Homenaje
a Monseñor
Fernando Vargas Ruiz de Somocurcio
Padre,
amigo, protector, animador, dulce consejero y guía, de
suave presencia. A corazón abierto, va mi humilde oración.
Desde
Pax, un recuerdo de amor gratitud y veneración.
Una oración de resurrección a su alma y ser todo
en Dios.
Una intimidad de agradecimiento y gozo por su tierna cercania.
Por su apoyo, ánimos y deseos para que Pax TV, sea un
logro de iglesia.
Mi
tierno homenaje a quien con su bondad me consagró sacerdote
y me acercó a la dulzura de su corazón para un
servicio fiel a la iglesia. Ser siempre otro Cristo vivo, en
su don de Padre, fué su mejor deseo para mi.
El
P. Roberto a su amable consideración:
"Me
uno a tantos corazones, que se han hecho uno para hacer una
plegaria a la intercesión de Jesucristo el Señor
y la Virgen María, para que el Padre del Cielo, quiera
acoger entre sus brazos y otorgue la paz y gozo eterno del Reino
a MONSEÑOR FERNANDO VARGAS. A El que vivió con
la esperanza segura de la inmortalidad. Y que ahora desde PAX
TV. en Comunidad de Jesús, con familiares, amigos y conocidos,
nos consuele haciéndonos crecer en la fe y esperanza
de la Resurrección, nos de la lucidez necesaria para
estar despiertos, cuando JESUCRISTO venga, para ser testigos
de la visión cristiana de la vida y de la muerte"
MONS.
FERNANDO, tenía una vida rica a nivel de pensamiento
y de espiritualidad. Y lo comunicaba en las ocasiones de encuentro
que hacía a diversos grupos, con la Eucaristia como centro.
Sus conversaciones llenas de actualidad y vivencias muy propias.
Su espiritualidad Ignaciana y su amor a la Compañía
de Jesús, fluia a cada paso. El, descubrió las
raices más
profundas con las que se identificó plenamente y sobre
todo encontró su gran doctrina espiritual en los Ejercicios
de San Ignacio que junto con el Rezo del Oficio Divino y la
Biblia, fueron sus mejores Fuentes. Su deseo de Dios era muy
grande, tanto como comunicar lo que encendía y llenaba
su vida. Ahi entra PAX TV. De la que se sintio alma viva en
su presencia y por su amor.
"Una
cosa he pedido al Señor, y la deseo con toda el alma:
poder vivir en la casa del Señor todos los dias de mi
vida para disfrutar de su estima. El deseo del encuentro sin
velos con el Señor le empujaba, a pesar de su vitalidad
bien arraigada a esta vida. Lo vivía desde la disponibilidad
existencial. Estaba preparado para el encuentro con el Padre.
Llevaba en su alma el "tanto si vivimos como si morimos
somos del Señor porque mientras vivimos, vivimos para
el Señor, y cuando morimos, morimos para el Señor."
De aquí una cierta aceptación en alguna caída,
dolencia coronaria y sus dolores de espalda que lo debilitaron
en estos últimos años y su voluntad a aceptar
las cosas que se desarrollaban leídas a la luz de la
fe, como medio de respuesta agradecida a Dios. La capacidad
para todo esto le venía de la oración, particularmente
de la celebración de la Eucaristía. a ser testigo
de Jesucristo, el Viviente, en su estar siempre a punto a la
espera del Señor, vivía de fe y confianza en Dios.
eso lo comunicaba.
San
Pablo nos invita a tener fe ante la muerte. El bautismo nos
ha identificado con Jesús; concretamente dice que comenzamos
a sumergirnos en su muerte. Y esto, para quien procura vivir
según la palabra de Jesucristo, es garantía de
identificación con el Resucitado, con la vida nueva gracias
al poder admirable del Padre. La dinámica que imprime
el bautismo en el corazón creyente supone recorrer un
itinerario espiritual que le libera de la esclavitud del pecado
y le comunica la nueva vida que viene con la Resurrección
del Señor. Por esos caminos de gracia y gozo espiritual,
andaba MONSEÑOR FERNANDO, siendo la imagen tierna del
Buen Pastor.
La
capacidad de poder seguir como Arzobispo de Arequipa, por la
edad, lo vivió con un espíritu encomiable y suavemente
crítico pero con dolor. Siempre estaba en su lugar. No
dejó nunca de seguir con interés el crecer de
la COMUNIDAD DE JESUS. Celebró su separación de
su querida Diocesis en PAX. Nos confesaba que le costaba, pero
aceptaba la voluntad de Dios en el Papa. Su deseo era ayudar
a crecer y proteger la pequeña obra, desde el mismo PAX.
Se le condicionó toda una instalación para acogerle,
en amplia dependencia, que no llegó a ocupar. Su mirada
dulce y tierna cuando se le hablaba de ofrecimientos y ayudas."
EL YA VElA EL CIELO."
Sonreía, nos multiplicaba su alegría y con
tiernos gestos, regalaba amor y su delicada gratitud.
Permítanme entrar por puertas y caminos que me señaló
MONSEÑOR FERNANDO.
Cuando escuchamos proclamar, las Bienaventuranzas, notamos que
conectamos con alguna fibra que llevamos bien arraigada en nuestro
interior. Nos damos cuenta que, poco o mucho, aun en algún
rincón de nuestro corazón, existe alguna sintonía
con las palabras de Jesús: recibir consuelo, ser compasivo,
tener el corazón limpio, poner paz... Es que las bienaventuranzas
responden al deseo de felicidad más profundo que experimenta
el ser humano. Y esto no nos ha de extrañar, al vivirlo
en la plenitud de vida y de interioridad, a MONS FERNANDO, a
quien Dios llamó a la existencia para que reflejara la
imagen de Jesucristo. Así lo entendió en la llamada
a la santidad, estaba fascinado por las Bienaventuranzas. Su
gozo de ser JESUITA, con un recorrido de servicio y de valores
que tocan la Santidad y Verdad de su Vida. El dio frutos preciosos
por su amor a los Sacerdotes. Su delicia eran sus Seminaristas
y Congregaciones Religiosas. Vivió para Dios y para los
demás. Es aquí donde nos permite conocer el secreto
de su amor y bondad sin límites. JESUS Y MARIA eran la
meta de su existencia Sacerdotal. Sus celebraciones a JESUCRISTO
SUMO Y ETERNO SACERDOTE, cada jueves. Jesús lo llamaba
a ser parecido a Él ya participar de su felicidad. Y,
por lo tanto, a formar parte también, de la gran multitud
de los Santos. La Madre INMACULADA lo llevó al Cielo
en su día.
El
Espíritu Santo quien nos da vida para la vida. El es
quien nos va limpiando de vicios y de pecados y nos va adentrando
en aquella caridad de Dios que, ahuyenta el temor, ensancha
el corazón y hace avanzar con gozo espiritual movidos
por el amor de Cristo y siguiendo el camino del Evangelio. Su
vida, vino a ser como una música callada, como una alabanza
silenciosa en honor de la Santa Trinidad, como un perfume de
Cristo que se escampa a tu alrededor, como un indicador disponible
a quien 10 quiera mirar. Pero su entrega y oración tendrá
un alcalce mas pleno al sentirse todo un corazón con
PAX TV.
Poco
a poco, sostenidos por la gracia del Espíritu y nutridos
por la Eucaristía -que es Palabra luminosa, Pan de vida
y Bebida espiritual-, vamos tomando conciencia de la "Partida"
al Cielo de MONS. FERNANDO. El amor nos consuela, por haberlo
amado, su recuerdo es vivo como todo el don que nos entregó
para ir avanzando, también nosotros, para evangelizar
nuestro corazón y hacerlo sintonizar lo más posible
con las actitudes básicas que Jesús propone en
las bienaventuranzas que MONS. FERNANDO vivió y sintió
como camino de plenitud, y asi avanzar por el camino de la auténtica
felicidad y llegar, así, a formar parte del número
de Santos; del número de aquellos hombres y mujeres que
se han realizado con toda plenitud según el plan de Dios,
como MONS. FERNANDO.
Éstos
son llevados por el Espíritu Santo que suscita en su
corazón el grito que da sentido a toda la vida: "Abba,
Padre". Y, de acuerdo con las enseñanzas de San
Pablo, para aquellos quienes poseen el espíritu propio
de los hijos del Padre celestial, la debilidad humana y el sufrimiento
no son más que dolores provinentes de un nuevo nacimiento;
son el proceso de liberación de la situación migrada
actual; dolores que provienen de la gloria que se ha de revelar
en nosotros después de una muerte unida a la de Jesucristo,
paso de obligado cumplimiento para participar de la glorificación
de los hijos de Dios. Y MONS. FERNANDO, estuvo en la Cruz y
sirvió a todos con la bondad y ternura de su CORAZON.
Amo a su Patria como a su Arequipa. Estaba en el número
de los que tienen hambre y sed de ser justos, hambre y sed de
ser buenos del todo como lo es el Padre celestial, gimen desde
el fondo del alma, como Adán expulsado del Paraíso,
esperando la hora en que serán plenamente hijos. Por
esto, en la muerte, saben -tal y como decía el libro
de Job, intuyendo las realidades que se dan en Cristo- que su
defensor vive y que está a su lado dispuesto a testificar
a su favor para que puedan ser liberados del todo y de esta
manera, su cuerpo sea redimido y lleguen a contemplar a Dios.
El
itinerario espiritual de aquellos que tienen hambre y sed de
ser justos, hambre y sed de ser buenos del todo como lo es el
Padre celestial ha sido el mismo que ha procurado vivir nuestro
MONS. FERNANDO. En consecuencia, su venida última a PAX
y su muerte nos han proporcionado a todos aquellos que lo conocimos,
un gran sentimiento de serenidad y una gran paz. El procuraba
ser el Obispo y Pastor que lo transparentaba en todos los ámbitos
en que se movía, a pesar de su discreción, los
que lo hemos conocido sabemos, como vivía su fe: con
compunción y confianza plena en Dios. Pasó entre
nosotros como el CRISTO VIVO.
MONS
FERNANDO, quería vivir siempre unido a Cristo. Para él,
la muerte era Pascua. En algunas de sus visitas, expresaba su
alegra por ir al encuentro del Padre y de Jesucristo, de dejar
que el Espíritu le llenase totalmente. Se que su deseo
al partir era para nosotros en COMUNIDAD DE JESUS, que su muerte
no nos entristeciera sino que cantáramos cantos de fiesta
y que entonáramos el "Te Deum" de acción
de gracias. Las palabras del salmista que expresan muy bien
sus sentimientos respecto a la muerte: qué alegría
cuando me dijeron, nos dirigimos a la casa del Señor.
Ahora que sus pies ya han llegado hasta el umbral de la Jerusalén
celestial, lo confiamos al amor misericordioso del Padre para
que acabe la obra que comenzó en El y le otorgue la luz
y purificación de toda su vida y premie toda su entrega
y amor a la Iglesia y la Compañía de Jesús.
Que llegue todo limpio ante la mirada misericordiosa y amorosa
de Dios. LA VIRGEN INMACULADA EN SU DON DE CHAPI, lo introduzca
al gozo que siempre esperó y creyó en la eternidad,
como. el encuentro definitivo con CRISTO JESUS.
El
Señor le concedió una capacidad y lucidez hasta
el último momento. Con nuestro amor se ha ido. El ya
sentía el toque cercano del Señor. Con con sus
visitas iba despidiéndose discretamente, hacia la felicidad
perenne promesa de las bienaventuranzas. Y desde la Gloria de
Dios nos ilumine con su intercesión, para que PAX TV.
comuniqué todo a CRISTO hecho IGLESIA, como El siempre
lo deseo y amo a corazón pleno y entregado. NOS AMO.
ME AMO.
"VIVIRE EN LA CASA DEL SEÑOR POR AÑOS SIN
TERMINO". ALELUYA
Con
amor filial, sincera gratitud y oración de fe en la Resurrección.
MUCHAS GRACIAS POR SU GENTILEZA y COMUNION DE ORACION
P.
Roberto + . En la Octava de su llegada al Cielo.