviary explicando que éste da a jóvenes y adultos "no un simple texto, sino una acción orientada tanto al oyente pasivo como al que reza".
En tres semanas de disponibilidad, iBreviary ha sido descargado por ocho mil personas.
El Padre Padrini explica que su intención es usar los recursos de la "era digital" para la evangelización con la misma dinámica y coraje de los primeros evangelizadores.

Este 29 de noviembre
PRIMERA BEATIFICACIÓN EN CUBA: FRAY JOSÉ OLALLO VALDEZ
El Prefecto Emérito para la Congregación de las Causas de los Santos, Cardenal José Saraiva Martins, presidirá la Misa de beatificación de Fray José Olallo Valdez, el próximo 29 de noviembre en Camagüey, en lo que será la primera ceremonia de esta naturaleza realizada en Cuba.
En una entrevista concedida a la revista Palabra Nueva de la Arquidiócesis de la Habana, el sacerdote Félix Lizaso Barruete, hermano de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y Postulador General de la Orden, señaló que si bien el Padre Olallo no será el primer beato de la Isla, "tenía que ser reconocido porque Cuba lo necesitaba. Cuba merece un santo".
"Yo digo que será muy pronto canonizado porque es grande la devoción que le tiene el pueblo, y esa devoción seguirá. Olallo es hoy, la bendición de Dios para Cuba", añadió.
Asimismo, la Oficina de Prensa del Arzobispado de Camagüey señaló que "la Misa de beatificación tendrá lugar el próximo 29 de noviembre de 2008, a las ocho de la mañana, en la Plaza de la Caridad de esta ciudad".
El comunicado también indica que la Eucaristía "estará presidida por el Cardenal José Saraiva, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos" y concelebrada por "Monseñor Juan de la Caridad García Rodríguez, Arzobispo de Camagüey y Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, y todos los prelados cubanos".

Vaticano
POR CRISTO "SOMOS SALVADOS Y ES ÉL QUIEN NOS HACE JUSTOS", PRECISA EL PAPA
En la Audiencia General de este miércoles, el Papa Benedicto XVI precisó que por Cristo, por su justificación, "el ser humano se hace verdaderamente justo a los ojos de Dios", tema fundamental en la enseñanza del Apóstol San Pablo.
Continuando las catequesis sobre el Apóstol de Gentes, el Santo Padre explicó que cuando Pablo se encontró con el Señor era "un hombre realizado, irreprensible en cuanto a la justicia derivada de la Ley", pero "la iluminación de Damasco cambió radicalmente su existencia y empezó a considerar los méritos adquiridos durante una carrera religiosa integérrima como 'basura' frente al conocimiento sublime de Jesús".
Seguidamente Benedicto XVI señaló que la Epístola a los Filipenses "ofrece un testimonio conmovedor del paso de Pablo de una justicia fundada en la Ley y adquirida observando los preceptos, a una justicia basada en la fe en Cristo. Gracias a la experiencia personal de la relación con Jesucristo Pablo sitúa en el centro de su Evangelio una oposición irreducible entre dos caminos alternativos hacia la justicia: uno construido sobre las obras de la Ley, otro fundado en la gracia de la fe en Cristo".
Así, San Pablo dice a los cristianos de Roma: "todos pecaron y están privados de la gloria de Dios, y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención  que está en Cristo Jesús y añade: 'Afirmamos que el hombre es justificado por la fe con independencia de las obras de la Ley'".
"Lutero tradujo justificados por la sola fe, pero antes de retomar este punto es necesario aclarar qué es la Ley de la que hemos sido liberados y cuáles son las obras de la Ley que no nos justifican. Ya en  la comunidad de Corinto existía la opinión, que vuelve siempre en la historia, de que sería la ley moral y por tanto la libertad cristiana sería la liberación de la ética. Es obvio que esta interpretación es errada. La libertad cristiana no es libertinaje, no es liberación de hacer el bien".
"Para San Pablo, como para sus contemporáneos, la palabra Ley significaba la Torah en su totalidad, que implica un conjunto de comportamientos que van del núcleo ético a las observaciones rituales, que determinan sustancialmente la identidad del hombre justo, como la circuncisión, las reglas alimentarias, etc. Todos estos preceptos que expresan una identidad social, cultural y religiosa eran muy importantes" en la época helenística donde imperaba el politeísmo, e Israel se sentía amenazado en su identidad y temía "la pérdida de la fe en el único Dios y en sus promesas".
Por eso, explica el Santo Padre, era necesario crear contra la presión helenista, "un muro que protegiera la preciosa herencia de la fe y el muro eran los preceptos judaicos".
Pablo, tras su encuentro con Cristo, comprendió que "el Dios de Israel, el único Dios verdadero se convierte en el Dios de todos los pueblos, y el muro entre Israel y los paganos ya no es necesario. Cristo nos protege del politeísmo y sus desviaciones. Cristo nos garantiza nuestra identidad en la diversidad de las culturas y es Él quien nos hace justos". 
Seguidamente el Pontífice subrayó que "ser justo significa sencillamente estar con Cristo, ser en Cristo y con esto basta. Los otros preceptos ya no son necesarios. Por eso, la palabra 'sola fide' de Lutero es verdadera si no se opone a la caridad, al amor. La fe es mirar a Cristo, confiarse a Cristo conformarse a Cristo. Y la forma, la vida de Cristo es el amor. Somos justos en la comunión con Cristo que es el amor. La justicia se decide en la caridad". 
"Podemos pedir solamente al Señor que nos ayude a creer, así creer se vuelve vida, unidad con Cristo, transformación, y transformados en el amor a Dios y al prójimo seremos realmente justos a los ojos de Dios", concluyó.

CURSO EN LÍNEA: LA FORMACIÓN INTEGRAL DEL SACERDOTE
Oferta gratuita de Catholic.net
ROMA, martes, 18 noviembre 2008 (ZENIT.org).- Todavía se encuentran abiertas las inscripciones al curso en línea sobre la "La formación integral del sacerdote católico" que ofrece gratuitamente el portal www.Catholic.net.
El curso, que tiene lugar del 19 de noviembre de 2008 al 27 de mayo de 2009, y por el que se puede recibir un diploma de acreditación, surge de la conciencia cada vez mayor "de contar con sacerdotes santos y profundamente preparados, que puedan de verdad servir a todo el pueblo de Dios en su búsqueda de la santidad y en su empeño apostólico por anunciar el Evangelio".
"Para ello el sacerdote requiere de una cualificada formación integral", explican los organizadores en un comunicado enviado a Zenit. "La formación permanente, precisamente porque es permanente, debe acompañar a los sacerdotes siempre, esto es, en cualquier período y situación de su vida, así como en los diversos cargos de responsabilidad eclesial que se les confíen, todo ello teniendo en cuenta, naturalmente, las posibilidades y características propias de la edad, condiciones de vida y tareas encomendadas".
Entre los temas a tratar destacan "El sacerdote, identidad y misión", "Principios fundamentales de la formación sacerdotal", la formación espiritual, humana, intelectual, apostólica y pastoral, así como el ambiente formativo.
Más información en:
http://www.es.catholic.net/sacerdotes/841/3078/articulo.php?id=38822
LE DESEO UN DIA LLENO DE ESTA ESPERANZA QUE TIENE QUE LLENAR EL CORAZON DEL CREYENTE AL CELEBRAR A CRISTO SUMO Y ETERNO SACERDOTE PARA GRACIA Y GLORIA DE DIOS. ENSALZAR AL SEÑOR CON EL GOZO DE LO ETERNO QUE SON LOS ANGELES Y LA BELLEZA DE UN RETO EN QUE CADA DÍA LA ORACION Y HUMILDAD ABRE NUEVOS CAMINOS .


Con  Amor
P. Roberto +