Felices
de ser familia
¿De
dónde eres? Yo de Croacia… de Japón… Servia… Málaga… Sevilla… Manila…
Cada
persona o pequeño grupo (o grupos enormes) venía
de una lugar lejano y diferente.
Estábamos en Valencia, la ciudad de las flores. Han
sido unos días preciosos: belleza, generosidad, organización
y alegría, mucha alegría.
Cada
vez que Benedicto XVI presentaba a la familia como “un
hombre y una mujer que reciben en el amor a los hijos”,
se le interrumpía con un fuerte aplauso.
Para eso se reunió un millón y media de familias:
querían que el Papa los confirmara en la fe.
Cuando
el presidente de España, en su breve audiencia,
quiso defender el matrimonio de los homosexuales, Benedicto,
con la claridad y valentía que le caracteriza, le
hizo ver que la familia es una realidad ontológica
que no la ha inventado la Iglesia. Se trata de un valor
de la humanidad.
Valencia
ha sido una fiesta para todos.
Normalmente
hay que tener en silencio tantas cosas en este tiempo….pero
cuando se crea un clima, como el de estos días aquí,
parece que se desborda la alegría
y salen las grandes “noticias”. (El Evangelio
es Noticia. ¡La mejor!).
-
El profesor Waldstein nos cuenta que tiene ocho hijos. Con
los debidos permisos,
hicieron en su casa primaria
y secundaria.
El padre en su trabajo y la madre en casa. Todos
han llegado a la universidad con las mejores notas. Es
una familia
norteamericana.
-
Un hombre con profunda emoción
y voz entrecortada cuenta al Papa, ante la multitud,
que al perder su única
hija de 18 años sufrieron una crisis. La
superaron adoptando tres niños hermanos,
huérfanos
de padre y madre. Después de él habló una
joven de unos veninte años diciendo cómo
agradecía a
Dios haber encontrado una familia tan maravillosa.
La voz se le cortó y no pudo seguir. Era
una de las adoptadas, feliz con su familia.
-
En otra familia eran ocho hijos. Murió una
madre soltera y adoptaron sus tres hijos: tienen
once y están felices.
El Congreso teológico fue muy bello. Entre cuatro y
cinco mil asistentes.
Al mismo tiempo se celebró el de abuelos y, en un tercer
salón, el de jóvenes. Todo sobre la familia.
Tendremos la oportunidad de comentar frases profundas
y bellas de las ponencias y sobre todo el discurso
y homilía
de Benedicto XVI.
Ahora
unas frases sueltas del Congreso:
- Sólo la vida en la Iglesia familiar puede dar la felicidad.
- La familia es el santuario de la vida, sede
de la cultura de la vida y cuna de la civilización del amor.
- En la familia aprendemos a rezar y a decir
papá a
Dios… Dios se hace tan real como los papás en
la familia.
- En la familia se forma la persona, se toma
conciencia de la propia libertad y se transmite
la fe…
- No habrá nueva evangelización sin la renovación
de la familia…
- La familia es lugar de encuentro, centro
e irradiación
del Evangelio…
Al
Papa se le veía
feliz, lleno de ternura y actitud paternal.
Se sentía contento al poder transmitir
amor y recibirlo también en abundancia.
Ciertamente que a algunos les cayó mal
el Papa, siempre sucede en este mundo y tampoco
Jesús cayó bien a los fariseos,
pero no he oído a nadie de los que
han ido con mucho sacrificio hasta Valencia
que
se haya sentido defraudado.
Se
vivía
ciertamente un clima de fe, creado en oración
y vida cristiana. La alegría de
la fe. Así resumiría
yo el clima de tantas familias lindas reunidas
en Valencia este año.
Seguirá la
persecución despiadada de los
gobiernos que a nivel mundial quieren
acabar con
la familia y la moralidad. Parecerá que
Goliat una vez más va a comerse
al pequeño David. Pero algún
día sabrán
que Dios, omnipotente aunque calle largo
tiempo, pelea a favor de David. Y la
familia se rehará con el fermento
que lleva dentro, bebido en la fuente
clara
del Evangelio.
El
Papa “voló” a
las trece horas dejando vacío
y alegría.
A
las seis de la tarde la gran zona que yo vi estaba
limpia del todo. La vida
tiene que seguir
y los
valencianos saben
cuidar su ciudad como pocos.
José Ignacio
Alemany Grau, Obispo