
¿Qué
hacer frente al New Age?
1. Darnos cuenta de que "nuestra lucha no es contra
fuerzas humanas ... nos enfrentamos con los espíritus
y las fuerzas sobrenaturales del mal. Por eso tomemos las
armas de Dios para poder resistir las maniobras del Diablo" (Ef.
6, 10-13).
2. El New Age no se puede combatir
principalmente con ideas y discusiones, aunque es bueno
organizar conferencias, distribuir
material escrito y grabado, sobre todo para aquéllos
que desean realmente buscar la verdad.
3. Una de las "armas de Dios", tal vez la más
importante es la oración, especialmente la
oración
mística o contemplativa.
Hay que "desengavetar" y redescubrir a los Místicos
de la Iglesia, principalmente a Santa Teresa, San Juan de
la Cruz, Santa Teresita del Niño Jesús, por
nombrar sólo los Carmelitas. Ha habido por años
el concepto errado de que la Contemplación es sólo
para unas poquísimas almas escogidas. Pero dice Sta.
Teresa de Jesús, que la oración contemplativa es la "Fuente de Agua Viva" que promete Jesús
a todos en el pasaje con la samaritana. Dice la Santa Carmelita,
Doctora de la Iglesia, que no dijo Jesús vengan que
a unos daré de beber y a otros no, sino que dijo: "Todo el que beba de esta agua que Yo le daré no volverá a
tener sed ... y se hará en él manantial de
agua que brotará para darle vida eterna" (Jn.
4, 13).
4.
El Rosario como arma. El Rosario
es la cadena con la cual la Santísima Virgen María atará al
Demonio. Por eso es tan importante esta oración diariamente
y preferiblemente en familia o por lo menos entre dos personas
en el hogar. Donde hay Rosario no puede penetrar el Demonio,
por aquello que dijo el Creador a la Serpiente: "Pondré enemistad
entre tí y la Mujer ..." (Gen. 3, 15)
5.
Misa y Comunión frecuentes, de ser posible, diarias.
6.
Confesión al menos mensual y, por supuesto, cuando
se esté en pecado grave.
7.
Consagración diaria a los Sagrados Corazones de
Jesús y de María, cuidando consagrar especialmente
la libertad, para que Dios Nuestro Señor pueda hacer
en nosotros según Su Voluntad.
8.
Penitencia y Ascetismo: La Virgen
está pidiendo
el ayuno a pan y agua al menos un día a la semana,
pero preferiblemente Miércoles y Viernes. Sin embargo,
se puede ayunar en otras formas: de dulce, de cigarrillos,
de TV, de gustos y deseos, etc.
9.
Oración en Grupos: Hay que fomentar la oración
en grupos dentro de las comunidades eclesiales: en los grupos
de apostolado, en las Iglesias, en las Parroquias, entre
los vecinos y entre los amigos. Preferiblemente esta oración
debe estar centrada alrededor del Rosario y de la Consagración
a los Sagrados Corazones, y dejando un rato de silencio para
la Oración de Contemplación, sabiendo que la
Contemplación es un don de Dios y que lo más
que podemos hacer de nuestra parte es desearla y buscarla
en el silencio, pero Dios la da cómo quiere y cuándo
quiere.
En la Oración en Grupo se mueve el Espíritu
Santo con gran vigor. El Señor suele derramarse con
la gracia de la Contemplación. También pueden
darse gracias carismáticas, las cuales no hay que
buscar, pero tampoco hay que rechazar si Dios, en su Infinita
Sabiduría y Amor, las regala. Siempre habrá que
discernirlas, pero no hay que "apagar el Espíritu",
sino "examinar todo quedándonos con lo bueno" (1a.
Tes. 5, 19-21).
10.
Fomentar la Oración ante el Santísimo
Sacramento del Altar, reanudando la Adoración al Santísimo.
11.
Fomentar la Comunión Reparadora de los Primeros
Viernes y la Oración y Comunión Reparadora
de los Primeros Sábados.
12.
Orar por las personas que han caído en algunas de las manifestaciones del New Age.
¡ESTO
ES MUY IMPORTANTE!
13.
CRUZADA PERMANENTE DE ORACION Y AYUNO para luchar contra
los errores y herejías
que integran el New Age:
Ante el New Age parece urgente orar y ayunar, unidos todos
en una Cruzada contra los errores y herejías que se
propagan en el mundo entero, que no son otra cosa que la
gran estocada que el Maligno quiere inflingir en el Cuerpo
Místico de Cristo que es Su Iglesia.
La
oración es el medio adecuado para vencer las malas
intenciones del Enemigo. Estos errores y herejías
están llevando a muchos a perder la Fe que nos dejó Jesucristo,
y con su difusión se quiere socavar los fundamentos
mismos de la Iglesia. Es necesario orar por todas las personas
que han caído y por las que siguen cayendo en esta
trampa del Demonio, para que el Todopoderoso en Su Infinito
Amor y Misericordia se apiade de ellos. Debemos estar seguros
en que la victoria final es de Jesucristo "Tú eres
Pedro -piedra, roca- y sobre esta piedra edificaré Mi
Iglesia, y las fuerzas del Infierno no la podrán vencer" (Mt.
16, 18 ).
El
ayuno es un ingrediente adicional
y necesario en esta Cruzada. Ayunar, no por mero ascetismo
o como penitencia.
Ayunar por amor: amor a los que están cayendo en estos
errores, almas que son de Dios y que pueden perderse, sabiendo
que el ayuno -más que una ofrenda que nosotros damos
a Dios- es una gracia que El nos otorga, si la deseamos,
si se la pedimos. De esta manera nuestro ayuno se convierte
en un acto de amor a nuestro Creador y Señor y a nuestros
hermanos.
Sólo con la oración y el ayuno puede combatirse
el Mal. Ya que esta lucha no es contra fuerzas humanas, sino
contra los espíritus y las fuerzas sobrenaturales
del Mal, empuñemos las armas de Dios para poder resistir
las maniobras del Diablo (cfr. Ef. 6, 10-13).
La
Cruzada Permanente que se puede
acompañar de ayuno
a pan y agua.
Adicionalmente a esta Cruzada
Permanente,
o como alternativa, sería muy conveniente ofrecer al menos un Padre Nuestro,
Ave María y Gloria diariamente por esta Cruzada
de Oración y Ayuno que busca combatir los errores y herejías
que se propagan a través del New Age.
Conclusión:
Todas estas ARMAS nos servirán de coraza en este
combate, nos darán la Sabiduría para poder
discernir dónde está Dios y dónde no,
y la Fortaleza para no sentirnos débiles.
Los Católicos estamos bajo el peligro inmediato de
caer, y de hecho muchos -inocentemente y sin darse cuenta,
sino tal vez por la novedad de seguir modas actuales- están
cayendo, en el New Age, y en el error básico de esta
peligrosa corriente, el cual es creer que podemos "ser
como dioses", al tratar de desarrollar
un supuesto potencial ilimitado que se nos dice tenemos dentro. Pero ... ¡no
somos dioses! Somos hijos de Dios y estamos llamados a esta
elevada dignidad. No somos dioses, ni podemos ser como Dios,
ni podemos llegar a ser dioses: no podemos llegar a la propia
divinización.
Todo lo que somos o tenemos nos viene
de Dios, nuestro Padre y Creador, el Dios Unico y Verdadero,
Dios Uno y Trino: Dios
Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo: la Santísima
y Divina Trinidad, a Quien adoramos, de Quien dependemos
y a Quien tratamos de amar con toda nuestra alma, con toda
nuestra fuerza y con todo nuestro corazón.
¡GLORIA
AL PADRE!
¡GLORIA
AL HIJO!
¡GLORIA
AL ESPIRITU SANTO!