Sor
Lucía de Fátima
Sor
Lucía, la última superviviente de los tres
pastorcitos a quienes la Virgen María se les apareció en
Fátima, Portugal
Su vida
Lucía nació el 22 de marzo de 1907 en Aljustrel,
aldea de Fátima, y allí, cuando tenía
diez años, vio por primera vez a la Virgen en la Cova
de Iría, mientras estaba con sus primos los hermanos
beatos Francisco y Jacinta Martos, ambos fallecidos a temprana
edad.
Lucía entró en 1921 en el colegio de las Hermanas
Doroteas en la localidad de Vilar, cerca de Oporto, desde donde
se trasladó en 1928 a la ciudad española de Tuy,
donde vivió algunos años. En 1946 regresó Portugal
y, dos años después, entró en el Carmelo
de Santa Teresa de Coimbra, donde profesó como carmelita
descalza, en 1949.
La Virgen dijo a Francisco y Jacinta
que pronto irian al cielo pero Lucia debía quedar en la tierra para propagar sus
mensajes. Así ocurrió. El Papa beatificó a
Francisco y Jacinta Marto durante el año jubilar, 200,
en Cova de Iría, en el santuario de las apariciones.
Estábamos presentes unas 700 mil personas en uno de
los días mas fríos registrados en el lugar. Allí estaba,
junto al Papa, Sor Lucia.
Sor Lucía escribió dos volúmenes con
sus "Memorias" y los "Llamamientos del Mensaje
de Fátima".
Murió el 13 de Febrero del 2005, durante la novena
de los beatos Francisco y Jacinta, en su querido Carmelo, donde
muchos creen que aun era visitada por la Virgen y donde también
el Papa Juan Pablo II la visitó.
Entrevista
con Sor Lucía
8 Marzo, 1998
COIMBRA, 8 mar 98 (ZENIT).- La revista
mensual católica
portuguesa «Christus» editada en Lisboa por el
grupo editorial «Semanario», publicó en
el número correspondiente al 3 de marzo 98, la primera
entrevista que ha concedido en su vida la hermana Lucía, única
superviviente de los tres niños videntes a quienes se
apareció la Virgen en Fátima en 1917. Sor Lucía
cumplirá 91 años el próximo 28 de marzo.
Ella se encuentra, en el convento de las madres Carmelitas
de Coimbra, desde hace casi medio siglo y ha dialogado con
los cardenales Antony Padiyara de la India y Ricardo Vidal,
de las Islas Filipinas.
La
conversión de Rusia
En la entrevista que concedió la religiosa portuguesa
no podía faltar una alusión explícita
a Rusia, su consagración a Dios y su conversión.
Sor Lucía no ocultó un dato curioso. Cuando la
Santísima Virgen les pidió a los tres pastorcitos
rezar por esta intención, ni ella sabía lo que
era Rusia: «Nosotros pensábamos que era una mujer
muy mala». Con el paso del tiempo, Sor Lucía llegaría
a conocer en toda su crudeza la dramática historia de
este pueblo. Ella misma ha sobrevivido al comunismo y ha podido
presenciar la disolución del bloque soviético. ¿No
podría interpretarse este hecho como un signo de la
conversión de Rusia? A este respecto, Sor Lucía
hizo referencia a aquel hombre en Rusia que «sin saberlo
fue un instrumento de Dios para la conversión».
-¿Gorbachov?
-Sí.
El tercer secreto
Muchas personas asocian la aparición de la Virgen en
Fátima con el enigma del tercer secreto. A la pregunta
de si el secreto tenía que ver con el Concilio Vaticano,
la religiosa se limitó a responder: «No puedo
contestar». Y el tercer secreto, ¿no estará en
el Apocalipsis? Sor Lucía aclaró: «Nuestra
Señora no dijo que estuviera en el Apocalipsis».
Pero si ella no quiere dar a conocer el tercer secreto de Fátima, ¿no
podría hacerlo el Papa? La hermana se permitió responder
con toda sencillez que el Papa puede revelarlo si quiere, «pero
yo le aconsejo que no lo revele. Si él decide hacerlo,
le aconsejo que tenga mucha prudencia».
No se resistieron a preguntarle si continúa teniendo
apariciones de Nuestra Señora. A lo que respondió: «Qué curiosos...
No puedo decirlo».
El infierno
La Virgen también habló del infierno, un tema
que antes obsesionaba y ahora brilla por su ausencia. Sin embargo,
las palabras de Sor Lucía fueron claras: «El infierno
es una realidad. Es un fuego sobrenatural y no físico,
y no puede ser comparado al fuego que arde, de madera o de
carbón».
Asimismo ofreció un consejo a los sacerdotes acerca
de este tema: «Continúen predicando sobre el infierno
porque Nuestro Señor mismo habló del infierno
y está en las Sagradas Escrituras. Dios no condena a
nadie al infierno. Dios dio a los hombres la libertad de escoger,
y Dios respeta esa libertad humana».
Ateísmo
y materialismo
Sor Lucía reconoce que «el ateísmo es
todavía el mayor instrumento utilizado por el demonio
en nuestros días, porque es un grave pecado contra Dios,
que niega su propia existencia dando paso a la práctica
de toda una variedad de actos diabólicos como el aborto».
«
Como terminó el comunismo, ahora sigue el materialismo.
Antes las personas no podían comprar nada. El materialismo
es muy malo...Las personas deberían desear más
las cosas de Dios y no querer antes las cosas materiales».
Mensaje final
Los cardenales le preguntaron si ella
querría ofrecer
alguna idea particular para concluir, algún mensaje
para este mundo confuso de hoy. A lo que respondió sin
dudar: «Quien no está con el Papa no está con
Dios; y quien quiera estar con Dios tiene que estar con el
Papa».
Sor Lucía Dos Santos, falleció el día
13 de febrero, domingo, a los 97 años de edad. Su tránsito
a la Casa del Padre ocurrió un día 13, como el
que en mayo de 1917 marcó su histórico encuentro
con la Virgen
Autor:
corazones.org
Fuente: corazones.org