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"El Código Da Vinci"
Los
supuestos descubrimientos de "El Código
Da Vinci"
Escrito
por Desde la Fe
Según la novela, casi todo lo que sabemos sobre Jesucristo
es falso. Él no era Dios, sino un simple hombre. Y además
no permaneció soltero, sino que se casó con María
Magdalena, a quien prefería por delante de los apóstoles
y a quien confió la Iglesia tras su muerte. No obstante,
Pedro se opuso a la voluntad de Cristo y, tras su muerte en la
cruz, apartó a María Magdalena de la cabeza de la
Iglesia y usurpó el poder. Ella -embarazada tras su relación
con Jesús- huyó a Francia donde dio a luz una niña,
primera de una línea sucesoria jamás interrumpida.
Desde
entonces, la Iglesia Católica -según el autor
de la novela- ha hecho todo lo posible por acallar este hecho.
Ahogó la realidad del “sagrado femenino”, que
no es otra cosa que la fundamentación de la Iglesia sobre
la mujer, e hizo de María Magdalena una prostituta.
El
libro apunta que en el año 325 el emperador Constantino
convocó el Concilio de Nicea e hizo que todos los obispos
ahí reunidos proclamaran como verdad de fe (dogma) la Divinidad
de Jesús. Con el fin de sostener esta nueva doctrina, editó una
Biblia y de los 80 evangelios existentes en aquella época
escogió sólo cuatro en los que Cristo aparecía
como verdadero Dios. El resto de los escritos -en los que quedaba
clara la humanidad de Jesús y su relación con María
Magdalena- fueron desprestigiados y destruidos, pero de manera
excepcional han aparecido en la actualidad algunos de esos ejemplares.
Con
todo, algunos adeptos permanecieron fieles a Jesús y
María Magdalena; continuaron venerando el “sagrado
femenino” y en el siglo V formaron la dinastía de
los Merovingios, que llegaron a conquistar el trono francés.
Godofredo de Bouillon, miembro de dicha dinastía, fundó en
1099 la orden del Priorato de Sión, una hermandad secreta
que debía velar por la perpetuidad de la descendencia de
Jesús y María Magdalena.
El
Priorato de Sión, a su vez, fundó un grupo militar
llamado los Caballeros Templarios, quienes encontraron en las ruinas
del Templo de Salomón otros documentos que comprometían
el futuro de la Iglesia Católica. La posesión de
este material les permitió lograr una inmensa fortuna y
un extenso poder. La Iglesia decidió entonces acabar con
ellos.
A
pesar de estas violentas persecuciones, el Priorato de Sión
logró salvaguardar a lo largo de los siglos el secreto de
Jesús y María Magdalena. Los Grandes Maestros del
Priorato -según nos dice la novela- han sido célebres
personalidades: Sandro Botticelli, Leonardo Da Vinci, Isaac Newton,
Víctor Hugo, Claude Debussy, entre otros. Algunos de ellos
hicieron en vida algunas veladas alusiones al “secreto”,
especialmente Leonardo, en sus obras pictóricas y sus libros
(de ahí el título de la novela: “El Código
Da Vinci”).
A
lo largo de los siglos, el Priorato se habría encargado
también de transportar los restos mortales de María
Magdalena de una tumba a otra para alejarlos de la Iglesia. De
esta forma, el verdadero Grial, tan buscado a lo largo de la historia,
no es la copa que utilizó Jesús en la Última
Cena, sino María Magdalena, ella misma y los documentos
que acreditan su descendencia.
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Desde
la Fe
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