El
tiempo de Adviento en el que nos encontramos nos pone a la
Virgen como intercesora y como modelo. Con la Iglesia
podemos decir que es el tiempo propiamente Mariano y viene
muy bien por lo tanto en pleno Adviento la celebración
de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la
Virgen María. En esta fiesta de la Virgen vemos a
Nuestra Señora aplastando la cabeza de la serpiente.
Ella, por un privilegio muy especial, ha sido preservada
del pecado original heredado de nuestros primeros padres
en el Paraíso, Adán y Eva, con el que todos
nacemos y que se nos borra con el Bautismo, aunque no las
consecuencias que es la concupiscencia y que en palabras
del Apóstol San Pablo podríamos decir que "hago
el mal que no quiero hacer y el bien que quiero hacer tanto
me cuesta". Y esta realidad tan trágica todos
la experimentamos.
El Adviento nos pone a la Virgen como
modelo: "La Virgen
esperó con inefable amor de madre" (prefacio II
de Adviento). Sobre todo en los últimos días
del Adviento la Virgen aparece como la creyente que espera
la llegada del Mesías, en Ella encontramos cumplidos
los anhelos y deseos de todos los justos y santos del Antiguo
Testamento que esperaban con gozo la venida del Salvador.
Es por tanto el papel de la Virgen en
la "Historia de
la Salvación" muy esencial, no accidental como
dicen los protestantes, sino esencial como afirma la Iglesia
Católica.
Y vemos esto ya desde las primeras páginas del Génesis,
el capítulo III donde se nos narra la historia terrible
del pecado original, allí vemos como Dios, una vez que
Adán y Eva han pecado no nos abandona a nuestra propia
suerte, sino que al momento nos promete un Salvador, cuando
dice a la serpiente (al Diablo): "Pongo perpetua enemistad
entre ti y la Mujer (la Virgen), entre tu linaje y el suyo,
Ella (la Virgen) te aplastará la cabeza, mientras que
tú no la dañaras en el talón". Este
texto fundamental es lo que los Santos Padres de la Iglesia
han llamado el protoevangelio, porque allí Dios ya nos
presenta su plan salvador y en este plan la Virgen ocupa un
papel esencial y principal.
Al respecto podemos recordar las Apariciones
de la Medalla Milagrosa o de Guadalupe de México donde la Virgen aparece "aplastando
la cabeza de la serpiente", una imagen muy Bíblica.
Con este artículo, en las puertas de la Navidad, quiero
demostrar lo que sería la CORREDENCION UNIVERSAL DE
MARIA Y LA MEDIACION DE MARIA, LA VIRGEN ES MEDIANERA UNIVERSAL
DE TODAS LAS GRACIAS.
Todo el Antiguo Testamento está lleno de imágenes
y figuras que son representaciones de la Santísima Virgen:
- El pozo de Jacob
- La Zarza que arde sin consumirse en el Sinaí
- La vara de Moisés
- El Arca de la Alianza
- La Torre de David
Las Santas mujeres del Antiguo Testamento
también son
representaciones de la Virgen, destacándose en cada
una de ellas algún aspecto de la intercesión
de María para con el Pueblo de Dios:
- Sara
- Judit
- Rhut
- Rebeca
- Esther
- Abigail
Todo el Antiguo Testamento va preparando
al Nuevo en imágenes,
figuras y representaciones, sobre todo los datos esenciales.
Como María es esencial en la Nueva Economía de
la Salvación que nos trae Nuestro Señor Jesucristo,
su presencia espiritual en el Antiguo Testamento es latente.
Por eso tengo que afirmar que los protestantes
cuando se acercan a las Sagradas Escrituras, como dirá San Pablo de los
Judíos, "hasta hoy tienen una venda que les impide
comprender el sentido de la Escritura Sagrada". Se nota
que falta en ellos la inspiración del Espíritu
Santo, inspiración que tiene la Iglesia Católica
y que han vivido los Santos, por eso los Santos Padres de la
Iglesia cuando nos hablan de estas representaciones del Antiguo
Testamento de María, es un gozo y una delicia el leerlos.
Pero vamos al Nuevo Testamento. Podemos
empezar con la Encarnación.
Si analizamos, oramos y reflexionamos sobre el texto de San
Lucas donde aparece lo que sería la vocación
de la Santísima Virgen en el anuncio del Arcángel
San Gabriel, vemos como el Fiat, el Sí de María
ha sido la causa de la Encarnación del Señor.
Nunca estuvo tan pendiente el plan de Dios, y el plan más
esencial, del consentimiento de un ser humano, que en este
momento, por eso es algo impresionante. María Santísima
aparece como la Virgen que le dice Sí a Dios y para
todos nosotros este episodio Sagrado tiene que ser un referente
constante. En este pasaje lucano como en ningún otro
sitio aparece la Corredención de María.
El Evangelio en otras ocasiones nos hablará de María;
cuando van los pastores y los Magos para adorar al Niño
Dios se nos dirá: "lo encontraron con María
su madre" o "María su Madre lo envolvió en
pañales y lo acostó en un pesebre". Esto
no aparece porque sí, nada en la Sagrada Escritura aparece
porque sí, tiene una clara finalidad, destacar el papel
principal y esencial de María.
En dos ocasiones nos dirá San Lucas que "María
guardaba todo esto y lo meditaba en su Corazón".
Aquí va apareciendo lo que hoy Dios, sobre todo por
medio de las apariciones de Fátima, ha querido destacar
en la Iglesia: la devoción al Inmaculado Corazón
de María. El Ángel de Fátima dice a los
pastorcitos: "Dios quiere establecer en el mundo la devoción
al Inmaculado Corazón de María". Y la Virgen
dirá a los pastorcitos: "Los que difundan la devoción
a mi Corazón Inmaculado serán como flores puestas
por mí, para adornar el Trono de Dios" (¡Qué imagen
más bonita¡)
En otros lugares y muy importantes se
nos dirá que
María -siempre acompañada de "su titulo":
su Madre-, estaba junto a Jesús.
Pero es sobre todo el Evangelista San
Juan, -el que descansó en
el pecho del Maestro y escucho como ninguno los latidos de
su Divino Corazón-, el que nos pone a la Virgen al principio
del Evangelio, en Caná de Galilea, y nos presenta a
la Virgen haciendo algo que hasta ahora ningún humano
había conseguido: ADELANTANDO LA HORA DE DIOS. Jesús
dice: "Mujer todavía no ha llegado mi hora..." Y
al poco tiempo la Virgen indica: "Haced lo que El os diga..." Y
Cristo por indicación de su Madre hizo su primer milagro.
Tiene una clara finalidad el que San
Juan empieza a narrar la vida pública de Cristo con la Virgen y termina con
la Virgen, cuando en la Cruz nos dice: "Junto a la Cruz
estaba su Madre... Y en esas últimas palabras, cuando
el Señor dice a San Juan: "He ahí a tu Madre",
nos convertimos todos -en la persona de San Juan- en sus hijos.
Y luego dice a la Virgen: "He ahí a tus hijos y
Ella, se convirtió en Nuestra Madre.
San Justino dirá que en un árbol nacimos para
el pecado y la muerte (el del Paraíso), en otro árbol
hemos nacido para la vida: el árbol de la Cruz. Por
Eva nos vinieron las desgracias, por la Virgen nos viene la
vida. Aquí está recordando lo que dice San Pablo
en la carta a los Romanos: "Por un hombre (Adán)
entró en el pecado en el mundo y con el pecado la muerte,
por otro hombre (Cristo) ha venido la salvación y la
Vida".
El mismo San Pablo en la carta a los
Gálatas dice algo
fundamental cuando indica: "Al cumplirse la plenitud de
los tiempos envió Dios a su hijo nacido de Mujer..."
Y otro dato curioso a tener en cuenta
nos lo pone el Apocalipsis cuando nos presenta a la Mujer
coronada de estrellas que vence
al Diablo (representación de la Virgen). No es casualidad
que el primer libro de la Biblia (Génesis) y el último
libro de la Biblia (Apocalipsis), hablen de la Virgen y de
la misma manera: aplastando la cabeza de la serpiente.
Ésto es, a grandes rasgos sobre la Escritura Santa,
pero podíamos hablar de la Historia de la Iglesia y
ver como la Virgen no se ha desentendido de nosotros, desde
su Asunción a los Cielos intercede por el pueblo peregrino.
La Virgen ha acudido en momentos claves de la historia del
pueblo de Dios, sobre todo cuando ha existido grave peligro
para la fe y los pastores han inculcado mucho la devoción
a la Virgen, podemos recordar bondades muy especiales de Nuestra
Señora: El Pilar de Zaragoza, Guadalupe de México...
Y sobre todo en el siglo XIX las apariciones que han preparado
lo que podía ser una "Era Mariana" en palabras
de San Juan Bosco. Este Santo nos habla del papel fundamental
que Dios ha asignado a la Virgen en momentos muy difíciles
para la Iglesia, momentos que se pueden identificar con los
que estamos viviendo, pero también momentos de muchos
santos. Podemos recordar las apariciones de la Medalla Milagrosa,
Lourdes... y sobre todo en el siglo XX Fátima, la aparición
culmen de la Santísima Virgen, donde se cumple el puro
Evangelio, donde aparece resumida toda la doctrina cristiana
perfectamente esbozada y diseñada.
Yo cuando llevo peregrinos a Fátima de mi parroquia
aprovecho y de alguna manera son como unos ejercicios espirituales,
ya que visitando los lugares y meditando en todo el mensaje
de la Virgen, aparece todo muy claro y resumido: la Stma. Trinidad,
la Eucaristía, la Virgen, la Iglesia, los Sacramentos,
el Papa, San José, los Angeles, el Cielo, el Infierno,
el Purgatorio, la virtud, la penitencia, la caridad cristiana,
el apostolado, la paz, los Mandamientos, la paz, etc. Además
Fátima ha sido confirmada con el Cielo por el estupendo
milagro solar visto por 70.000 personas y recogido por los
periódicos anticlericales y masones de la época,
estos medios no dan explicación y desde entonces hubo
muchas conversiones y Portugal cambió totalmente. El
influjo benéfico de Fátima se ha sentido en la
Iglesia ampliamente y la beatificación de los Pastorcitos
ha sido como la corona del mensaje de la Virgen.
En el Adviento también recordamos a San Juan Bautista
como el precursor que mostró al Señor Jesucristo
como el Mesías, el Papa Juan Pablo II en Fátima
ha comparado la voz del Bautista con la de la Virgen en Fátima
que llama a mostrar los caminos del Señor a nuestro
mundo, que actualmente experimenta una angustia y ansiedad
como nunca ante la fuerza que ha adquirido el pecado, y a la
vuelta a Dios contrita y humilde mediante una buena penitencia.
Por todo esto y mucho más podemos afirmar sin dudas
el papel esencial y capital de la Virgen en la Historia de
la Salvación, su Mediación Universal y su papel
Corredentor, Ella es la Mediadora ante el Mediador que es JESUCRISTO
NUESTRO SEÑOR EL UNICO SALVADOR DEL MUNDO AYER, HOY
Y SIEMPRE.
P. Andrés García Torres
Vicario Coadjutor
Parroquia Asunción de Nuestra Señora
Navalcarnero - España
Autor:
P. Andrés García Torres
Fuente: Parr. Asunción de Nuestra Señora (Navalcarnero, España)