“La Eucaristía: fuente y culmen de la vida
y de la misión de la Iglesia”.
del 2 al 23 de octubre de 2005
RESUMEN
DE LAS ASAMBLEAS SINODALES REALIZADAS
1. I Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 29 de septiembre - 29 de octubre de 1967
Tema: Preservación y fortalecimiento de la fe católica,
su integridad, su fuerza, su desarrollo, su coherencia doctrinal
e histórica.
El Papa Pablo
VI estableció los objetivos de esta
primera Asamblea General: “...la preservación
y el fortalecimiento de la fe católica, su integridad,
su fuerza, su desarrollo, su coherencia doctrinal e histórica”.
Uno de los resultados del encuentro fue la recomendación,
hecha por los obispos, ante la difusión del ateísmo,
la crisis de la fe y la propagación de opiniones teológicas
erróneas en el mundo, de crear una comisión
de teólogos para asistir a la Congregación
para la Doctrina de la Fe, así como para ampliar un
debate sobre los enfoques de la investigación teológica.
Más tarde, en 1969, el Papa Pablo VI estableció la
Comisión Teológica Internacional.
El Sínodo pidió también una revisión
del Código de Derecho Canónico de 1917, con
la intención de hacerlo más pastoral y actual
en el modo y en la valoración de los temas. El trabajo
fue iniciado por el Papa Pablo VI y fue terminado bajo el
Papa Juan Pablo II, con la promulgación, en 1983,
del Código de Derecho Canónico revisado.
El tema de una mayor intervención de las Conferencias
Episcopales en la renovación de los seminarios y en
la formación sacerdotal fue discutido y algunas propuestas
fueron remitidas al Santo Padre. También ciertas recomendaciones
de la asamblea sobre los matrimonios mixtos fueron aprobadas
por el Papa en 1970, y además fueron tratados varios
aspectos de la reforma litúrgica, muchos de los cuales
fueron luego aplicados cuando el Nuevo Ordo de la Misa fue
promulgado en el 1969.
Padres sinodales: 197
2. I Asamblea General Extraordinaria
Sesiones: 11 de octubre - 28 de octubre de 1969
Tema: La cooperación
entre la Santa Sede y las Conferencias Episcopales.
Esta Asamblea General convocada de manera extraordinaria
tuvo como objetivo buscar y examinar los modos y procedimientos
para poner en práctica la colegialidad de los Obispos
con el Papa, tema que gozaba de gran atención en la
declaraciones sobre la Iglesia formuladas en el Concilio
Vaticano II. Los resultados prácticos de esta asamblea
abrieron las puertas a una mayor participación de
los obispos, juntos con el Papa y de cada uno de ellos, en
el cuidado pastoral de la Iglesia universal.
El énfasis principal de estas sesiones recayó sobre
dos puntos básicos: 1) la colegialidad de los Obispos
con el Papa; 2) la relación de las Conferencias Episcopales
con el Sumo Pontífice y con cada uno de los obispos.
Diversas recomendaciones fueron remitidas al Papa, tres de
las cuales recibieron una atención inmediata: 1) que
los Sínodos Ordinarios se celebrasen a intervalos
regulares, cada dos años (intervalo posteriormente
modificado según la decisión del Santo Padre,
efectivamente “cada 3 o 4 años”); 2) que
la Secretaría General ejerciera una labor organizativa
y funcional entre las asambleas sinodales; 3) que los Obispos
pudiesen sugerir temas para las futuras asambleas.
Padres sinodales: 146
-Entre la segunda
y la tercera Asamblea Sinodal fue creado un Consejo consultivo
de la Secretaría General, compuesto
por 12 Obispos elegidos y 3 designados por el Papa. Este
Consejo, que se reunió por primera vez del 12 al 15
de mayo de 1970, tenía la función de facilitar
la comunicación con las Conferencias Episcopales y
colaborar en la formulación de la agenda de la asamblea
general ordinaria subsiguiente. Después de ese primer
encuentro, se inició una consulta general de los Obispos
de todo el mundo, con objeto de que sugirieran temas para
las asambleas siguientes (Actualmente esta consulta comienza
los últimos días de cada asamblea general ordinaria).
Desde entonces el Consejo de la Secretaría General,
elegido en cada sínodo para la preparación
de la asamblea siguiente, ha llegado a ser una característica
permanente de la Secretaría General.
3. II Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 30 de septiembre - 6 de noviembre de 1971 (la más
larga hasta el día de hoy)
Tema: El sacerdocio ministerial y la justicia en el mundo.
Durante las sesiones
los Padres sinodales elogiaron la dedicación
de los sacerdotes de todo el mundo al ministerio de la Palabra
y de los Sacramentos, así como también a sus
tareas pastorales en el apostolado. Al mismo tiempo prestaron
atención a las dificultades de los sacerdotes en el
ejercicio del ministerio.
Los Padres sinodales, además, trataron el tema de
la justicia, subrayando la necesidad de relacionar el Evangelio
con las circunstancias mundiales y locales. En respuesta
a ello, los obispos trazaron un programa de ocho puntos para
la acción a nivel internacional y recomendaron que
la Iglesia, a nivel local, impulse la educación y
la colaboración ecuménica en el campo de la
justicia.
Padres sinodales: 210
4. III Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 27 de septiembre - 26 de octubre de 1974
Tema: La evangelización
en el mundo moderno.
En esta asamblea
los obispos enfatizaron nuevamente el carácter
esencialmente misionero de la Iglesia y el deber de cada
uno de sus miembros de ser testigos de Cristo en el mundo.
En este contexto, el tema de la “liberación”,
entonces de gran actualidad, fue relacionado con la obra
de la evangelización, cuyo objetivo es liberar a los
pueblos y a las personas del pecado. Las recomendaciones
y propuestas de los obispos, presentadas al Papa, fueron
luego utilizadas en la formulación de la Exhortación
Apostólica Evangelii nuntiandi.
Padres sinodales: 209
5. IV Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 30 de septiembre - 29 de octubre de 1977
Tema: El catecismo en nuestro tiempo.
El debate de los
obispos, que prestó una especial
atención a la catequesis de los niños y de
los jóvenes, dio como resultado una serie de treinta
y cuatro propuestas o “proposiciones” y más
de novecientas sugerencias relativas al tema en cuestión.
En dichas recomendaciones fueron tratadas seis áreas
generales: la importancia de la renovación catequística,
la naturaleza de la verdadera catequesis, las personas involucradas
en la catequesis, la necesidad continua de una catequesis
para todos los cristianos, los medios o canales de la catequesis
y los aspectos particulares relativos a la catequesis.
En esta ocasión los obispos, por primera vez, publicaron
una declaración sinodal titulada Mensaje al Pueblo
de Dios, donde se señalaba que Cristo es el centro
de la salvación y, por lo tanto, de la catequesis.
Al mismo tiempo, ellos pusieron en evidencia que todos los
cristianos tienen la responsabilidad de llevar a Cristo al
mundo.
Poco después de la conclusión del Sínodo,
el Papa Juan Pablo II publicó la Exhortación
Apostólica Catechesi tradendae, haciendo uso de un
gran número de reflexiones y de propuestas de los
obispos.
Padres sinodales: 204
6.
Asamblea Especial para los Países Bajos
Sesiones: 14-31 de enero de 1980
Tema: La situación pastoral en los Países
Bajos.
El entonces llamado “Sínodo particular para
los Países Bajos” o “Sínodo Holandés”,
como era popularmente conocido, es - según le nuevo
Código de Derecho Canónico (cf. can. 345),
promulgado en 1983 - la primera Asamblea Especial del Sínodo
de los Obispos. Este encuentro sinodal, celebrado en Roma,
trató, en la perspectiva del Concilio Vaticano II,
el tema del misterio de la comunión de la Iglesia
y sus implicancias prácticas, tanto en ámbito
local como universal, concentrándose en la figura
del Obispo como “Maestro de la Fe” y “Pastor
de las almas”, en su diócesis y en la Conferencia
Episcopal. En su conclusión la asamblea adoptó resoluciones
relativas al sacerdocio ministerial, la vida religiosa, la
participación de los laicos en la misión de
la Iglesia, los sacramentos, la Eucaristía y la Confesión,
la liturgia, la catequesis y el ecumenismo, según
las enseñanzas del Concilio Vaticano II. Un Consejo,
especialmente constituido al final de esta asamblea sinodal,
se reúne periódicamente con el Secretario General
para continuar la evaluación de la situación
pastoral y para promover la aplicación de las resoluciones
sinodales. Aunque técnicamente existe todavía,
este consejo no se ha reunido desde el último encuentro
celebrado del 10 al 11 de noviembre de 1995.
Padres sinodales: 19
7. V Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 26 de septiembre - 25 de octubre de 1980
Tema: La familia cristiana.
Los trabajos sinodales
giraron en torno a la reafirmación
de las enseñanzas de la Iglesia sobre la indisolubilidad
del matrimonio y los contenidos de la Encíclica Humanæ vitæ.
En esta Asamblea, los obispos redactaron el “Mensaje
a las familias cristianas en el mundo moderno” y propusieron
una “Carta de los derechos de la familia”, que
el Papa Juan Pablo II promulgó en 1983. Además,
a partir de la discusión y las propuestas de esta
asamblea sinodal el Santo Padre publicó la Exhortación
Apostólica Familiaris consortio .
Padres sinodales: 216
8. VI Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 29 de septiembre - 29 de octubre de 1983
Tema: La penitencia
y el perdón en la misión
de la Iglesia.
La asamblea sinodal
y el tema coincidieron con el Año
Santo “Extraordinario” proclamado por el Santo
Padre para conmemorar el 1950º aniversario de la Redención
del mundo mediante la muerte de Cristo. Durante la asamblea
los obispos trataron los argumentos inherentes al tema poniendo
de relieve la necesidad de aplicar los frutos de la Redención
de Cristo a la vida de cada persona y, por lo tanto, a la
sociedad. En un documento publicado por la asamblea, los
obispos invitaron al mundo a la “reconciliación” y
designaron a “la Iglesia como sacramento de reconciliación
y signo de la misericordia de Dios hacia el pecador”.
El trabajo desarrollado por los obispos durante este Sínodo
sirvió como base para la Exhortación Apostólica
Reconciliatio et paenitentia, que por primera vez fue llamado
documento “postsinodal”.
Padres sinodales: 221
9. II Asamblea General Extraordinaria
Sesiones: 24 de noviembre - 8 de diciembre de 1985
Tema: Vigésimo aniversario de la conclusión
del Concilio Vaticano II.
Convocado especialmente
por el Papa Juan Pablo II (cf. can. 345), el objetivo de
esta asamblea sinodal fue conmemorar
el XX aniversario de la conclusión del Concilio Vaticano
II y evaluar el estado de renovación de la Iglesia.
Según los estatutos, este Sínodo reunió a
todos los Presidentes de las, más de cien, Conferencias
Episcopales del mundo entero y a otras diversas personas
(cf. can 346). Las discusiones se centraron en los documentos
del Concilio Vaticano II y en su aplicación por parte
de la Iglesia en todo el mundo. En esta sesión los
obispos redactaron un informe final (Relatio finalis), difundido
en la sesión de clausura, junto al Nuntius o “Mensaje
al Pueblo de Dios”. En respuesta a la propuesta de
los padres sinodales en esta asamblea, el Santo Padre autorizó la
compilación y publicación del Catecismo de
la Iglesia Católica, promulgado en 1992. Al mismo
tiempo, en relación a las Conferencias Episcopales,
la asamblea expresó la conveniencia de realizar “un
estudio de su estatuto teológico y sobre todo de explicar
más clara y profundamente su autoridad doctrinal,
teniendo en cuenta lo que hay en el Concilio en el decreto
Christus Dominus y en el Código de Derecho Canónico,
can. 447 y 753 (Relación Final, II, C, 8, b)”.
Esta sugerencia se concretó con la Carta Apostólica
Motu proprio del Papa Juan Pablo II sobre la naturaleza teológica
y jurídica de las Conferencias Episcopales (21 de
mayo de 1998), 7.
Padres sinodales: 165
10. VII Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 1 - 30 de octubre de 1987
Tema: La vocación y la misión de los laicos
en la Iglesia y en el mundo.
A través de la consideración de los conceptos
de vocación (“ser”) y de misión
(“actuar”) en el contexto de la comunión
eclesial del Concilio Vaticano II, los obispos quisieron
subrayar el carácter distintivo del laico en la vida
de la Iglesia, a partir de su participación o comunión
en la santidad, y en la obra de la Iglesia de evangelizar
el mundo, en virtud del carácter secular. Por tratarse
de este argumento, el Sínodo registró una significativa
presencia de laicos como oyentes, algunos de los cuales fueron
invitados a hablar ante la asamblea general y a expresar
sus opiniones en los círculos menores. Por primera
vez dos laicos, una mujer y un hombre, fueron designados
como Secretarios Especiales Adjuntos. Las informaciones resultantes
de este Sínodo, en particular las cincuenta y cuatro
proposiciones de la Asamblea General, fueron utilizadas para
la formulación de la Exhortación Apostólica
postsinodal Christifideles laici del Papa Juan Pablo II.
Padres sinodales: 232
11. VIII Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 30 de septiembre - 28 de octubre de 1990
Tema: La formación
de los sacerdotes en las circunstancias actuales.
Teniendo en cuenta
la tarea de la Segunda Asamblea General Ordinaria del Sínodo (1971) que trató desde
el punto de vista teológico el sacerdocio y sus implicaciones
en el ministerio sacerdotal, este Sínodo se desarrolló en
un tono más pastoral, concentrándose en la
formación sacerdotal y en la “persona” del
sacerdote mismo, diocesano y religioso, antes y después
de la ordenación. En las sesiones fue notable el acuerdo
general entre los obispos, tanto en la discusión como
en el tratamiento del tema. Al término del Sínodo,
los obispos presentaron al Santo Padre 41 Proposiciones que,
junto a otras informaciones resultantes del proceso sinodal,
sirvieron para la preparación de la Exhortación
Apostólica postsinodal Pastores dabo vobis.
El 25 de octubre, durante la 28ª Congregación,
Su Excelencia, Mons. Emilio Eid, Obispo tit. de Sarepta de
los Maronitas y Vice Presidente de la Comisión para
la Revisión del Código de los Cánones
de las Iglesias Orientales presentó el nuevo código
y una copia del mismo fue distribuido a los padres sinodales
y a otros participantes.
Padres sinodales: 238
12. I Asamblea Especial para Europa
Sesiones: 28 de noviembre - 14 de diciembre de 1991
Tema: Para que seamos testigos de Cristo que nos ha liberado.
El 22 de abril
de 1990 durante su visita apostólica
a Velehrad, en Checoslovaquia —sede de la tumba de
San Metodio, co-patrono de Europa junto con los Santos Cirilo
y Benito— el Santo Padre anunció su deseo de
convocar una Asamblea Especial para Europa del Sínodo
de los Obispos, con la finalidad de discernir el kairos de
la situación creada por los grandes cambios ocurridos
en Europa y para evaluar la función de la Iglesia
en los esfuerzos de renovación y reconstrucción
en el continente. La naturaleza especial del Sínodo
y su breve período de preparación han requerido
varias modificaciones del procedimiento sinodal, por ejemplo,
en vez de los documentos Lineamenta e Instrumenum laboris
fueron preparadas una breve guía para la reflexión
(Itinerarium) y una síntesis (Summarium); fueron introducidos
criterios especiales para los delegados episcopales con el
fin de permitir una más amplia representación
de los obispos de Europa central y del Este, etc. Uno de
los eventos más importantes de la preparación
fue un simposio presinodal promovido por el Pontificio Consejo
para la Cultura. En él se reunieron los intelectuales
de Europa occidental y oriental para reflexionar en común
sobre el tema del Sínodo. Al mismo tiempo, representantes
de la Iglesia ortodoxa y de las principales comunidades cristianas
en Europa fueron invitados, en un espíritu de ecumenismo,
a participar por primera vez en una asamblea sinodal como “delegados
fraternos”. El trabajo de la Asamblea Especial culminó con
la publicación de una Declaratio, en la cual los padres
sinodales delinearon un programa para la nueva evangelización
de Europa, dirigiendo un llamado a todos los ciudadanos europeos
en favor de la solidariedad universal. Sucesivamente, fue
nombrado un grupo encargado de estudiar el mejor modo de
llevar a la práctica las conclusiones de la Declaración
a través de la revisión de los estatutos del
Concilium Conferentiarum Episcoporum Europae (C.C.E.E.),
ante las circunstancias del momento.
Padres sinodales: 137
13.Asamblea
Especial para África
Sesiones: 10 de abril - 8 de mayo de 1994
Tema: La Iglesia
en África y su misión evangelizadora
hacia el año 2000: ‘Seréis mis testigos’ (Hch
1, 8).
El 6 de enero de 1989 el Santo Padre anunció su intención
de convocar esta asamblea especial e instituyó una
comisión preparatoria formada principalmente por miembros
del Episcopado africano. En el mes de junio siguiente a este
grupo, ampliado para constituir el Consejo de la Secretaría
General, fue encomendada la preparación de la asamblea
sinodal. En ocasión del encuentro de los representantes
del Episcopado africano en Lomé (Togo), en julio de
1990, fueron publicados los Lineamenta, que “delineaban” el
tema del Sínodo, iniciando así un período
de oración y de reflexión a nivel local. Las
respuestas de las Iglesias locales fueron utilizadas para
formular el “documento de trabajo” de la Asamblea
especial o Instrumentum laboris, difundido durante la novena
visita pastoral del Santo Padre a África, en Kampala
(Uganda), en febrero de 1993.
Utilizando este documento como punto de referencia, los Padres
sinodales trataron en la sesión, que duró casi
un mes, el tema general de la Evangelización desde
las siguientes perspectivas: 1. Proclamación del mensaje;
2. Inculturación; 3. Diálogo; 4. Justicia y
paz; 5. Medios de Comunicación Social. Además
del animado y profundo debate sobre el tema durante las varias
fases de la actividad sinodal, momentos significativos de
la Asamblea Especial fueron las ceremonias de apertura y
de clausura, que incorporaron muchos elementos de la tradición
litúrgica africana.
La documentación resultante incluye un largo “Mensaje
al Pueblo de Dios”, distribuido al término de
la Asamblea Especial y la Exhortación Apostólica
postsinodal Ecclesia in Africa, firmada y presentada a la
Iglesia en ocasión de la visita sinodal en África
del Santo Padre, desde el 14 hasta el 20 de septiembre de
1995, durante fase celebrativa de la Asamblea Especial.
Un Consejo postsinodal, elegido por la Asamblea Especial,
ofrece continuamente asistencia a la Secretaría General.
Su tarea es la de evaluar el impacto y la aplicación
de la Exhortación Apostólica postsinodal en
la Iglesia local. El Consejo ha redactado una comunicación
que fue enviada a todos los Obispos de África, a los
Superiores de los Dicasterios de la Curia Romana y a los
Presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo,
además de a otras personas interesadas. Este Consejo
se reúne periódicamente para evaluar la situación
y para alentar a los Obispos de África en la aplicación
de los ricos contenidos del documento.
Padres sinodales: 242
14. IX Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 2 - 29 de octubre de 1994
Tema: La vida
consagrada y su misión en la Iglesia
y en el mundo.
El 30 de diciembre
de 1991 el Santo Padre anunció la
convocatoria de una asamblea sinodal sobre el tema de la
vida consagrada. Algunos han interpretado este gesto como
una conclusión lógica de la consideración
de los estados de vida en la Iglesia, iniciada con las dos
asambleas ordinarias precedentes sobre el laicado y sobre
el sacerdocio. El período de oración y de reflexión
que precedió a la Asamblea sinodal fue particularmente
fecundo, dando lugar a intensos intercambios no sólo
en los institutos de vida consagrada y en las sociedades
de vida apostólica, sino también en organismos
nacionales e internacionales, para no hablar de las diversas
iniciativas individuales y de grupo, conjuntamente con la
jerarquía de la Iglesia y los diversos Dicasterios
de la Curia Romana. Los Padres sinodales trataron un gran
número de argumentos inherentes al tema y escucharon
atentamente las numerosas intervenciones efectuadas por muchos
auditores. Digno de mención es el hecho de la participación
de un elevado número de Padres sinodales pertenecientes
a congregaciones religiosas, el nombramiento de una religiosa
y de un religioso como Secretarios Especiales Adjuntos y
de un elevado número de mujeres y hombres de la vida
consagrada como teólogos y oyentes. El 25 de marzo
de 1996 fue publicada la Exhortación Apostólica
postsinodal Vita consecrata.
Padres sinodales: 245
15.
Asamblea Especial para el Líbano
Sesiones: 26 de noviembre - 14 de diciembre de 1995
Tema: Cristo es
nuestra esperanza: renovados en su espíritu,
solidarios somos testigos de su amor.
Considerando las
particulares necesidades de la Iglesia en el Líbano, debidas al prolongado período
de guerra, el Santo Padre anunció el 6 de junio de
1991 su intención de convocar una Asamblea Especial
para el Líbano del Sínodo de los Obispos. Después
de algunas reuniones preliminares con los patriarcas de las
Iglesias Orientales del Líbano, fue constituido un
Consejo de diez miembros, representantes de las seis Iglesias
católicas sui iuris en el Líbano, para participar
en la necesaria tarea de preparación. Al mismo tiempo,
fue nombrado un obispo libanés como coordinador “in
loco”.
Los Lineamenta de la Asamblea Especial fueron publicados
el 13 de marzo de 1993, dando comienzo a la fase de oración
y de reflexión sobre el tema sinodal por parte de
las diócesis locales y de los diversos organismos
eclesiales en el Líbano, período que se prolongó hasta
el 1 de Noviembre de 1994. Las respuestas a los Lineamenta
fueron incorporadas al Instrumentum laboris, “documento
de trabajo” de la Asamblea Especial, que sirvió como
punto de referencia durante la asamblea sinodal. El 12 de
diciembre fue distribuida a los padres sinodales una versión
con notas del Código de los Cánones de las
Iglesias Orientales, publicado con el auspicio del Pontificio
Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos.
La Exhortación Apostólica sinodal Una esperanza
nueva para el Líbano fue publicada el 10 de mayo de
1997, con ocasión de la visita del Santo Padre al
Líbano para la fase celebrativa de la Asamblea Especial.
Una traducción árabe del documento, preparada
por la Asamblea de los Patriarcas y de los Obispos del Líbano
(A.P.E.C.L.), fue publicada en 1998. El Consejo postsinodal,
fruto de esta asamblea especial, continúa a reunirse
para evaluar el impacto y la aplicación de la Exhortación
Apostólica postsinodal en el Líbano. En el
año 2003 fue preparado un informe sobre este argumento,
el cual fue enviado a toda la jerarquía eclesiástica
del Líbano, a los Superiores de los Dicasterios de
la Curia Romana, a los Patriarcas, a los Arzobispos y Metropolitas
de las Iglesias Orientales sui iuris, a los Presidentes de
las Conferencias Episcopales en todo el mundo y a otros organismos
interesados.
Padres sinodales: 69
16.
Asamblea Especial para América
Sesiones: 16 de noviembre - 12 de diciembre de 1997
Tema: Encuentro
con Jesucristo vivo: camino para la conversión,
la comunión y la solidaridad en América.
En la Carta Apostólica Tertio millennio adveniente,
el Santo Padre ha expresado su deseo de continuar el movimiento
sinodal a nivel continental, comenzado con las Asambleas
Especiales para Europa (1991) y para África (1994),
y de convocar asambleas sinodales especiales, incluyendo
la Asamblea Especial para América, como parte del
programa que conducirá a la celebración del
Gran Jubileo del Año 2000. El 12 de junio de 1995
fue nombrado un Consejo presinodal para colaborar en la preparación
de la Asamblea Especial. Con su asistencia, los Lineamenta
fueron publicados el 3 de septiembre de 1996 y el Instrumentum
laboris el 10 de septiembre de 1997.
Durante la asamblea, los Padres sinodales examinaron los
diversos aspectos de la vida eclesial y de la sociedad en
el continente americano y buscaron los mejores caminos y
medios para dar la posibilidad a los pueblos de América
de encontrarse con Jesucristo. Con este fin, debatieron acerca
de la relación entre el Evangelio y la cultura y sobre
los importantes conceptos de conversión, comunión
y solidaridad, para responder a los grandes desafíos
de la sociedad contemporánea en el continente. Al
término de la Asamblea Especial los Padres sinodales
publicaron, como de costumbre, el Nuntius o “Mensaje
al Pueblo de Dios”.
Un Consejo postsinodal, elegido durante la asamblea se reunió en
varias ocasiones para evaluar los resultados del Sínodo
y asistir al Papa en la redacción de la Exhortación
Apostólica postsinodal Ecclesia in America. Este documento
fue promulgado por el Santo Padre el 23 de enero de 1999,
durante la fase celebrativa de la Asamblea Especial en Ciudad
de México. Muchos participantes sinodales provenientes
de todas partes del continente asistieron a la liturgia eucarística
celebrada en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.
Después, el Consejo postsinodal se reunió en
varias oportunidades para evaluar la aplicación del
documento y para estimular a los Obispos en sus iniciativas
en el continente, en respuesta al documento postsinodal.
En el año 2002, fue preparado un informe sobre este
argumento, el cual fue enviado a los miembros de la jerarquía
eclesiástica en América, a los Superiores de
los Dicasterios de la Curia Romana, a los Patriarcas, a los
Arzobispos Mayores y Metropolitas de las Iglesias Orientales
sui iuris, a los Presidentes de las Conferencias Episcopales
de todo el mundo y a otros organismos interesados.
Padres sinodales: 233
17. Asamblea Especial para Asia
Sesiones: 19 de abril - 14 de mayo de 1998
Tema: Jesucristo
el Salvador y su misión de amor
y de servicio en Asia: ‘... para que tengan vida y
la tengan en abundancia’ (Jn 10, 10).
En la Carta Apostólica Tertio millennio adveniente,
el Santo Padre anunció su intención de convocar
asambleas sinodales especiales a nivel continental como parte
del programa de preparación del Gran Jubileo del año
2000. El 10 de septiembre de 1995, el Santo Padre instituyó un
Consejo presinodal para la Asamblea Especial para Asia, formado
principalmente por cardenales, arzobispos y obispos de Asia.
Una de sus tareas fue la de asistir a la Secretaría
General en la redacción de los Lineamenta, difundidos
el 3 de septiembre de 1996, y del Instrumentum laboris, publicado
el 13 de febrero de 1998.
Durante la Asamblea Especial, los Padres sinodales, teniendo
en consideración el hecho de que la Iglesia es una
pequeña pero vivaz grey en el continente asiático,
donde están presentes las Grandes Religiones del Mundo,
concentraron su atención en la unicidad de la persona
de Jesús, el Salvador, y sobre la vida abundante que él
ofrece, en el contexto de la planificación de la nueva
evangelización de parte de la Iglesia. Fue especialmente
considerado el modo con el cual la Iglesia, a través
de un plan pastoral concreto, puede continuar la misión
del Señor, una misión de amor y servicio en
Asia. Al final, los Padres sinodales publicaron un Nuntius
o “Mensaje al Pueblo de Dios”, en el que se tratan
diversos puntos del tema sinodal.
Como resultado de la asamblea sinodal fue constituido un
Consejo postsinodal. Habiéndose reunido en diversas
ocasiones, este consejo ofreció su asistencia en el
estudio de las recomendaciones propuestas por la asamblea
especial y colaboró en la redacción de la Exhortación
Apostólica postsinodal Ecclesia in Asia. Dicho documento
fue firmado por el Santo Padre el 6 de noviembre de 1999,
en la Catedral del Sagrado Corazón, durante la fase
celebrativa, del 5 al 8 de noviembre 1999 en Nueva Delhi
(India). Desde entonces, el Consejo postsinodal se ha reunido
periódicamente para evaluar la distribución
y aplicación del documento en la Iglesia en Asia.
En el año 2002, fue preparado un informe sobre el
argumento, el cual fue enviado a la jerarquía eclesiástica
en el Continente asiático, a los Superiores de los
Dicasterios de la Curia Romana, a los Patriarcas, a los Arzobispos
Mayores y Metropolitas de las Iglesias Orientales sui iuris,
a los Presidentes de las Conferencias Episcopales y a otros
organismos interesados.
Padres sinodales: 191
18.
Asamblea Especial para Oceanía
Sesiones: 22 de noviembre - 12 de diciembre de 1998
Tema: Jesucristo
y los pueblos de Oceanía: siguiendo
su camino, proclamando su verdad y viviendo su vida.
La Asamblea Especial para Oceanía fue la tercera asamblea
continental o regional de la serie anunciada por el Santo
Padre en la Carta Apostólica Tertio millennio adveniente
en el contexto del Jubileo del Año 2000. El 7 de junio
de 1996, el Santo Padre nombró el Consejo presinodal
constituido principalmente por obispos de Oceanía.
En una serie de encuentros en Roma y en Wellington, Nueva
Zelanda, este Consejo ofreció su colaboración
en la redacción del texto de los Lineamenta, en la
elaboración de los criterios de participación
y en la composición del Instrumentum laboris.
Una característica peculiar de esta Asamblea Sinodal
fue que todos los obispos de la región participaron
como miembros ex officio. Para reducir las dificultades del
viaje y limitar la ausencia de los obispos de sus Iglesias
locales, se tomaron las medidas necesarias para que las visitas
ad limina se hicieran en concomitancia con la Asamblea Especial.
A pesar de las grandes diferencias entre las varias situaciones
pastorales de la región, durante los trabajos sinodales
se observaron muchas preocupaciones comunes; como por ejemplo,
la inculturación del Evangelio, un renovado interés
por la catequesis y la formación, la revitalización
de la fe de los creyentes, la atención pastoral de
la juventud, de los emigrantes y de los nativos. Todo ello
fue considerado a la luz de la persona de Jesucristo, el
camino, la verdad y la vida.
El 11 de diciembre de 1998, los miembros de la Asamblea Especial
eligieron un Consejo postsinodal, al cual se agregaron tres
miembros nombrados por el Santo Padre. Este Consejo se reunió en
varias oportunidades para discutir las reacciones frente
a la Asamblea Especial y para prestar su colaboración
al Santo Padre en la redacción de la Exhortación
Apostólica postsinodal Ecclesia in Oceania. Dicho
documento fue finalmente promulgado el 22 de noviembre de
2001, en una importante e histórica ceremonia en el
Vaticano, durante la cual el texto de la exhortación
apostólica fue simultáneamente transmitido
a través de internet a todas las diócesis de
la región. Ecclesia in Oceania es el primer documento
papal promulgado a través de internet en la era del
computer.
Padres sinodales: 117
19. II Asamblea Especial para Europa
Sesiones: 1-23 de octubre de 1999
Tema: Jesucristo viviente en su Iglesia, fuente de esperanza
para Europa.
La Segunda Asamblea
Especial para Europa es la última
de la serie de Asambleas Sinodales continentales convocadas
por el Santo Padre en su Carta Apostólica Tertio millennio
adveniente, como preparación al Gran Jubileo del Año
2000. Aunque la Primera Asamblea Especial para Europa tuvo
lugar en 1991 - hace menos de una década - nuevas
situaciones sociales y culturales, presentes en el continente
tras los cambios políticos acontecidos en el Este,
han creado desafíos pastorales que motivaron la convocación
de una Segunda Asamblea Especial para Europa.
El 9 de febrero de 1997 el Santo Padre nombró el Consejo
presinodal para colaborar en la preparación de esta
Asamblea Sinodal. Este Consejo, con la asistencia de teólogos
europeos y del personal de la Secretaría General,
publicó los Lineamenta (primavera de 1998) y el Instrumentum
laboris (21 de junio de 1999) de la Asamblea Especial.
En el curso de la Segunda Asamblea Especial, los padres sinodales
prestaron atención a las diversas realidades de la
Iglesia en Europa y al particular momento histórico
en relación a la unidad del continente. El tema de
Jesucristo, viviente en su Iglesia, dominó la discusión
sinodal sobre las raíces culturales del continente
y, al mismo tiempo, constituyó una fuente de esperanza
en la construcción de una nueva Europa sobre el fundamento
de la fe.
El Consejo postsinodal, elegido durante la asamblea, se ha
reunido en varias ocasiones para analizar los resultados
del Sínodo y para ofrecer su colaboración al
Santo Padre en la redacción de la Exhortación
postsinodal Ecclesia in Europa, promulgada en el Vaticano
el 28 de junio de 2003, durante las primeras Vísperas
de la solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo.
-En el año 2004, el Consejo postsinodal se reunió para
comenzar el proceso de evaluación del impacto y la
aplicación de Ecclesia in Europa en el continente.
Padres sinodales: 117
20. X Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 30 de septiembre - 27 de octubre de 2001
Tema: El Obispo: servidor del Evangelio de Jesucristo para
la esperanza del mundo.
Para preparar la X Asamblea General Ordinaria, el IX Consejo
Ordinario de la Secretaría General se ha reunido periódicamente
para colaborar en el proceso de consulta para definir el
tema y para tomar parte en la redacción de los Lineamenta,
enviados el 16 de junio 1998 a los obispos de todo el mundo
y a los que normalmente son contactados en la consulta. Las
respuestas han sido analizadas a continuación y tomadas
en consideración por el Consejo para redactar el Instrumentum
laboris, que se hizo público el 1 de junio del 2001.
Esta asamblea sinodal ha centrado su reflexión en
la persona y el papel del obispo en su diócesis, a
la luz del inicio del Tercer Milenio.
El 26 de octubre de 2001, la asamblea sinodal eligió los
miembros del X Consejo Ordinario de la Secretaría
General, a quienes se agregaron otros tres miembros especialmente
nombrados por el Santo Padre. En las diversas reuniones de
este Consejo fue analizado el material que resultó del
proceso sinodal, especialmente las Proposiciones, para ofrecer
una adecuada colaboración al Santo Padre en la redacción
de la Exhortación Apostólica postsinodal Pastores
gregis. Dicho documento fue promulgado el 16 de octubre de
2003, en coincidencia con el vigésimo quinto aniversario
de la elección del Sumo Pontífice.
Padres sinodales: 247
21. XI Asamblea General Ordinaria
En programa: 2 - 29 octubre de 2005
Tema: La Eucaristía: fuente y cumbre de la vida y
de la misión de la Iglesia.
Considerando la
opinión de los miembros del X Consejo
Ordinario de la Secretaría General del Sínodo
de los Obispos, basada a su vez en la consulta a las Conferencias
Episcopales de todo el mundo y a otros organismo interesados,
el Santo Padre decidió convocar la Undécima
Asamblea General Ordinaria para tratar el tema de la Eucaristía.
Merece una especial atención el hecho que la decisión
del Papa tuvo lugar poco tiempo después de la publicación
de su encíclica sobre el mismo argumento. Esta asamblea
sinodal fue convocada por el Santo Padre para promover la
reflexión pastoral de los obispos de todo el mundo
sobre un tema de vital importancia en la vida y la misión
de la Iglesia.
Los Lineamenta,
elaborados por el X Consejo Ordinario de la Secretaría General con la asistencia de teólogos,
fueron enviados el 31 de marzo de 2004 a las Conferencias
Episcopales, a las Iglesias Orientales sui iuris, a los Superiores
de los Dicasterios de la Curia Romana, a la Unión
de los Superiores Generales y a otros organismos competentes.
Se esperan las respuestas a las preguntas contenidas en el
mencionado documento para preparar el Instrumentum laboris.
Fuente: Edición de la Secretaría General del
Sínodo de los Obispos