Misericordia:
Virtud que inclina el ánimo a la compasión y
al perdón.
Justicia: Virtud
que nos inclina a dar a cada uno lo que le pertenece. Pena
o castigo público. Castigo de muerte.
“Si hablamos de misericordia es válido asentar que es
el atributo mas grande de Dios. La misericordia es el fruto
del amor, y del amor de Dios no hay quien puedad dudar.
La
primera manifestación del amor misericordioso de
Dios lo vemos plasmado en el proto-evangelio. (proto, primero)
Dios se conduele de sus hijos caídos en pecado y ofrece
la redención a través de su Hijo Unigenito, y
aqui podríamos decir: "El amor misericordioso tomó carne
y habitó entre nosotros".
Creo
que todos recordamos pues, que Jesús nuestro Señor
ya vino a hacer "Su parte", por asi decirlo, en nuestra
redención y el resto es tarea nuestra, pero Dios sabe
y conoce nuestra condición de pecadores, infieles, ingratos,
olvidadizos. El sabe de qué barro estamos hechos, y
sabe también que somos propensos a caer y a quedarnos
caídos, y como El es la misericordia misma, y como Su
amor es eterno y fiel, a 2000 años de su primera venida
a este mundo, trabaja actualmente para ayudarnos a preparar
Su segunda venida.
"Según San Ignacio de Loyola, cuando Dios mira al mundo
vé en él mucho pecado y por eso decide: Hagamos
redención"
Sin
duda alguna, en este tiempo, el mayor mal que nos aqueja,
la enfermedad más mortal que padecemos y la causa
de todo el dolor que la humanidad padece es: la falta de
amor, o desamor. Falta de amor a Dios, al semejante, y hasta
a sí mismo.
A
lo largo y ancho de la tierra vemos una falta total de valores
morales, la familia cada vez mas amenazada con su total destrucción,
una soledad cada vez mayor no obstante vivir en una de las
ciudades más pobladas.
Y
claro, si no hay amor, menos se ve su fruto, la misericordia.
Muy pocos se conduelen del hermano en desgracia y menos aún
quieren compartir lo que a ellos Dios generosamente les otorga,
con los que menos tienen. Es una lucha tenaz por poseer, es
una carrera vertiginosa en pos del oropel y de todo lo falso
y vano que el mundo ofrece. Solo se busca el disfrute de los
goces pasajeros, y para Dios, no hay tiempo, todo es vanidad
de vanidades, como dice el Eclesiastés.
¡Oh
humanidad ciega y dura de corazón!, ¿acaso
te crees eterna?, ¿ya olvidaste que traes el pecado,
la enfermedad y la muerte como unica cosa cierta en tu vida?”
Fuente: Libro Misericordia
y Justicia, Sor María Piedad
D. R. Servidora de la Misericordia.