GUARDIA
SUIZA PONTIFICIA
I- Historia de
la Guardia Pontificia
II- Curiosidades
sobre la Guardia Suiza
III- Los festejos
por el V Centenario de la Guardia Suiza
IV- Links

I- Historia
de la Guardia Pontificia
1- La modernidad y la
Iglesia
El
inicio de la modernidad, marcado por el resurgimiento
de la cultura
clásica
greco-latina, la ruptura de la moral con el derecho
y la política que desencadenó el proceso de reforma
religiosa y el surgimiento del estado-nación, marcó el
rol temporal del pontificado.
La
convulsión europea caló muy
hondo en la Ciudad Eterna, que terminó por amoldarse
al fenómeno cultural del renacimiento –que, con su
paganismo, atacaba al orden creado por la misma Iglesia
durante la Edad Media- y la generación, definida, del
absolutismo monárquico en cabeza del Papado, y por
lo tanto la consolidación del Estado-Nación de la Iglesia.
Esta
circunstancia llevó a que
la Iglesia de Roma se transformara en uno de los actores
políticos con mayor poder durante finales el siglo
XV y comienzos del XVI y, por lo tanto generara recelo
entre el resto de los monarcas europeos. Los papas,
rivalizaban, así, con Francia, España, Inglaterra,
Venecia, etc y para mantener su preponderancia tuvieron
que valerse de disciplinados ejércitos formados, principalmente,
por mercenarios.
Justamente,
en este marco fue el Papa Julio II, llamado de nacimiento
Juliano della
Rovere, el pontífice más renacentista y absolutista
de todos. Hecho de la Sede del Apóstol a la muerte
de Pío III (1503), marco como objetivo de su pontificado
devolver la independencia al papado.
Supo
consolidar de manera bastante definitiva el poder temporal
de
la Santa Sede al controlar
a los señores feudales que de continuo desobedecían
la autoridad soberana del Pontífice y expulsó de su ámbito
de poder a César Borgia. Julio II sometió a la ciudad
de Bolonia. La resistencia de Venecia a entregar las
ciudades pontificias anteriormente tomadas motivó la
formación de la Liga de Cambrai -en la que participaban
los franceses-. Los aliados derrotaron a los venecianos
en Agnadello. Las ciudades de Perusa y Ravena pasaban
a la órbita pontificia al tiempo que las posesiones
milanesas de Parma y Piacenza eran anexionadas. Temeroso
del creciente poderío francés, el pontífice concertó de
manera separada una paz con Venecia y decidió atacar
a sus antiguos aliados, los franceses, provocando la
reacción de éstos, que tomaron Bolonia.
En el último año de su existencia, Julio II gozó de un amplio reconocimiento
en Italia al aparecer como abanderado de la lucha contra los extranjeros,
ya que tras las primeras victorias, los franceses tuvieron que
retirarse de la península y el Papado recuperó sus antiguos territorios.
La independencia pontificia estaba asegurada. La labor de mecenazgo
de Julio II no se limita a Miguel Angel ya que ayudó a otros artistas
como Bramante o Rafael, siendo el impulsor de la construcción de
la Basílica de San Pedro que hoy podemos admirar y el promotor
de la creación del Museo Vaticano. Como jefe espiritual Julio II
resultó un total fracaso mientras que como soberano temporal y
protector de las artes se muestra como un gran triunfador.
Lo
sucedió en el Pontificado
Clemente VII, que continuó con la política de su antecesor
hasta que el Emperador Carlos V de Alemania (I de España)
impuso su modo de ver respecto del rol de la Iglesia
y comenzó a decrecer el poder temporal del Papado.
2-
La Guardia Suiza Pontificia: su creación
Algunos
autores han interpretado que el origen de la célebre Guardia Suiza se produjo
cuando el Papa Sixto IV (1471-1484) con ocasión de
un tratado de alianza que había celebrado con algunos
cantones suizos en 1478, dato que no ha sido comprobado.
Pero sin lugar a dudas fue Julio II, el que, para cumplir
su programa de gobierno, encomendó al cardenal Mateo Schinner que solicitara
a los cantones suizos de Lucerna y Zurich, el envió de soldados
helvéticos que por aquella época gozaban de la fama de valerosos
y experimentados guerreros. Durante los días 24 y 25 de septiembre
de 1505 los señores nobles pusieron a disposición de Julio II (1503-1523)
y del Pontificado los soldados cristianos más destacados de sus
ejércitos con el objeto de defender y proteger a los Vicarios de
Cristo.
El
contingente llegó a Roma
el día 21 de enero de 1506 y el día 22 se creaba el
cuerpo de la Guardia Pontificia compuesto por ciento
cincuenta valerosos suizos al mando del capitán Gaspar
von Silenen.
Instalados
en Roma, la tradición
indica que el Papa solicitó a Miguel Angel el diseño
del vistoso uniforme que –con algunas modificaciones-
utilizan hasta el día de hoy.
Durante el conflicto político entre Carlos V de Alemania y Francisco
I de Francia por quién el Papa Clemente VII (1523-1534) tenía preferencias,
se produjo un gran enfrentamiento bélico que concluyó con el “Saqueo
de Roma”. El día 6 de mayo de 1527, el ejército Imperial de Carlos
V, del que formaban parte unos dieciocho mil lansquenetes, muchos
de ellos luteranos, toman al asalto Roma y durante semanas sometieron
a saqueo la Ciudad Eterna. El terrible episodio, que se inscribe
en la segunda guerra entre el emperador Carlos V y el rey francés
Francisco I, marcó el fin del papado renacentista en Italia. El
Pontífice Clemente VII salvó su vida al refugiarse en el castillo
Sant´Angelo, pero 147 de sus guardias suizos perecieron en su defensa,
mostrando al mundo el valor y la fidelidad de los suizos para con
el Papa.
Pablo
III (1536-1549) volvió a
formarla en 1548 con 225 hombres, uno de cuyos destacamentos
fue enviado por San Pío V (1566-1572) a combatir contra
los turcos en Lepanto, donde consiguieron arrebatar
dos banderas enemigas. Disuelta por Pío VI (1775-1799)
antes de partir al exilio en 1798 y forzado a ello
por Napoleón Bonaparte, Pio VII volvió a formarla en
1801 pero con un total de sólo 64 soldados. León XII
(1823-1829) lo aumentó a 200 en 1824 y siguió cumpliendo
la misión originaria de la defensa del Papa.
El
año de 1848 fue un hito en
la historia del cuerpo pontificio, ya que en aquella
fecha se produjo una revolución que prendía tomar el
Quirinal, actuando decididamente el ejército con el
objeto de defender aquél Palacio.
El
20 de septiembre de 1870, cuando las tropas italianas
invadían la Ciudad Eterna,
la Guardia Suiza se reconcentró en el Vaticano dispuesta
a su defensa.
La última reorganización de la Guardia Suiza la hizo
S.S. Juan Pablo II el 5 de abril de 1979.
3- El fundamento de
la existencia de los cuerpos militares Papales. Los
dominios temporales de la Iglesia de Roma
Luego
de la autorización conferida
por Constantino permitiendo el cristianismo en el Imperio
la Iglesia de Roma, y su Obispo, el Papa, recibieron
de paganos convertidos a la religión de Cristo y de
devotísimos cristianos un sin número de donaciones
inmobiliarias en las cercanía de la Urbe. Ello dio
lugar al nacimiento de lo que se denomina los “Estados
Pontificios” o “Estados de la Iglesia”. Esta unidad
política estuvo formada por un conglomerado de territorios
centroitalianos que se mantuvieron como un Estado independiente
entre los años 750 a 1870 bajo la directa autoridad
civil de los Papas y cuya capital fue la Ciudad Eterna
de Roma.
Por
ello, el Pontífice además
de ser la máxima autoridad religiosa de la Iglesia,
desempeñó, simultáneamente la máxima magistratura temporal
con el fin de proveer al buen gobierno de su feudo.
Esta
realidad implicaba la existencia de instituciones políticas que convivían armónicamente
debido a las dos potestades que ejercían los pontífices,
aunque no pocas veces la función espiritual fue descuidada
en beneficio de la política. Esto fue, justamente,
lo que llevó a Julio II a mejorar las fuerzas armadas
pontificias y a contratar a la Guardia Suiza como cuerpo
de elite dedicado a su custodia personal.
La
realidad política de la Iglesia,
accidental según pero necesaria para la independencia
espiritual del papado, permitió y justificó la toma
de tal medida. En efecto, todo principado temporal
formó su ejército y lo alistó para la defensa –o el
ataque-, y la Iglesia no era ajena a los intereses
políticos internacionales, por lo menos hasta el 20
de septiembre de 1870, fecha en que, como ya lo dijimos
anteriormente, Víctor Manuel de Savoia tomó Roma y
concluyó, luego de años de luchar militarmente con
el Papado con la existencia del “Stato de la Chiesa” como
Estado soberano internacional.
Esta
situación desencadenó en
una aguda crisis internacional (llamada Cuestión Romana)
que sólo pudo solucionarse en 1929, cuando se firmó el
Tratado-Concordato de Letrán entre la Santa Sede Apostólica
y el Reino de Italia momento en el cual se creó el
Estado de la Ciudad del Vaticano como unidad política
soberana de la Iglesia.
Desde
aquél momento el Pontificado
recobró su potestad política y su plena soberanía temporal
(que no la perdió totalmente durante el período 1870-1929).
La Iglesia nuevamente tenía una realidad instrumental
(el Estado del Vaticano) que le aseguraba la plena
independencia de toda ingerencia política internacional –especialmente
de Italia y luego, durante la II Guerra Mundial de
Alemania, y de la ocupación americana de Italia-.
Es, por lo tanto, la realidad de la existencia de un
Estado, y la figura de un soberano (El Papa) la que
justifican la creación
y el mantenimiento de un cuerpo militar destinado a defensa del
Pontífice y su Estado.
II- Curiosidades sobre la Guardia
Suiza
1- Bandera de la Guardia
Suiza
La
bandera que identifica a la Guardia Suiza consta de
cuatro campos
divididos
por una cruz latina en color blanco en cuyo centro
se estampa el escudo de armas del capitán de la Guardia.
El cuadrante superior izquierdo cuyo fondo es rojo
tiene las armas del Pontífice reinante, el cuadrado
superior derecho consta de cinco bandas color roja,
amarilla, azul, amarilla y roja, que se repiten en
el cuadrante inferior izquierdo, y en el cuadrante
inferior derecho, también sobre un fondo rojo las armas
del Papa Julio II. La bandera tiene una dimensión de
2,2 x 2,2 metros
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Colores
de la Guardia Suiza para Juan Pablo II con
las armas del Comandante de la Guardia Suiza
Elmar
Theodor Mäder
2002-2005
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Colores
de la Guardia Suiza para Benedicto XVI con
las armas del Comandante de la Guardia Suiza
Elmar Theodor Mäder
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Detalles
(armas del Comandante de la Guardia Suiza
Elmar Theodor Mäder)
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2- El uniforme de la
Guardia Suiza
El
actual uniforme ha sido diseñado
por el Comandante de la Guardia Jules Répond (1910-1921)
a partir del modelo que se atribuye a Miguel Ángel
en 1905, por lo que es considerada una de las vestimentas
militares más antiguas del mundo, es mucho más vistoso,
más alegre y más brillante que el del siglo XIX: el
yelmo, ornado con una pluma roja; los guantes blancos
y la coraza, que aún tiene una reminiscencia medieval.
Los guardas suizos no usan propiamente botas, aunque
sí medias
adherentes a las piernas, sujetas a la altura de la rodilla por
una liga dorada.
Todo
esto recuerda el esplendor de las antiguas cortes,
la alegría y la dulzura del
vivir que eran inherentes al Antiguo Régimen. ¿Cuál
es la alegría que expresa este uniforme?; es la alegría
de ser soldado, de combatir y de estar al servicio
del Papa. Aunque también el color rojo simboliza la
sangre derramada en defensa del Papado.
3- Servicios que presta
la Guardia Suiza
El
cuerpo castrense de la Guardia Suiza cumple, principalmente,
un servicio
de vigilancia
y seguridad del Palacio Apostólico, velando por el
orden y la seguridad del Pontífice y de su residencia.
Además de ello, la guardia realiza una importante misión
protocolar al oficiar paradas de honor cuando soberanos
y embajadores visitan oficialmente al Pontífice y el
Vaticano.
4-
Organización
de la Guardia Suiza
Está compuesta por ciento diez
soldados: cuatro de ellos son oficiales, 23 mandos
intermedios, 70 alabarderos, 2 tamborileros una banda
de música y un capellán. Se les entrena en procedimientos
y manejo de armas modernas (como el fusil suizo SIG
550), aunque también se enseña a manejar la espada
y la alabarda.
Los
reclutas deben ser varones suizos de entre 19 y 30
años de edad y de fe católica.
Deben superar los 174 cms de estatura, ser solteros
y haber cumplido una instrucción básica en el Ejército
Suizo.
La
Guardia Suiza tiene sus cuarteles frente al Palacio
Apostólico Pontificio y todos han
prestado el juramento de fidelidad al Pontífice un
6 de mayo, aniversario de la muerte de 147 guardias
suizos durante el saqueo de Roma de 1527.
5- Ideales de la Guardia
Suiza
Recientemente,
el 6 de mayo de 2005, cuando el Papa Benedicto XVI
tomó el juramento
a los nuevos guardias, resaltó ante los reclutas los
ideales que inspiran a ese cuerpo militar, que son,
según dijo, solidez en la fe católica, un convencido
y convincente estilo de vida cristiana, fidelidad inquebrantable
y profundo amor por la Iglesia y por el Vicario de
Cristo. También, Benedicto XVI añadió la perseverancia
en las grandes y pequeñas cosas diarias, coraje, humildad,
sentido del prójimo y humanidad
6- Un hombre de color
ingresa en la Guardia Suiza
Por
primera vez en los casi 500 años de historia de la Guardia Suiza, ingresó el
año 2003 en el cuerpo encargado de la protección del
Vaticano un hombre de tez oscura. Dhani Bachmann (foto
de tapa), un joven indio adoptado por una familia suiza,
fue uno de los 32 nuevos miembros del ejército más
pequeño del mundo -120 soldados que fueron recibidos
por el Papa Juan Pablo II, ante quien pronunciaron
su juramento de fidelidad al jefe de la Iglesia católica
7- El tiempo libre de
la Guardia Suiza
La
misión que cumple la Guardia
Pontifica no deja, casi, tiempo libre a los oficiales
y soldados. No obstante ello desde 1975 se las han
igeniado para crear el Futbol Club Guardia, que juega
partidos amistosos con la escuadra de futbol suiza
y otros equipos –sobretodo militares- de italia y Europa.
8- Las otras guardias
pontificias
Además de la Guardia Suiza,
el Vaticano también contó hasta 1970 con tres cuerpos
militares más: la Gendarmería Pontificia, la Guardia
Palatina de Honor y la Guardia Noble del Cuerpo de
Su Santidad. Ese año, teniendo en cuenta que los tiempos
habían cambiado y muchos de esos cuerpos militares
ya no tenían significado, Pablo VI ordenó la disolución
de todos menos la Guardia Suiza.
La
Gendarmería Pontificia estaba
formada por jóvenes italianos que ya habían cumplido
con sus deberes militares y que se destacaran pos sus
virtudes cristianas. La Guardia Palatina de Honor tenía
a su cargo las funciones protocolares del interior
del Vaticano y estaban dirigidos por un mayordomo y
un maestro de cámara. La Guardia Noble, quizás el cuerpo
militar más importante de la Iglesia de Roma de aquella época,
estaba formado por jóvenes de la nobleza romana dirigidos
por un Príncipe que era elegido por el propio Papa,
sus funciones consistían en ser la escolta del Pontífice
en todo acto oficial público.
III- Los festejos por el V Centenario
de la Guardia Suiza
El
Ejército del Papa, la Guardia
Suiza, cumplirá en el 2005 medio siglo y las celebraciones
de este aniversario comenzaron el 24 de septiembre.
Según el programa oficial, en
distintas ciudades suizas y en la propia Roma habrá exposiciones,
publicación de libros conmemorativos, encuentros e
incluso una marcha que reproducirá el recorrido de
los primeros guardias con destino a la sede papal.
Los actos conmemorativos comenzaron en la ciudad de
Lucerna los días 24 y 25 de septiembre con una misa
conmemorativa en la iglesia de los jesuitas.
El
día exacto del aniversario,
el 22 de enero del 2006, cuando se cumplen 500 años
de la llegada del cuerpo suizo a Roma, tendrá lugar
una celebración en Lausana (Suiza), presidida por el
cardenal Georges Cottier, consejero del Papa.
En
la histórica marcha entre
Bellinzona (Suiza) y Roma participarán antiguos guardias
suizos y jóvenes invitados a recorrer la distancia
dividida en 26 etapas cada una atendida por un cantón
suizo distinto.
Entre
las distintas exposiciones destaca una muestra sobre
la guardia y
su historia
que se inaugurará en Ginebra para después trasladarse
a otras ciudades helvéticas y a Roma, además de una
selección de fotografías en Friburgo.
Se
publicará un nuevo libro
sobre la guardia, del historiador Robert Walpen y Correos
de Suiza y el Vaticano editarán conjuntamente un sello
conmemorativo, al que se añade una moneda de 20 francos
prevista por el gobierno de Berna.
IV- Links
http://www.vatican.va/roman_curia/swiss_guard/
(sitio oficial del Vaticano dedicado a la Guardia Suiza)
http://www.schweizergarde.org/
(link oficial de la Guardia Pontificia)
http://www.schweizergarde.info/
(bibliografía antigua sobre la Guardia Suiza)
http://www.gsp06.ch/
(Portal dedicado a los 500 años de la Guardia Suiza)
http://www.schweizergarde.ch/
(Asociación de Ex Guardias Pontificios)
Lista
de comandantes de la guardia suiza y el cantón de orígen
LU (Lucerna) ZH (Zurich)
01.von
Silenen, Kaspar LU (1506-1517)
02. Röist, Markus ZH (1518-1524)
03. Röist, Kaspar ZH (1518-1527)
-----vacant (1527-1548)
04. von Meggen, Jost LU (1548-1559)
05. von Silenen, Kaspar Leo LU (1559-1564)
06. Segesser von Brunegg, Jost LU (1566-1592)
07. Segesser von Brunegg, Stephan Alexander LU (1592-1629)
08. Flekenstein, Nikolaus LU (1629-1640)
09. Flekenstein, Jost LU (1640-1652)
10. Pfyffer von Altishofen, Johann Rudolf LU (1652-1657)
11. Pfyffer von Altishofen, Ludwig LU (1658-1686)
12. Pfyffer von Altishofen, Franz LU (1686-1696)
13. Mayr von Baldegg, Johann Kaspar LU (1696-1704)
-----vacant (1704-1712)
14. Pfyffer von Altishofen, Johann Konrad LU (1712-1727)
15. Pfyffer von Altishofen, Franz Ludwig LU (1727-1754)
16. Pfyffer von Altishofen, Jost Ignaz LU (1754-1782)
17. Pfyffer von Altishofen, Franz Alois LU (1783-1798)
-----vacant (1798-1800)
18. Pfyffer von Altishofen, Karl Leodegar LU (1800-1834)
19. Pfyffer von Altishofen, Martin LU (1835-1847)
20. Meyer von Schauensee, Franz Xaver Leopold LU (1848-1860)
21. von Sonnenberg, Alfred LU (1860-1878)
22. de Courten, Louis-Martin VS (1878-1901)
23. Meyer von Schauensee, Leopold LU (1901-1910)
24. Repond, Jules FR (1910-1921)
25. Hirschbühl, Alois GR (1921-1935)
26. von Sury d’Aspremont, Georg SO (1935-1942)
27. Pfyffer von Altishofen, Heinrich LU (1942-1957)
28. Nünlist, Robert LU (1957-1972)
29. Pfyffer von Altishofen, Franz LU (1972-1982)
30. Buchs-Binz, Roland FR (1982-1997)
31. Estermann, Alois LU (1998-1998)
32. Segmüller, Pius SG (1998-2002)
33. Mäder, Elmar Theodor SG (2002-)
Nota
publicada en el semanario católico Cristo Hoy de Argentina
Cortesía: Lic. Mauro Carlorosi
Por:
FÉLIX ALBERTO MONTILLA
ZAVALÍA
Abogado. Profesor de Derecho Canónico en la Universidad Católica
de Tucumán.
Post-graduado en Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional
de Tucumán.
- Aciprensa