
No dejarse engañar
Nuestra
fe cristiana y la de nuestros hijos está en
peligro por tantos errores:
Todas las religiones son iguales ... Dios como energía
...
Yo tengo mis propias creencias ... Todo es permitido: nada
es pecado
Meditación a la oriental ... Gurúes - Maestros
- Mantras ...
Desarrollo del potencial humano ... Re-encarnación
... Adivinación ...
Puedo lograr cualquier cosa con tan sólo proponérmelo
...
Comunicación con “angeles” ... Contacto
con espíritus ... Adivinación .
Todas estas falsas creencias y prácticas
llevan a perder la Fe Cristiana
Todas van en contra de la Verdad revelada por Jesucristo
“Habrá entre vosotros falsos
maestros que introducirán
herejías perniciosas, negando al Maestro que los salvó ...
Muchos los escucharán y por causa de ellos será desprestigiado
el camino de la Verdad ... Llevados por su avaricia, os
explotarán
con palabras engañosas” (2a.Pedro 2, 1-3).
¡Cuántos errores no están siendo difundidos
en nuestros días por falsos maestros propagadores
de terribles herejías que desfiguran la Verdad del
Evangelio! Y ¡cuántas personas no están
siendo engañadas al seguir los caminos equivocados
del New Age!
Como resultado de esta propagación de errores, se
está perdiendo la verdadera Fe: ya Jesucristo, el
Hijo de Dios hecho hombre, es sólo uno más
entre tantos “maestros”, nivelado con Buda o
Mahoma o ... Ya la Biblia, la Palabra de Dios, es un libro
más entre tantos otros “libros sagrados”.
Ya el verdadero Dios es una “divinidad” más
entre tantos otros ídolos.
“Que nadie os engañe ... porque surgirán
falsos Cristos y falsos profetas que harán grandes
señales y prodigios capaces de engañar, si
fuera posible, a los mismos elegidos. ¡Mirad que os
lo he predicho!” (Mateo 24).
Y a pesar de esta advertencia del mismo
Jesucristo contenida en la Sagrada Escritura, muchos están siendo engañados,
gente de buena fe, inclusive gente con un alto nivel de compromiso
en la Iglesia.
Por eso el representante de Jesucristo
en la tierra, el Papa Juan Pablo II, nos advierte en su
bestseller Cruzando
el Umbral de la Esperanza: “No debemos engañarnos pensando que el renacimiento de las antiguas ideas gnósticas
en la forma de la llamada New Age pueda llevar a una renovación
de la religión. Es solamente un nuevo modo
de practicar la gnosis, esa postura de espíritu que en nombre de
un profundo conocimiento de Dios, acaba por tergiversar
Su Palabra”.
También nuestros Pastores, nuestros Obispos, muestran
su inquietud y nos guían a través de sus Instrucciones
Pastorales: el Arzobispo Godfried Danneels de Malinas-Bruselas
en 1990; el Arzobispo Edward McCarthy de Miami en 1991; el
Arzobispo Norberto Rivera de Ciudad de México en 1996
...
Algunos otros con sus escritos. Así, presentaba en
1993 el entonces Presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana,
Mons. Ovidio Pérez Morales, las diferentes
formas en que peligrosamente está re-apareciendo el Gnosticismo
en nuestro días, con motivo de la propagación
del New Age: “... manipula el concepto de religiosidad,
pregona la igualación de las religiones, trata de
integrar una metafísica que no es tal, asume explícita
o implícitamente el re-encarnacionismo, gusta del
espiritismo, la astrología y la invertebrada articulación
de las ciencias ocultas ... procura asumir espiritualismos
esotéricos ... infla la superioridad de un misticismo
oriental naturalista ... Vaguedad del new age”.
Ya nos lo había advertido San Pedro, el primer Papa: “Herejías
perniciosas” presentadas por “falsos
maestros”... “desprestigiándose
el camino de la Verdad”. “Que nadie
os engañe ... ¡Mirad os lo he predicho!” nos prevenía
Jesucristo.