En
la aparición final del ángel, el les trajo
un cáliz el cual suspendió en el aire; por encima
de este había una hostia. Gotas de sangre caían
de la hostia al cáliz. Antes de ofrecerle la hostia
a Lucía, la única que había recibido la
Primera Comunión, el se postro en la tierra y dijo:
"Santísima
Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu
Santo, yo te adoro profundamente y te ofrezco el Precioso Cuerpo,
Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos
los tabernáculos
de la tierra, en reparación por todas las ofensas, sacrilegios
e indiferencia con los cuales El es ofendido. Y a través
de los méritos infinitos de su Sacratísimo Corazón
y del Inmaculado Corazón de María, yo te ruego
por la conversión de los pobre pecadores."
El repitió esta oración tres veces y al pararse,
levantó la hostia y mirándola dijo: "Coman
y beban el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, horriblemente
insultado por los hombres ingratos. Hagan reparación
por sus crímenes y consuélen a su Dios".
La
primera aparición de Nuestra Señora ocurrió el
día 13 de Mayo, La Virgen se apareció flotando
en una nube, rodeada de una luz brillante y sosteniendo un
Rosario.
Ella dijo:
"No tengan miedo, Yo no les haré daño!"
Lucía le preguntó a la Señora de donde
era, a lo cual Ella le respondió, "Yo soy del cielo" Después
de esto, Lucía le preguntó que cosa quería
de ellos. La Señora le replicó:
"Yo vengo a pedirles que vengan aquí por seis
meses consecutivos, en día 13 a esta misma hora. Después
Yo les diré quien soy, y que quiero. Después
yo regresare aquí una séptima vez."
Lucía le preguntó si ella iría al cielo,
y la Señora le respondió, "Si, si irás" Luego
le preguntó si Jacinta y Francisco irían también
al cielo. La Señora respondió,
"También. Pero Francisco tendrá que
decir muchos rosarios!"
Después Lucía le preguntó acerca de dos
muchachas que habían muerto
recientemente, la Señora le respondió de nuevo,
"Desean ustedes ofrecerse a Dios, soportar todos los
sufrimientos que El se complazca en enviarles, como un acto
de reparación por los pecados por los cuales El es ofendido,
y pedir por la conversión de los pecadores?"
Los niños respondieron, "Si, si deseamos".
La Señora entonces les dijo que
ellos tendrían que sufrir mucho, pero que la
Gracia de Dios seria su consuelo.
En la aparición de Julio, la Virgen le dijo a los niños:
"Sacrifíquense por los pecadores, y repitan con
frecuencia, especialmente cuando ustedes hagan un sacrificio
por ellos: O Jesús, es por amor a Ti, por la conversión
de los pecadores y en reparación por los pecados cometidos
en contra del Inmaculado Corazón de María"
Ella también les confió tres
secretos muy importantes los cuales ellos
tenían que guardar hasta que Ella decidiera, también
predijo darles un gran
signo el día de la futura aparición en Octubre.
"Cuando
ustedes recen el Rosario, digan después
de cada misterio 'O Jesús mío,
perdónanos, sálvanos
de los fuegos del infierno. Lleva todas las almas
al cielo, especialmente aquellas mas necesitadas
de tu Misericordia."
En Octubre 13 de 1917, Nuestra Señora se le apareció a
los tres niños, habían reunidos alrededor de
70.000 personas quienes fueron testigos del fenómeno
increíble del sol.
Nuestra Señora se manifestó con el título
de "Nuestra Señora del Rosario".
El 17 de Octubre, O Día , un periódico de Lisboa
reportó lo siguiente:
A la una de la tarde, medio día por el sol, la lluvia
cesó. El cielo, con un color gris aperlado, iluminaba
el vasto paisaje árido con una luz extraña. El
sol tenía un velo delgado transparente, así que
los ojos se podían fijar fácilmente en el. El
tono gris madre perla se tornó en una sábana
de plata la cual se rompió cuando las nubes se abrieron
y el sol de plata, rodeado en la misma luz de gris transparente,
se vio girar y voltear en el circulo de las nubes abiertas.
Un grito salió de cada boca y la gente cayo de rodillas
en el suelo pantanoso.
La luz se volvió un hermoso azul como si hubiera venido
a través de vidrios ahumados de ventanas de catedral
y se esparció sobre la gente quienes estaban arrodillados
con las manos abiertas.
El azul se desvaneció despaciosamente y entonces la
luz parecía pasar a través de un vidrio amarillo.
Manchas amarillas cayeron sobre los pañuelos blancos
y sobre las faldas oscuras de las mujeres. También se
vieron en los arboles, en las rocas y en la sierra. La gente
lloraba y rezaba con las cabezas descubiertas en la presencia
del milagro que ellos habían esperado.
Otro periódico grande de Lisboa, O Século, mandó a
su editor, Avelino de
Almeida al sitio de las apariciones. El vino preparado para
ridiculizar las
apariciones, sin embargo esto es lo que el reportó:
Desde
la carretera, donde los vehículos
estaban parqueados estaban congregadas
cientos de personas que no se atrevían a
atravesar el pantanero, uno podía
ver la inmensa multitud que miraba hacia
el sol, el cual aparecía estar libre
de las nubes y en su cenit. Parecía
como una placa de plata desteñida
y era posible mirarle sin ninguna incomodidad.
Podría
haber sido un eclipse que estaba tomando
lugar. Pero en ese momento un gran grito
se escuchó y uno podía
escuchar los espectadores mas cercanos gritando: "Milagro!,
milagro!" Ante los ojos atónitos
de la multitud, cuyo aspecto era bíblico
como si estuvieran descubiertos, ansiosamente
buscando el cielo, el sol tembló,
hizo unos movimientos increíbles fuera
de sus leyes cósmicas
- el sol "bailó" - de acuerdo
a las expresiones típicas de la gente.
El Doctor Joseph Garrett, un profesor de ciencias en la Universidad
de
Coimbra notó esto:
Este no fue el centelleo normal de un
cuerpo celestial, porque el sol giró al rededor de si mismo en un remolino loco,
cuando repentinamente el clamor se escuchó de toda la
gente. El sol,
remolineando, parecía perderse a si mismo del firmamento
y avanzar amenazantemente sobre la tierra
como si fuera a aplastarnos con su gran peso abrasador. La
sensación durante estos
momentos era terrible.
Trece años después, tras una rigurosa examinación,
la Iglesia Católica pronunció las Apariciones
de Fátima como auténticas en Octubre 13 de 1930
con esta declaración del Obispo de Leiria:
"Nosotros estimamos bien:
1) Declarar dignas de crédito las visiones de los partorcitos
de la Cova de Iria, en la parroquia de Fátima de esta
Diócesis, los días 13 de los meses desde Mayo
hasta Octubre de 1917:
2) darle permiso oficial al culto de Nuestra Señora
de Fátima."
Los secretos
Los secretos como los reveló la hermana Lucía
en 1942 fueron:
Una visión de la realidad del infierno, acompañada
por este mensaje de
Nuestra Señora:
1) "Ustedes han visto el infierno donde van las almas
de los pobres pecadores. Para salvarles, Dios desea establecer
en el mundo devoción a mi Inmaculado Corazón."
2) "La Primera Guerra mundial terminara pronto. Sin embargo,
si la humanidad no deja de ofender a Dios, otra guerra peor
surgirá en el Reino del Papa Pío XI. Cuando ustedes
vean una noche iluminada por una luz desconocida, sepan que éste
es el gran signo que Dios les da, porque el va a castigar el
mundo por sus crímenes a través de las guerras,
el hambre, la persecución de la Iglesia y del Santo
Padre. Para impedir esto, Yo vendré a pedir la consagración
de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión
de reparación de los Primeros Sábados.
Si mi petición es acatada, Rusia se convertirá,
y habrá paz. Si no, Rusia transmitirá sus errores
a través del mundo, promoviendo guerras y la persecución
de la Iglesia; los buenos serán martirizados, el Santo
Padre tendrá que sufrir mucho, varias naciones serán
aniquiladas; en el final mi Inmaculado Corazón triunfará.
El santo Padre consagrara Rusia a mi la cual se convertirá,
y algún tiempo de paz se le dará al mundo."
3) El tercer secreto fue revelado solamente
a los papas después
de 1960. Se creía que contenía predicciones apocalípticas
y causó mucho interés a todos los fieles de Fátima.
El
día trece de Mayo del 2000, el día de la
canonización de los dos pastorcitos
Jacinta y Francisco, el Cardenal Angelo
Sodano reveló con autorización
del Santo Padre Juan Pablo II que el
secreto estaba relacionado con la visión
de un intento de asesinato a un Obispo
vestido de blanco
quien reza por todos los fieles, quien
también
fue recientemente confirmado por la
Hermana Lucia, como el Santo Padre.
Mientras el se acerca con grandes esfuerzos hacia la cruz,
en medio de cadáveres de aquellos que murieron mártires
(Obispos, sacerdotes, hombres y mujeres religiosas y también
muchas personas seglares), el también cae al suelo,
aparentemente muerto por causa de un disparo.
Después del atentado de asesinato del 13 de Mayo de
1981, le pareció muy evidente a su Santidad el Papa
Juan Pablo II que fue “la mano maternal de la Virgen
María la que guío la dirección de la bala”,
permitiendo sobreviviera este atentado contra su vida.
El mensaje de Fátima confirma el amor maternal y el
interés de nuestra Madre Celestial, quien desea la salvación
de todos sus hijos. “La insistente invitación
de María Santísima a la penitencia no es nada
mas que su preocupación maternal por el destino de la
familia humana, en necesidad de conversión y perdón” (Papa
Juan Pablo II, Mensaje para 1997, Día Mundial de los
enfermos).
Tenemos que propagar el mensaje de Fátima,
que nos llama a rezar el Rosario y a enmendar nuestras vidas.
A menos
que nos arrepintamos, todos pereceremos (Juan 2:5) .
(Profeta Jonás - Antiguo Testamento )
3:9 ¡Quién sabe! Quizás vuelva Dios y
se arrepienta, se vuelva del ardor de su cólera, y no
perezcamos.»
3:10
Vio Dios lo que hacían, cómo se convirtieron
de su mala conducta, y se arrepintió Dios del mal que
había determinado hacerles, y no lo hizo.