
Exorcismos
que fracasaron - Advertencia
Marcos
9:17-29 Los apóstoles aún con la autoridad impartida
sobre ellos no pudieron expulsar un demonio fuera de un poseído,
Jesús tuvo que hacer el exorcismo personalmente y luego le explicó a
los apóstoles que algunos malos espíritus solo se pueden
arrojar fuera a través de oración y ayuno.
Actos
19:13 –17 Algunos Judíos y los siete hijos de Sceva
trataron de hacer exorcismos en el nombre de Jesús quien era predicado
por Pablo el apóstol, pero para su desencanto, el hombre poseído
se lanzo sobre ellos dándoles tal paliza que salieron corriendo
desnudos y sangrando.
Primero
que todo vemos que exorcizar es un trabajo aun difícil
para los mismos apóstoles autorizados por Jesús personalmente.
En cuanto a aquellos que no son creyentes, tratar de darle órdenes
a un espíritu maligno es un riesgo muy grande que puede causar que
el espíritu tome posesión de ellos o de los que estén
allí presentes.
Autoridad
para hacer exorcismo dada por la Iglesia Católica
Solamente
sacerdotes autorizados por un Obispo pueden hacer el rito solemne de
Exorcismo a personas que después de ser examinadas psicológicamente
son aceptadas como poseídas y en necesidad de un exorcismo.
Tipos
de Exorcismo – Liberación
Solemne. Se dice que un exorcismo es solemne cuando es hecho oficialmente bajo
la autorización de la Iglesia Católica a una persona
poseída por malos espíritus. Un riguroso examen psicológico
debe hacérsele a la víctima, para establecer si en realidad
existe un caso de posesión, si es solo influencia demoníaca
o si es un fraude.
La víctima debe mostrar signos típicos que acompañan
a los poseídos, entre ellos conocimiento de otras lenguas, predicción
del futuro, blasfemia y aborrecimiento de las cosas santas tales como el
agua, la sal o el aceite benditos, fuerza sobrenatural, levitación
etc.
Solamente
un sacerdote autorizado lo puede hacer siguiendo el rito oficial expedido
por la Iglesia. El demonio o
demonios
presentes en el poseído
recibe órdenes del exorcista de salir y no volver mas en el nombre
de Jesucristo y de la Iglesia en general la cual recibió de Cristo
la promesa de que las puertas del Infierno no prevalecerían contra
ella (Mateo 16:18).
Privado. Los fieles de la Iglesia pueden hacer oraciones de liberación,
en las cuales se solicita la intervención divina para arrojar la
influencia demoníaca de cualquier persona, sitio u objeto. Debido
al extremo peligro que se puede presentar debido a la falta de conocimiento
sobre el enemigo, es necesario conocer mas a fondo todo lo concerniente
al demonio y sus ángeles, por esta razón la Iglesia no permite
hacer exorcismos sino por un sacerdote debidamente calificado y autorizado
por un Obispo.
1 Pedro
5:8-9 San Pedro la cabeza de la Iglesia nos exhorta a tener disciplina
y mantenernos alerta, puesto que
como un león
rugiente nuestro adversario el demonio ronda en busca alguien a quien
devorar. Nos dice que tenemos
que resistirle permaneciendo firmes en la fe.
Armémonos pues de mucha fe en Dios, y crezcamos en la oración
para que Dios escuche nuestras oraciones de liberación.