En
aquel tiempo, apareció un edicto del César
Augusto, para que se hiciera el censo de toda la tierra. Este
primer censo, tuvo lugar cuando Quirinio era gobernador de Siria.
Y todos iban a hacerse empadronar, cada uno a su ciudad. Subió también
José de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la
ciudad de David, que se llama Betlehem, porque él era
de la casa y linaje de David, para hacerse inscribir con María
su esposa, que estaba encinta. Ahora bien, mientras estaban allí,
llegó para ella el tiempo de su alumbramiento. Y dió a
luz a su hijo primogénito; y lo envolvió en pañales,
y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar
para ellos en la hostería. Había en aquel contorno
unos pastores acampados al raso, que pasaban la noche custodiando
su rebaño, y he aquí que un ángel del Señor
se les apareció, y la gloria del Señor los envolvió de
luz, y los invadió un gran temor. Díjoles el ángel: "¡No
temáis! porque os anuncio una gran alegría que
será para todo el pueblo: Hoy os ha nacido en la ciudad
de David un Salvador, que es Cristo Señor. Y esto os servirá de
señal: hallaréis un niño envuelto en pañales,
y acostado en un pesebre". Y de repente vino a unirse al ángel
una multitud del ejército del cielo, que se puso a alabar
a Dios diciendo: "Gloria a Dios en las alturas, y en la
tierra paz entre los hombres (objeto) de la buena voluntad".
Lc. 2, 17-14
Beda
Así como el Hijo de Dios, viniendo en carne mortal,
nace de una Virgen, dando a entender cuánto le agrada
la virtud de la virginidad, así también viniendo
al mundo en tiempo de paz enseña a buscarla, dignándose
visitar a los que la aman. No pudo haber una señal más
clara de la paz que la de reunir a todo el mundo bajo un solo
cetro, cuyo moderador Augusto, hacia el tiempo del nacimiento
del Señor reinó con tanta paz durante doce años,
en que, pacificadas las guerras en todo el mundo, pareció que
se cumplía al pie de la letra el vaticinio del profeta,
y por esto dice: "Por aquellos días se promulgó un
edicto", etc.
Griego
Nació Jesucristo cuando habían dejado de existir
los príncipes de los judíos y había pasado
su imperio a los emperadores romanos, a quienes los judíos
pagaban tributo. Así se cumplió la profecía
que había anunciado que no faltaría un príncipe
de la descendencia de Judá hasta que viniera el que
había de ser enviado (Gén 49,10.). Pero César
Augusto -en el año cuarenta y dos de su reinado- publicó un
edicto mandando empadronar a todo el mundo para que pagase
tributo, cuyo encargo había confiado a Cirino, a quien
nombró presidente de Judea y de Siria. Dice, pues: "Este
fue el primer empadronamiento", etc.
Beda
Así como el Hijo de Dios, viniendo en carne mortal,
nace de una Virgen, dando a entender cuánto le agrada
la virtud de la virginidad, así también viniendo
al mundo en tiempo de paz enseña a buscarla, dignándose
visitar a los que la aman. No pudo haber una señal más
clara de la paz que la de reunir a todo el mundo bajo un solo
cetro, cuyo moderador Augusto, hacia el tiempo del nacimiento
del Señor reinó con tanta paz durante doce años,
en que, pacificadas las guerras en todo el mundo, pareció que
se cumplía al pie de la letra el vaticinio del profeta,
y por esto dice: "Por aquellos días se promulgó un
edicto", etc.
Griego
Nació Jesucristo cuando habían dejado de existir
los príncipes de los judíos y había pasado
su imperio a los emperadores romanos, a quienes los judíos
pagaban tributo. Así se cumplió la profecía
que había anunciado que no faltaría un príncipe
de la descendencia de Judá hasta que viniera el que
había de ser enviado (Gén 49,10.). Pero César
Augusto -en el año cuarenta y dos de su reinado- publicó un
edicto mandando empadronar a todo el mundo para que pagase
tributo, cuyo encargo había confiado a Cirino, a quien
nombró presidente de Judea y de Siria. Dice, pues: "Este
fue el primer empadronamiento", etc.
Beda
Dice que este empadronamiento fue el
primero, o porque comprendió a
todo el mundo -constando como consta que muchos puntos de la
tierra habían sido empadronados otras veces en particular-,
o porque se llevó a cabo cuando Cirino fue enviado a
Siria.
San Ambrosio
Con toda oportunidad se dice el nombre
del presidente para señalar la época en que tuvo lugar, porque si
se inscriben los nombres de los cónsules en las tablas
de los contratos ¿con cuánta más razón
debe inscribirse también el tiempo de la redención
de todos?
Beda
Por disposición superior se hizo la inscripción
del censo de tal modo que se mandaba que cada cual fuese al
pueblo donde había nacido, conforme con lo que sigue: "Y
todos iban a empadronarse, cada cual a su ciudad". Por
lo cual sucedió que nuestro Señor fue concebido
en un sitio y nació en otro, para evitar así con
más seguridad el furor de Herodes. Y prosigue: "José subió también
de Galilea", etc.
San Juan Crisóstomo, in diem natalem Christi
Augusto dio este edicto por disposición de Dios para
servir a la presencia de su Unigénito. Porque este edicto
obligaba a la Madre a ir a su patria, que ya habían
anunciado los profetas, esto es, a Belén de Judea. Así es
que dice: "A la ciudad de David, que se llama Belén".
Griego
Por esto añade "a la ciudad de David", para
anunciar que se había cumplido ya la promesa que Dios
hizo a David (que había de nacer de su descendencia
el rey inmortal de los siglos). Y prosigue: "Como era
de la casa y familia de David". Como José era de
la descendencia de David, ha querido decir el evangelista que
la Santísima Virgen también era de la misma familia,
porque la ley divina mandaba que se casasen los descendientes
de una misma familia, por esto dice: "Con María,
su esposa", etc.
San Cirilo
Dice, pues, su esposa, insinuando que
no estaban más
que desposados cuando se verificó la concepción,
porque la Santísima Virgen no concibió por obra
de varón.
San Gregorio Magno, homiliae in Evangelia, 8
En sentido místico se empadrona el mundo cuando ha
de nacer el Señor, porque aquél que aparecía
en carne mortal, debía inscribir a sus escogidos en
la eternidad.
San Ambrosio
Y cuando se trata de la inscripción temporal, se comprende
también la espiritual, no para el Rey de la tierra,
sino para el del cielo. Esta profesión de fe es el censo
de las almas, pues abolido el antiguo censo de la sinagoga,
se preparaba el nuevo de la Iglesia. Finalmente, para que se
comprenda que este censo no es obra de Augusto, sino de Cristo,
se manda a todo el mundo que se inscriba. ¿Quién,
pues, podría exigir el empadronamiento de todo el mundo,
sino aquél que tiene dominio sobre todo el orbe? Pues
el mundo no es de Augusto, sino que "del Señor
es la tierra", etc. (Sal 23).
Beda
Cumplió perfectamente el nombre de Augusto, porque
deseó aumentar los suyos, siendo poderoso para aumentarlos.
Teofilacto
Era también conveniente que desapareciese el culto
de muchos dioses por medio de Jesucristo, y que sólo
fuese adorado el único Dios.
Orígenes, in Lucam hom. 11
Parece que en esto se da a conocer la
figura de un sacramento a quien la medite con atención. Porque en el censo de
todo el mundo fue conveniente que figurase Jesucristo puesto
que, como había de santificar a todos, debía
ser contado en el censo del universo general, para ponerse
en comunidad con él.
Beda
Así, pues, como cuando mandaba Augusto, y siendo presidente
Cirino, iban todos a sus pueblos para inscribirse en el censo,
así ahora, mandando Jesucristo por medio de sus doctores
(los jefes de la Iglesia), debemos inscribirnos en el censo
de la justicia.
San Ambrosio
Esta es, pues, la primera declaración de las almas
al Señor, para quien todas se declaran. Hecha no a la
voz de un pregón, sino del profeta que dice (Sal 46,2): "Naciones
todas, dad palmadas de aplauso". Por último, para
hacer ver que el censo se hace con justicia, vienen a obedecerlo
José y María, esto es, un justo y una virgen;
aquél, que había de proteger al Verbo y ésta
que había de darlo a luz.
Beda
Nuestra ciudad y nuestra patria son la
eterna felicidad, a la cual debemos ir, creciendo todos los
días en las
virtudes. La Iglesia Santa con sus doctores, abandonando el
trato mundano, que es lo que significa Galilea, y subiendo
a la ciudad de Judá, que significa confesión
y alabanza, paga el censo de su devoción al Rey eterno.
Y, a semejanza de la bienaventurada Virgen María, nos
concibe virgen por obra del Espíritu Santo. Desposada
con Cristo por El, unida de una manera visible al pontífice
-su jefe- es colmada de la invisible virtud del Espíritu
Santo, dando a entender con su mismo nombre que los esfuerzos
del maestro que habla nada valen si, para ser entendido, no
recibe el auxilio de la gracia divina.
Dice que este empadronamiento fue el
primero, o porque comprendió a
todo el mundo -constando como consta que muchos puntos de la
tierra habían sido empadronados otras veces en particular-,
o porque se llevó a cabo cuando Cirino fue enviado a
Siria.
San Ambrosio
Con toda oportunidad se dice el nombre
del presidente para señalar la época en que tuvo lugar, porque si
se inscriben los nombres de los cónsules en las tablas
de los contratos ¿con cuánta más razón
debe inscribirse también el tiempo de la redención
de todos?
Beda
Por disposición superior se hizo la inscripción
del censo de tal modo que se mandaba que cada cual fuese al
pueblo donde había nacido, conforme con lo que sigue: "Y
todos iban a empadronarse, cada cual a su ciudad". Por
lo cual sucedió que nuestro Señor fue concebido
en un sitio y nació en otro, para evitar así con
más seguridad el furor de Herodes. Y prosigue: "José subió también
de Galilea", etc.
San Juan Crisóstomo, in diem natalem Christi
Augusto dio este edicto por disposición de Dios para
servir a la presencia de su Unigénito. Porque este edicto
obligaba a la Madre a ir a su patria, que ya habían
anunciado los profetas, esto es, a Belén de Judea. Así es
que dice: "A la ciudad de David, que se llama Belén".
Griego
Por esto añade "a la ciudad de David", para
anunciar que se había cumplido ya la promesa que Dios
hizo a David (que había de nacer de su descendencia
el rey inmortal de los siglos). Y prosigue: "Como era
de la casa y familia de David". Como José era de
la descendencia de David, ha querido decir el evangelista que
la Santísima Virgen también era de la misma familia,
porque la ley divina mandaba que se casasen los descendientes
de una misma familia, por esto dice: "Con María,
su esposa", etc.
San Cirilo
Dice, pues, su esposa, insinuando que
no estaban más
que desposados cuando se verificó la concepción,
porque la Santísima Virgen no concibió por obra
de varón.
San Gregorio Magno, homiliae in Evangelia, 8
En sentido místico se empadrona el mundo cuando ha
de nacer el Señor, porque aquél que aparecía
en carne mortal, debía inscribir a sus escogidos en
la eternidad.
San Ambrosio
Y cuando se trata de la inscripción temporal, se comprende
también la espiritual, no para el Rey de la tierra,
sino para el del cielo. Esta profesión de fe es el censo
de las almas, pues abolido el antiguo censo de la sinagoga,
se preparaba el nuevo de la Iglesia. Finalmente, para que se
comprenda que este censo no es obra de Augusto, sino de Cristo,
se manda a todo el mundo que se inscriba. ¿Quién,
pues, podría exigir el empadronamiento de todo el mundo,
sino aquél que tiene dominio sobre todo el orbe? Pues
el mundo no es de Augusto, sino que "del Señor
es la tierra", etc. (Sal 23).
Beda
Cumplió perfectamente el nombre de Augusto, porque
deseó aumentar los suyos, siendo poderoso para aumentarlos.
Teofilacto
Era también conveniente que desapareciese el culto
de muchos dioses por medio de Jesucristo, y que sólo
fuese adorado el único Dios.
Orígenes, in Lucam hom. 11
Parece que en esto se da a conocer la
figura de un sacramento a quien la medite con atención. Porque en el censo de
todo el mundo fue conveniente que figurase Jesucristo puesto
que, como había de santificar a todos, debía
ser contado en el censo del universo general, para ponerse
en comunidad con él.
Beda
Así, pues, como cuando mandaba Augusto, y siendo presidente
Cirino, iban todos a sus pueblos para inscribirse en el censo,
así ahora, mandando Jesucristo por medio de sus doctores
(los jefes de la Iglesia), debemos inscribirnos en el censo
de la justicia.
San Ambrosio
Esta es, pues, la primera declaración de las almas
al Señor, para quien todas se declaran. Hecha no a la
voz de un pregón, sino del profeta que dice (Sal 46,2): "Naciones
todas, dad palmadas de aplauso". Por último, para
hacer ver que el censo se hace con justicia, vienen a obedecerlo
José y María, esto es, un justo y una virgen;
aquél, que había de proteger al Verbo y ésta
que había de darlo a luz.
Beda
Nuestra ciudad y nuestra patria son la
eterna felicidad, a la cual debemos ir, creciendo todos los
días en las
virtudes. La Iglesia Santa con sus doctores, abandonando el
trato mundano, que es lo que significa Galilea, y subiendo
a la ciudad de Judá, que significa confesión
y alabanza, paga el censo de su devoción al Rey eterno.
Y, a semejanza de la bienaventurada Virgen María, nos
concibe virgen por obra del Espíritu Santo. Desposada
con Cristo por El, unida de una manera visible al pontífice
-su jefe- es colmada de la invisible virtud del Espíritu
Santo, dando a entender con su mismo nombre que los esfuerzos
del maestro que habla nada valen si, para ser entendido, no
recibe el auxilio de la gracia divina.