Novena de Navidad
Instrucciones:
- Reza la oración
para comenzar
- Reza la oración de la familia
- Reza la oración a la santísima Virgen
- Reza la oración a San José
- Lee el día correspondiente
- Reza la oración al Niño Jesús
- Canta los gozos
Diciembre
16 - Día
1
1.-
Oración
para comenzar
Benignísimo Dios de infinita caridad que nos has amado
tanto y que nos diste en tú hijo la mejor prenda de
tú amor, para que, encarnado y hecho nuestro hermano
en las entrañas de la virgen, naciese en un pesebre
para nuestra salud y remedio; te damos gracias por tan inmenso
beneficio. En retorno te ofrecemos, Señor, el esfuerzo
sincero para hacer de este mundo túyo y nuestro, un
mundo más justo, más fiel al gran mandamiento
de amarnos como hermanos. Concédenos, Señor,
tu ayuda para poderlo realizar. Te pedimos que esta navidad,
fiesta de paz y alegría, sea para nuestra comunidad
un estímulo a fin de que, viviendo como hermanos, busquemos
más y más los caminos de la verdad, la justicia,
el amor y la paz. Amén.
Padre Nuestro
2.-
Oración
para la familia
Señor has de nuestro hogar un sitio de tú amor.
Que no haya injuria porque tú nos das comprensión.
Que no haya amargura porque tú nos bendices. Que no
haya egoísmo porque tú nos alientas. Que no haya
rencor porque tú nos das el perdón. Que no haya
abandono porque tú estas con nosotros. Que sepamos marchar
hacia ti en tú diario vivir. Que cada mañana
amanezca un día más de entrega y sacrificio.
Que cada noche nos encuentre con más amor. Haz Señor
con nuestras vidas, que quisiste unir, una página llena
de ti. Haz Señor de nuestros hijos lo que anhelas, ayúdanos
a educarlos, orientarlos por tu camino. Que nos esforcemos
en el apoyo mutuo. Que hagamos del amor un motivo para amarte
más. Que cuando amanezca el gran día de ir a
tu encuentro nos conceda el hallarnos unidos para siempre en
ti. Amén.
3.-
Oración
a la Virgen
Soberana María, te pedimos por todas las familias de
nuestro país; haz que cada hogar de nuestra patria y
del mundo sea fuente de comprensión, de ternura, de
verdadera vida familiar. Que estas fiestas de navidad, que
nos reúne alrededor del pesebre donde nació tu
Hijo, nos unan también en el amor, nos hagan olvidar
las ofensas y nos den sencillez para reconocer los errores
que hayamos cometido.
Madre de Dios y
Madre Nuestra, intercede por nosotros. Amén.
4.-
Oración
a San José
Santísimo San José esposo de María y
padre adoptivo del Señor, tú fuiste escogido
para hacer las veces de padre en el hogar de Nazaret. Ayuda
a los padres de familia; que ellos sean siempre en su hogar
imagen del padre celestial, a ejemplo tuyo; que cumplan cabalmente
la gran responsabilidad de educar y formar a sus hijos, entregándoles,
con un esfuerzo continuo, lo mejor de sí mismos. Ayuda
a los hijos a entender y apreciar el abnegado esfuerzo de sus
padres. San José modelo de esposos y padres intercede
por nosotros. Amén.
Padre Nuestro
5.-
Meditación del día
Vamos a afianzar
nuestros valores de modo que la navidad sea lo que debe ser;
una fiesta dedicada a la RECONCILIACIÓN.
Dedicada al perdón generoso y comprensivo que aprenderemos
de un Dios compasivo.
Con el perdón del Espíritú Santo podemos
reconciliarnos con Dios y con los hermanos y andar en una vida
nueva. Es la buena noticia que San Pablo exclamó en
sus cartas, tal como leemos en su epístola a los romanos
5. 1 – 11. Vivir la navidad es cancelar los agravios si alguien
nos ha ofendido, y es pedir perdón si hemos maltratado
a los demás.
Así, del perdón nace la armonía y construimos
esa paz que los ángeles anuncian en Belén: paz
en la tierra a los hombres que aman al Señor y se aman
entre sí. Los seres humanos podemos hacernos daño
con el odio o podemos ser felices en un amor que reconcilia.
Y esa buena misión es para cada uno de nosotros: ser
agentes de reconciliación y no de discordia, ser instrumento
de paz y sembradores de hermandad.
6.-
Oración al niño
Dios
Señor, Navidad es el recuerdo de tu nacimiento entre
nosotros, es la presencia de tu amor en nuestra familia y en
nuestra sociedad. Navidad es certeza de que el Dios del cielo
y de la tierra es nuestro padre, que tú, Divino Niño,
eres nuestro hermano.
Que esta reunión junto a tu pesebre nos aumente la
fe en tu bondad, nos comprometa a vivir verdaderamente como
hermanos, nos dé valor para matar el odio y sembrar
la justicia y la paz. Oh Divino Niño, enséñanos
a comprender que donde hay amor y justicia, allí estas
tú y allí también es navidad. Amén.
Gloria al Padre
7.- Gozos
Dulce
Jesús mío mi niño adorado. ¡Ven
a nuestras almás! ¡Ven no tardes tanto!
- Oh sapiencia suma
del Dios soberano que a nivel de un niño
te hayas rebajado. Oh Divino infante ven para enseñarnos
la prudencia que hace verdaderos sabios.
Dulce
Jesús mío mi niño adorado. ¡Ven
a nuestras almás! ¡Ven no tardes tanto!
- Niño del pesebre nuestro Dios y Hermano, tú sabes
y entiendes del dolor humano; que cuando suframos dolores y
angustias siempre recordemos que nos has salvado.
Dulce
Jesús mío mi niño adorado. ¡Ven
a nuestras almás! ¡Ven no tardes tanto!
- Oh lumbre de oriente
sol de eternos rayos que entre las tinieblas tú esplendor veamos, Niño tan precios,
dicha del cristiano, luzca la sonrisa de tús dulces
labios.
Dulce
Jesús mío mi niño adorado. ¡Ven
a nuestras almás! ¡Ven no tardes tanto!
- Rey de las naciones
Emmanuel preclaro de Israel anhelo pastor del rebaño. Niño
que apacientas con suave cayado, ya la oveja arisca ya el
cordero manso.
Dulce
Jesús mío mi niño adorado. ¡Ven
a nuestras almás! ¡Ven no tardes tanto!
- Ábrase los cielos y llueva de lo alto bienhhechor
rocío, como riego santo. Ven hermoso niño ven
Dios humanado luce hermosa estrella, brota flor del campo.
Dulce
Jesús mío mi niño adorado. ¡Ven
a nuestras almás! ¡Ven no tardes tanto!
- Tú te hiciste Niño en una familia llena de
ternura y calor humano. Vivan los hogares aquí congregados
el gran compromiso del amor cristiano.
Dulce
Jesús mío mi niño adorado. ¡Ven
a nuestras almás! ¡Ven no tardes tanto!
- Del débil auxilio, del doliente amparo, consuelo
del triste, luz de desterrado. Vida de mi vida, mi sueño
adorado, mi constante amigo mi divino hermano.
Dulce
Jesús mío mi niño adorado. ¡Ven
a nuestras almás! ¡Ven no tardes tanto!
- Ven ante mis ojos
de ti enamorados, bese ya tús plantas
bese ya tús manos. Prosternado en tierra te tiendo los
brazos y aún más que mis frases te dice mi llanto.
Dulce
Jesús mío mi niño adorado. ¡Ven
a nuestras almás! ¡Ven no tardes tanto!
- has de nuestra
patria una gran familia; siembra en nuestro suelo tú amor y tú paz. Danos fe en la vida,
danos esperanza y un sincero amor que nos una más.
Dulce
Jesús mío mi niño adorado. ¡Ven
a nuestras almás! ¡Ven no tardes tanto!
- Ven salvador nuestro
por quien suspiramos ven a nuestras almás ven no tardes
tanto.