Sintió piedad de ellos (2012-02-04)

  

"En cualquier situación que Dios nos ponga, hay que hacerlo todo por amor... El amor lo convierte todo en dulzura y suavidad. Las cosas grandes no están siempre a nuestro alcance, pero podemos, a toda hora, hacer las pequeñas de manera excelente, es decir, con un gran amor"

San Francisco de Sales (Toques 2012-01-25)

4 de febrero 2012 Sábado IV 1Re 3, 4-13

Salomón fue al santuario de Gabaón a adorar y rezar a Dios. Dios le pregunta qué desea, y Salomón dice entre otras cosas: «Da a tu siervo un corazón dócil para gobernar a tu pueblo, para discernir el mal del bien». Lo que quiere Salomón yo también lo quiero, ¿tú también? Pídelo constantemente.

Evangelio según San Marcos 6,30-34.

Los Apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. 
El les dijo: "Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco". Porque era tanta la gente que iba y venía, que no tenían tiempo ni para comer. 
Entonces se fueron solos en la barca a un lugar desierto. 
Al verlos partir, muchos los reconocieron, y de todas las ciudades acudieron por tierra a aquel lugar y llegaron antes que ellos. Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato.

 EL DIA 2 DE FEBRERO fue la Presentación de Jesús en el templo, bendición de candelas y velas. El evangelio y las tradiciones antiguas se mezclan. Lo que queda claro es que el hombre y la mujer están hechos para la luz. Renunciar a ella es condenarse a caer en una oscuridad que diluye todos los perfiles. La realidad estará siempre hecha de matices, pero aún así, no podemos dejar de renunciar nunca a la luz y CRISTO ES NUESTRA LUZ Y LA LUZ DEL MUNDO que llene nuestro interior de su amor y luz.

Somos como libros que relatan la historia de la Gracia; pero no nos damos cuenta de ello. Sería bueno que te tomaras un tiempo y abrieras tu libro. Recorre tus páginas e identifica los principales temas y los personajes centrales. Medita sobre cómo construir los capítulos de lo que te queda por vivir.

Eres una historia única, en una primera edición; sin embargo, no está completa: quedan, ojalá, muchas páginas en blanco por escribir.

Pero puedes pensar que tu historia es común y corriente, hasta aburrida: la imagen de tí mismo puede ser de alguien que recorre su vida en forma callada y solitaria, y que ningún editor inteligente podría soñar que tu manuscrito llegara a ser un súper-ventas.

 Sin embargo, si te das cuenta que el texto tiene un coautor, todo cambia. Lees los capítulos anteriores con un nuevo interés: comienzas a ver lo que ese otro escritor - Dios! - ha estado corrigiendo e incorporando, y descubres que el guión posee una riqueza increíble. El relato comienza hace mucho tiempo, 13,7 billones de años, cuando el mundo fue creado. Este libro no será de bolsillo, sino un gran éxito de ventas. Quizás te habitúas, poco a poco, a consultar a tu coautor sobre cómo construir el próximo capítulo, y luego el que sigue a continuación. Si piensas más allá, verás que el capítulo final será escrito a título póstumo; no por ti, sino que por Dios.

Y la última frase no terminará en un punto aparte. Lo reemplazará una coma o un punto y coma, a los que llamaremos "muerte"; y entonces el guión se abrirá hacia unos escenarios increíbles, que no podrías haber soñado. Los capítulos escritos tan laboriosamente en este mundo, parecerán breves introducciones a los infinitos volúmenes de la vida que vendrá, y de tu rol en ella. Este escenario será emocionante hasta el extremo, y las relaciones que allí construirás serán maravillosas en plenitud.

Isaac el Sirio (siglo VII), monje cercano a Mossoul, santo de la Iglesia ortodoxa. Discursos ascéticos 1ª serie, n°60

"Sintió piedad de ellos"

 No llames a Dios simplemente justo. Porque no tiene relación lo que haces, con la justicia que él manifiesta. Si David le llama justo y recto (Sal. 32,5), su Hijo nos reveló que era mucho más bueno y dulce: "es bueno para malos e impíos" (Lc 6,35)... ¿Dónde está la justicia de Dios? ¿No está en que "mientras éramos pecadores, Cristo murió por nosotros "? (Rm 5,8) Y si Dios se muestra compasivo aquí bajo, creemos que lo es desde toda eternidad.

Alejemos de nosotros este pensamiento injusto de que Dios no se compadece. El ser cercano a Dios no cambia como cambian los seres que mueren...; nada falta ni se añade a aquel que tiene, así como pasa con las criaturas. Pero esta compasión que Dios tiene desde el comienzo, la tendrá siempre, por toda la eternidad... Como dice el bienaventurado Cirilo en su comentario del Génesis, venera a Dios por amor, y no a causa de este nombre severo de justicia, que se puso sobre él.

Ámalo como deberías amarlo: no por la recompensa que te dará, sino por lo que hemos recibido de él, por este mundo que creó con el fin de ofrecérnoslo. ¿Quién podrá devolverle algo a cambio de lo que hizo por nosotros? De nuestras obras, qué podríamos devolverle? ¿Al principio, quién lo persuadió para crearnos? ¿Y quién suplica por nosotros, cuando faltamos a su reconocimiento? ¡Qué admirable es la compasión de Dios! ¡Qué maravilla la gracia de Dios nuestro creador!... ¿Quién puede contar su gloria?

La Iglesia necesita exorcistas

 Luchar contra el demonio es la necesidad más grande de la Iglesia hoy, afirmó el Papa Pablo VI en un discurso pronunciado el 15 de noviembre de 1972. El padre Gabriele Amorth, exorcista de la diócesis de Roma, recuerda estas palabras y se une a ellas:

"Pablo VI en un discurso del 15 de noviembre del año '72 se planteaba la pregunta: "¿Cuál es la necesidad más grande de la iglesia de hoy?: la lucha contra el demonio". Por desgracia hoy en día hay sacerdotes y obispos que no creen y por ello, a veces es muy difícil encontrar exorcistas".

Existen naciones enteras, comenta, que no cuentan con exorcistas. El mismo Papa Benedicto XVI, recientemente ha hecho incapié en la importante labor de los exorcistas en el mundo e invita a proseguir con este importante trabajo en todas las diócesis del mundo.
exorcismos. No se estudian ya en teología. Algunos sacerdotes y también obispos no conocen estas cosas, no las han visto nunca y no creen en ellas".
El padre Amorth comparte su experiencia a través de un libro titulado "Habla un exorcista" para ayudar a difundir esta práctica y poder acudir a ella en caso de necesidad.

 Oración introductoria 
Jesucristo, te doy gracias por los momentos en que piensas en mí sin que yo me dé siquiera cuenta. Concédeme imitar tu ejemplo. Que aprenda a mirar las necesidades de los demás antes que las mías. Que lo haga de corazón, no por aparentar. Te pido por mis seres queridos, por mis amigos y por las personas que aún no te conocen. Quiero ofrecerte esta oración en acción de gracias por tu presencia en la Eucaristía y en mi corazón. 

Petición 
Llévame, Señor, al silencio de mi alma para estar contigo y gozar de tu presencia.

Meditación 
"El amor al prójimo..." Consiste justamente en que, en Dios y con Dios, amo también a la persona que no me agrada o ni siquiera conozco. Esto sólo puede llevarse a cabo a partir del encuentro íntimo con Dios, un encuentro que se ha convertido en comunión de voluntad, llegando a implicar el sentimiento. Entonces aprendo a mirar a esta otra persona no ya sólo con mis ojos y sentimientos, sino desde la perspectiva de Jesucristo. Su amigo es mi amigo. Más allá de la apariencia exterior del otro descubro su anhelo interior de un gesto de amor, de atención, que no le hago llegar solamente a través de las organizaciones encargadas de ello, y aceptándolo tal vez por exigencias políticas. Al verlo con los ojos de Cristo, puedo dar al otro mucho más que cosas externas necesarias: puedo ofrecerle la mirada de amor que él necesita. [...] Si en mi vida falta completamente el contacto con Dios, podré ver siempre en el prójimo solamente al otro, sin conseguir reconocer en él la imagen divina. Por el contrario, si en mi vida omito del todo la atención al otro, queriendo ser sólo « piadoso » y cumplir con mis « deberes religiosos », se marchita también la relación con Dios. Será únicamente una relación « correcta », pero sin amor. Sólo mi disponibilidad para ayudar al prójimo, para manifestarle amor, me hace sensible también ante Dios. Sólo el servicio al prójimo abre mis ojos a lo que Dios hace por mí y a lo mucho que me ama.» 

(S.S. Benedicto XVI, Carta Encíclica Deus caritas est n.18). 

 Reflexión apostólica 
La caridad de Jesucristo no conoce el ensimismamiento en los propios problemas o dificultades. Él nos enseña a salir del círculo estrecho de mi "yo y mis circunstancias", sean éstas felices o penosas. Cuando más queramos encerrarnos en nosotros mismos, levantemos la mirada del corazón y veamos a Cristo en la barca, predicando sin descanso a sus hermanos, los hombres. Imitemos su ejemplo y extendamos su Reino con generosidad. Pensemos en lo que realmente vale la pena: la salvación de las almas a nosotros encomendadas. 

Propósito 
Procuraré escuchar a mis amigos, familiares y compañeros con atención y sin dar muestras de prisas. 

Diálogo con Cristo 
¡Gracias Jesús por enseñarme a mirar las necesidades de los demás antes que las propias! Ayúdame a entender que sólo el contacto contigo en la Eucaristía logrará cambiar mi corazón. No lo logrará ni mi buena voluntad, ni medicina alguna en el mundo. Haz que anhele el recogimiento de mi alma, ese humilde sagrario donde me esperas para enseñarme a vivir como Tú. 
"La caridad comienza en la oración; muchas veces sólo se pide por las propias necesidades y problemas, sin pensar en los que nos rodean." 

Soy tu Madre -LA SANTISIMA VIRGEN MARIA -PATRONA DE PAX PAX Y PAX TV.

En medio de la oscuridad, en medio del desierto no temo, María, porque tú estás conmigo.

Mamá 

 Es la primera palabra que aprenden los niños. Los niños crecen seguros cuando han logrado estrechar una relación con su madre. No importa que no la vean, saben que está ahí y por eso no tienen miedo. 
¿Quién es esta Mujer? Juan Pablo II la invocaba: «totus tuus ego sum et omnia mea tua sunt». Y la tenía en su escudo y en su corazón. 
¿Quién es esta Mujer? Se le apareció a una niñita en una cueva y le dijo: «Yo soy la Inmaculada Concepción». ¿Quién es esta Mujer? 
Miguel Ángel la esculpió en mármol de Carrara. 
¿Quién es esta Mujer? París puso su nombre a su catedral. 
¿Quién es esta Mujer? Éfeso le dio el título más grande que jamás ha recibido alguna mujer. 

¿Quién es esta Mujer? En torno a Ella la Iglesia primitiva perseveraba unida en la oración. 

¿Quién es esta Mujer? El ángel le dijo: «no temas». 

Mujer, tú que escuchaste del ángel del Señor: «no temas», dinos: ¿es verdad? ¿Es verdad que no hay que tener miedo? Mira el mundo... Mira la Iglesia... Mira mi vida... Mira mi pecado... ¿Es verdad, Mujer? ¿Es verdad que no hemos de temer? 

Dinos, Mujer, ¿qué le dijiste a san Juan Diego en el Tepeyac? ¿Qué le dijiste al joven Karol Wojtyla que después, siendo Papa, tantas veces nos repitió «no tengáis miedo»? 

Respóndenos, Mujer, dinos algo... ¿quién eres? 

No temas esta enfermedad, ni ninguna otra enfermedad, ni cosa difícil o aflictiva. ¿No estoy yo aquí que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra y resguardo? ¿No soy yo la fuente de tu alegría? ¿No estás en el hueco de mi manto, en el cruce de mis brazos? ¿Tienes necesidad de alguna otra cosa?

Si es así, si eres mi Madre, si estás aquí... no temo, María. En medio de la oscuridad, en medio del desierto no temo, María, porque tú estás conmigo. Estoy a punto de comenzar una misión y no sé lo que me espera, pero no temo porque tú estás conmigo. En unos meses pueden pasar muchas cosas pero no temo porque tú estás conmigo. 

Tengo una responsabilidad muy grande sobre mis hombros, no sé si puedo, pero no temo porque tú estás conmigo. Entonces, mi última palabra en la hora de mi muerte será la misma que la primera que pronuncié de niño... «Mamá». 

LA SABIDURIA  -SOBRE EL BIEN Y EL MAL- SABER DISCERNIR LO QUE DIOS QUIERE

Da a tu siervo un corazón dócil para discernir el mal del bien
1Re 3,4-13; Sal 118; Mc 6,30-34

 A VECES HAY ACTUACIONES CONTRA EL MAL QUE NOS PUEDEN CHOCAR POR SUS PRESENTACIONES EN TONO ALTO, CON MATICES DISPARATADOS, CONFUNDIENDO A LOS MISMOS ACTORES O INVITADOS QUE PUEDEN SOBREVALORAR LA ACCION ESPIRITUAL QUE REDUNDA EN BIEN PROPIO POR EL ESTILO DE LIBERACION Y ESE PERDER LA CARGA EMOCIONAL QUE ATA  A LA ASAMBLEA PREPARANDOLA PARA LA ALABANZA O EL GOZO DE LA CENA EUCARISTICA CON LA DULCE PRESENCIA DEL SEÑOR QUE CON SU LUZ ILUMINA LOS CORAZONES Y LOS LIMPIA DE LA OSCURIDAD Y SU PODER. EL RESULTADO EN MI EXPERIENCIA, SIEMPRE ES DE SANACION. ES DIFICIL ESTE LENGUAJE QUE SACUDE A LOS FIELES SACANDOLOS DE SU MODORRA Y PARALISIS ESPIRITUAL. ES PRECISAMENTE ESTAS FIESTAS DONDE ENTRA LA VIRGEN MARIA COMO EN LA PURIFICACION QUE DIOS TRINO HA REGALADO A UN MUY PEQUEÑO GRUPO BAJO LA PROTECCION DE LA VIRGEN, ANGELES Y SANTOS...

 Porque es el Señor quien nos enseña sus leyes, no de obligado cumplimiento, como si de un código de la circulación se tratara, sino un camino para ir, discerniendo con el corazón el bien y el mal. Sabiendo que no todo es igual; que no viviremos en la pura relatividad en la que todo depende de lo que queramos, pensemos o busquemos, a nuestro buen albur. El bien es lo que toca a nuestro haber sido creados a su imagen y semejanza. El mal lo que se deriva de nuestro querer ser como dioses y actuar de tal modo. ¿Cómo reencontrarnos con esa imagen y semejanza con la que fuimos creados? Perdimos fuelle, casi todo, cuando elegimos el grito del seréis como dioses, que creíamos de victoria. No supimos cómo así el pecado entró en el mundo, a través de la rabiosa elección de nuestro corazón. Corazón indócil, engreído, engañado por la serpiente. Es el Señor quien nos señala el camino. Y ese camino sube hasta la cruz de Cristo.

Todo en la Revelación de Dios señala esa cumbre, en la que ya, siguiendo la manera que tienen los orientales joánicos de pintar a Jesús en la cruz, se transfigura el resplandor de la resurrección. Ese es el camino que, discerniéndolo, separa el bien del mal en nuestro corazón, en nuestras vidas, en nuestra actividad, en el trato con el prójimo. Ese es nuestro camino. Ahora es cuando, con el salmo, podemos cantar que nuestros labios van enumerando los mandamientos de la boca del Señor, y que nuestra alegría es el camino de sus preceptos. Siempre preceptos de amor.

 Los Doce, tras llamarlos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos, fueron enviados por Jesús de dos en dos (Mc 6,7). Ahora, intercalado el macabro episodio de ayer, cuando vimos la cabeza de Juan en la circularidad de la bandeja, vemos volver a los apóstoles para reunirse con Jesús y contarle lo que habían hecho y enseñado. Palabras y gestos en los que los Doce, como les llamó en el momento del envío, los apóstoles, como son llamados ahora, han compartido la autoridad del mismo Jesús. Ellos han sido enviados a los caminos en los que deberán discernir el bien y el mal. No saben a dónde lleva ese camino, pero todo apunta ya a la pasión. Todo en los evangelios, desde la primera palabra, por así decir, señala la pasión. Es camino de cruz, y, por tanto, de resurrección. Es camino de salvación para los que lo siguen. Y los apóstoles, aun sin tener todavía las cosas claras, porque el camino marca una historia, y esa historia no ha llegado a su final pasional, es decir, a la cruz transfiguradora, son llamados y enviados ya para que transiten por él.

 Es maravilloso el cuidado de Jesús con los suyos cuando vuelven tras la fatiga de su intenso caminar. No solo cura sino que cuida, es decir, tiene cuidado con los suyos, llevándolos a un sitio tranquilo para descansar un poco. Porque están sumergidos en la avalancha de las gentes que se allegaban a ellos, de modo que no tenían tiempo ni para comer. Ay, Dios mío, ¿nos pasa lo mismo a nosotros? Jesús tiene cura de sus apóstoles porque al volver junto a él necesitan cuidados para no desfallecer, pues el camino que se les va a ir mostrando, el de la cruz, nos hace apartar los ojos en la repulsa. Asombra y encanta que Jesús cuide de nosotros. Es nuestro cuidador y curador.

LE DESEO UN FIN DE SEMANA DE CONQUISTAS DESDE SU CORAZON PARA BIEN DE TODOS LOS QUE ESTAN EN SU CORAZON Y QUE NECESITAQN LA FUERZA DE SU AMOR Y PERDON PARA PODER REALIZAR TODO EL PLAN QUE EL AMOR DE DIOS LE CONCEDE Y REGALA POR EL ESPIRITU SANTO MARAVILLOSO DADOR DE JESUS EN LIBERACION Y ACCION SANADORA PORQUE ES EL AMOR QUE PASA Y CORRE POR TODO SU SER ILUMINADO Y SANTIFICANDO.

Juan Brito, mártir (1647-1693)

Su curriculum podría resumirse así: Portugués, lisboeta, jesuita misionero en la India; mártir en Urgur, el 4 de febrero de 1693.

 La biografía de Juan la escribió su hermano Fernando. Lo presenta como nacido el 1 de marzo de 1647; hijo de Salvador Brito Pereira, que luego fue gobernador de Río de Janeiro y del Brasil. La noble familia servía a los duques de Braganza; Juan -débil de salud- era paje del infante D. Pedro. Entró en el noviciado de los jesuitas, estudiando en Évora y Coimbra; luego enseñó humanidades en el colegio de San Antonio en Lisboa. Vivió 46 años y su vida iluminó la segunda mitad del siglo XVII portugués.

Quería ser misionero como Javier, pero su salud no le daba para mucho; siempre fue endeble, experto en pillar todas las enfermedades; tenía frecuentes vómitos de sangre y se veía claro que sus posibilidades físicas no le iban a permitir un ritmo de vida demasiado exigente. Marchó a la misión de Maduré, en la India, el 25 de marzo de 1673, con veintiséis años. Hizo escala en Goa porque debía terminar sus estudios teológicos. Conocedor de sus limitaciones en lo referente al cuerpo, aprovechó allí el tiempo preparándose tercamente con grandes privaciones y penitencias para sobrellevar con éxito las dificultades que preveía en la futura misión.

En 1674 comenzó en Malabar, al sur de la India. Allí era como un huracán con los hindúes y brahamanes por Ginje, Tanjaor y Travancor; no le faltaron persecuciones con tormentos que se mezclaron con la alegría de ver convertidos y bautizados a miles de infieles.

Fue todo un avanzado de la inculturación. Adoptó las formas de vestir orientales para hacerse más próximo a los nativos, vistió con túnica de cuero roja y amarilla como un saniasi, y usó el estilo de los ascetas de la India llevando consigo a todas partes la piel de tigre para sentarse y dormir; aprendió la lengua nativa que hablaba con desparpajo en la predicación y en sus discusiones o cambios de impresiones con los santones indios. Pero los medios empleados -en este terreno no había nada que inventar- para cumplir su misión evangelizadora serían los de siempre, la oración y la penitencia. La mayoría de los innumerables caminos indios para evangelizar y bautizar los hizo incansablemente a pie.

Volvió al viejo continente en 1687 en busca de misioneros y de dinero, que todo hace falta; aprovechó entonces para dar cuenta de la marcha de las misiones. Luego regresó a Malabar.

Su última carta, la que escribió en la prisión la víspera de su muerte con carbón que tuvo la paciencia de machacar, decía: «Adiós, buen amigo Fevereiro -era el día 3 de febrero de 1693-. Sirva esta para todos los reverendos padres. Este año bauticé a cuatro mil».

Lo mataron en Urgur, después de haber contemplado demasiados incendios y saqueos.

¿Que cómo fue? Los jefes nativos decidieron acabar con él para que no siguiera predicando el Evangelio; no estaban de acuerdo en ver que la gente se fuera encandilada detrás de aquel Jesús muerto en la cruz que les enseñaba Juan, el extranjero que hablaba su lengua y vivía como ellos. Fue junto al río Pamparru. Afilaron las cuchillas mientras él rezaba, lo sentaron y le ataron los pies, le cortaron la cabeza, luego cortaron los brazos y los pies; todos los pedazos los ataron a un palo que levantaron en alto en la orilla del río. A los ocho días ya no quedaba rastro de él; las fieras...

Todo acabó en canonización el 22 de junio de 1947.

San Gilberto de Sempringham

 Martirologio Romano: En Sempringham, en Inglaterra, san Gilberto, presbítero, que fundó, con la aprobación del papa Eugenio III, una Orden monástica, en la que impuso una doble disciplina: la Regla de san Benito para las monjas y la de san Agustín para los clérigos (1189). 

Etimología: Gilberto = Aquel que es un famoso arquero, es de origen germánico. 

Fecha de canonización: 11 de enero de 1202 por el Papa Inocencio III.

San Gilberto nació en Sempringham de Lincolnshire. Después de su ordenación sacerdotal, enseñó algún tiempo en una escuela gratuita; pero su padre, que estaba encargado de repartir los beneficios eclesiásticos de Sempringham y Terrington, le eligió para uno de ellos en 1123. El santo distribuía las rentas a los pobres y sólo reservaba una mínima parte para cubrir sus necesidades. 

Con su ejemplo, arrastró a la santidad a muchos de sus parroquianos. Redactó las reglas para siete jóvenes que vivían en estricta clausura en una casa anexa desarrolló rápidamente y, San Gilberto se vio obligado a emplear hermanas y hermanos legos en las tierras de la fundación. En 1147, fue a Citeaux a pedir al abad que tomase la dirección de la comunidad; pero como los cistercienses no pudieran hacerlo el Papa Eugenio III animó a San Gilberto a dirigirla por sí mismo. San Gilberto completó la obra, añadiendo un grupo de canónigos regulares que ejercían las funciones de capellanes de las religiosas. Tales fueron los orígenes de las Gilbertinas, la única orden religiosa medieval que produjo Inglaterra. Sin embargo, excepto una casa en Escocia, la fundación no se extendió nunca más allá de las fronteras de Inglaterra, y se extinguió en la época de la disolución de los monasterios, cuando contaba con veintiséis conventos. Las religiosas tenían las reglas de San Benito, y los canónigos las de San Agustín. Los conventos eran dobles, pero la orden era principalmente femenina, aunque el superior general era un canónigo. La disciplina era muy severa, con cierta influencia cisterciense. El deseo de simplicidad en el ornato de las iglesias y en el culto en general llegó hasta imponer que el oficio se recitase en tono simple, como muestra de humildad. 

San Gilberto desempeñó por algún tiempo el cargo de superior general, pero renunció a él, poco antes de su muerte, pues la pérdida de la vista le impedía cumplir perfectamente sus obligaciones. Era tan abstinente, que sus contemporáneos se maravillaban de que pudiese mantenerse en vida, comiendo tan poco. En su mesa había siempre lo que él llamaba "el plato del Señor Jesús", en el que apartaba para los pobres lo mejor de la comida. Vestía una camisa de cerdas, dormía sentado, y pasaba gran parte de la noche en oración. Durante el destierro de Santo Tomás de Canterbury, fue acusado, junto con otros superiores de su orden, de haberle prestado ayuda. La acusación era falsa; pero San Gilberto prefirió la prisión y exponerse a la supresión de su orden, antes que defenderse, para evitar la impresión de que condenaba una cosa buena y justa. Cuando era ya nonagenario, tuvo que soportar las calumnias de algunos hermanos legos que se habían rebelado. 

San Gilberto murió en 1189, a los 106 años de edad, y fue canonizado en 1202. Se dice que el rey Luis VIII llevó sus reliquias a Toulouse, donde se hallan probablemente todavía, en la iglesia de San Sernín. Las diócesis de Northampton y Nottíngham celebran la fiesta de San Gilberto el día 3; los Canónigos de Letrán la celebran el 4 de febrero, día en que le conmemora el Martirologio Romano. 

LA SUEGRA DE SIMÓN
HOMILÍA DG-TO-B05 (Mc 1,29-39)


 HAY ESTUDIOSOS DE LA BIBLIA O CONVERTIDOS -con casi tanta erudición como imaginación. Algunas de sus acrobacias exegéticas provocan vértigo pero ciertamente son oxigenantes. ¿Quiere una, de acrobacia? La suegra de Simón estaba «postrada por la fiebre nacionalista» (judía, se entiende) y representa «la agitación de signo nacionalista que afectaba exclusivamente el círculo de Simón y le impedía ponerse al servicio del reino. »verosímil sí lo es, pero no quiero pensar qué haría de esta perla exegética esos te'ologos, viendo el jugo que ha sacado de la quiebra de tantas crisis

Puestos a hacer acrobacias yo me permito otra. ¿Queréis saber de qué tipo de fiebre se trata? Lo tenéis en la primera lectura del libro Job: la fiebre son «las noches en blanco», cuando no puedes evitar la desazón que te hurga «de la noche a la madrugada.» La fiebre es sentir que la vida «no es sino un respiro »que de golpe se acelera y no hay manera de detenerla, y cuanta más fuerza haces para retenerla, más se te escapa.

Si el sentido de la vida, al menos para un cristiano, es "darse" (siempre que ello no sea una manera de desentenderse de uno mismo con la excusa de los demás), entonces la fiebre es cuando, por miedo a perder 't, te encierras en ti mismo y te conviertes en un tacaño de tu tiempo, de tus méritos, de tu imagen. La prueba definitiva de la fe no es si tienes suficientes argumentos para justificarla o si eres más progre o más carca, sino si estás dispuesto a «perder la vida por mí y por el Evangelio» como única manera de recobrarla .

La fiebre no te pasa hasta que no entiendes de una vez, por obra de la gracia, que por mucho que te lo propongas y te hagas el héroe, no puedes dar nada que no hayas recibido antes de otro. Este es el "secreto" de Jesús: después de pasar toda la jornada curando gente enfebrecida y liberando endemoniados, «cuando todavía estaba oscuro, se fue a un lugar solitario y se quedó rezando.» Me atrevo a pensar que es en la oración donde Jesús aprendió del Padre que la vida que hemos recibido, por muy fugaz que sea, es para los demás.

Job tenía razón: «la vida es un respiro», sí, pero es un respiro que si el retenes, te mata.

Un dicho del beato Juan XXIII

Caso este año el quincuagésimo aniversario de la apertura cobertura del
Concilio Vaticano II, acto celebrado el día 11 de octubre de 1961 y
presidido por el Papa Juan XXIII. He aquí una sentencia suya
al final de la vida.

«A la hora de los adioses o del" hasta la vista ", recuerdo todo lo que
vale más en la vida: Jesucristo bendito, su santa Iglesia,
su Evangelio y, del Evangelio de Jesús, la bondad suave y
benigna, activa y paciente, invencible y victoriosa. No busco la
gloria de este mundo, la espero en el otro. »


Beato Juan XXII

"La grandes aportaciones de la vida consagrada se más lo que somos, que lo que Hacemos"

 
[P. Máximo Muñoz - El Horeb]

XVI Jornada Mundial de la Vida Consagrada

 Este jueves hemos celebrado la jornada mundial de la vida consagrada de este año con el lema "Ven y sígueme. Vida Consagrada y Nueva Evangelización ".

Con acierto últimamente en nuestra Comunidad de Misioneras de PAX VOBIS hemos insistido en que la gran aportación de la vida consagrada a la evangelización es más lo que somos que no lo que hacemos, es decir: el testimonio de nuestra vida "apasionada por Dios y por la humanidad ", vivida en pobreza, castidad y obediencia. Pablo VI en Evangelii Nuntiandi subrayó esta dimensión importante de la evangelización: "El hombre contemporáneo escucha de mejor grado los que dan testimonio que a los que enseñan, o si escuchan a los que enseñan, es porque dan testimonio". Nuestra vida esperanzada, gozosa, fraterna, solidaria, creyente, comprometida, entregada generosamente es la que puede comunicar más vivamente el Evangelio y hacerlo creíble ante la sociedad.

Pero no debemos olvidar que forma parte también del testimonio de vida el servicio carismático de cada Congregación, según el don otorgado por el Espíritu a nuestros Fundadores y Fundadoras, en los diversos ámbitos de actuación, siempre con la sensibilidad hacia los favoritos del Evangelio. No podemos separar el ser del hacer, de forma que la acción que compartimos con otros ministerios y forma de vida la realizamos desde el estilo de vida, la sensibilidad y la experiencia de Dios propia de nuestra vocación. Es así como la Iglesia, en esta admirable complementariedad de dones y servicios, realiza la misión de Jesucristo que quiere que todos tengan vida y la tengan en abundancia.

 Quisiera destacar también que una de las aportaciones que la vida consagrada puede hacer a la Iglesia es la de la evangelización de frontera, la geográfica, la social y la cultural, yendo allí donde la Iglesia considera que es más urgente y necesario llevar el amor y la presencia de Dios. En este sentido quisiera rogar al Padre para que nos esforzamos por hacer realidad las palabras que Pablo VI dijo de la aportación que los religiosos hacemos a la evangelización: "Gracias a su consagración religiosa, ellos son, por excelencia, voluntarios y libres para abandonar todo y lanzarse a anunciar el Evangelio hasta los confines de la tierra. Ellos son emprendedores y su apostolado está frecuentemente marcado por una originalidad y una imaginación que suscitan admiración. Son generosos: se les encuentra no rara vez a la vanguardia de la misión y afrontando los más grandes riesgos para su santidad y su propia vida. Sí, en verdad, la Iglesia les debe muchísimo "(EN 69). Es una alabanza que es un buen estímulo y un gran reto para todos nosotros. Que vivamos con mucha alegría y sentido cada vocación.

 La frase que le deseo comentar es de Santa Clara, Patrona de PAX TV también está contenida en una de las cuatro cartas a su amiga Inés. Con esta breve pero profunda exhortación de textos de Santa Clara que nos han hecho entrar un poco en el interior de esta gran mujer y que hemos comentado a lo largo de los últimos meses.
Clara invita a su amiga Inés a vivir siempre en la alegría y le muestra su fuente: Jesús, el Señor. Cuando Clara escribe estas palabras ya hace unos años que está enferma, postrada en la cama. Su situación personal no es fácil, y tampoco faltan problemas en el momento histórico que vive, pero ella no pierde nunca la alegría porque vive unida a Jesús, unida a Aquel por el que se sabe tan amada.
Estas palabras también se dirigen hoy a nosotros porque, a pesar de las dificultades y problemas, vivamos en la alegría. Jesús está con nosotros, en lo más íntimo de cada uno, acogiéndonos,amándonos, ayudándonos, alentándonos, ofreciéndonos su paz y su luz... Abrimos todo a él, vivamos adheridos a él y nuestra vida tendrá otro color, las dificultades las afrontaremos con paz, y la verdadera alegría se convertirá en nuestra compañera de camino.

La Plaza de San Pedro del Vaticano se ha cubierto de nieve

Benedicto XVI contempla la nevada desde su ventana

Esta mañana, mientras se desmontaba el Portal de Belén navideño.

 La copiosa nevada que cae sobre Roma blanqueó hoy el Vaticano y la plaza de San Pedro, que muestra una imagen muy navideña, ya que todavía se encuentra en la misma el Portal de Belén y el tradicional abeto navideño, los dos cubiertos por la nieve.

A pesar del frío reinante, numerosos fieles y turistas se acercaron hasta la plaza para gozar del espectáculo, ya que hace exactamente dos años que no nevaba en Roma, donde la penúltima vez que lo hizo fue hace 23 años.

Además del manto blanco que cubre la plaza vaticana, los techos de la basílica, de la Capilla Sixtina, los Museos Vaticanos y todo el palacio Apostólico también están cubiertos de nieve.

La nieve y el mal tiempo no han impedido al papa Benedicto XVI llevar a cabo la agenda prevista y hoy recibió a un grupo de obispos estadounidenses que se encuentran en visita "ad limina apostolorum", la que realizan los prelados de todo el mundo cada cinco años al Pontífice.

Benedicto XVI también recibió hoy en audiencia al cardenal William Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el viejo Santo Oficio.

La que sí ha sido aplazada es la audiencia que tenía previsto conceder mañana, sábado, a unos siete mil jóvenes miembros del Servicio Misionero Juvenil italiano (SERMIG) en el Aula Pablo VI del Vaticano.

La intensa nevada que cae sobre Roma, ciudad en la que raramente nieva, atrajo también la atención del Papa Benedicto XVI, que se asomó a la ventana de su apartamento para ver el manto blanco que cubría la plaza de San Pedro.

La nevada ha sorprendido al Vaticano mientras desmontaban el tradicional Portal de Belén construido en la plaza de San Pedro y que el Vaticano mantiene instalado -siguiendo el calendario litúrgico- hasta el 2 de febrero, fiesta de la Candelaria y de la presentación del Señor en el Templo. (RD/EFE)


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