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Leyendas
negras de la Iglesia
¿El
Papa de Hitler?
Su
Santidad Pío XII: un hombre santo que hizo todo para
proteger a los perseguidos de la II Guerra Mundial.
En 1998 apareció en las librerías la obra El papa
de Hitler, y más recientemente la traducción al
castellano de la obra del escritor inglés John Cornwell,
Hitler´s
Pope donde, según el autor, comprueba el "antisemitismo
y nazismo" de su Santidad Pío XII, Eugenio Pacelli.
Desde hace varios años he estudiado la vida de Eugenio
Pacelli, su relación con Alemania, su actuación durante
la II Guerra Mundial, Hitler y el Holocausto. La conclusión
es que Eugenio Pacelli, Su Santidad Pío XII, era un hombre
santo que hizo todo lo que estuvo en su poder para proteger a los
perseguidos de la II Guerra Mundial y muy especialmente a los judíos.
La obra de John Cornwell
está plagada de mentiras y de
falsedades históricas. Cuando aparece la primera edición
en Inglaterra la contraportada dice ´Eugenio Pacelli saliendo
de una recepción en marzo de 1939´, describiendo así la
fotografía que aparece en la cubierta de dicho libro, y
que haría pensar al lector que el futuro papa, quien fue
electo el 2 de marzo de 1939, estaba en la Alemania de Adolfo Hitler.
La verdad es que la foto fue tomada en 1927 cuando el Nuncio Pacelli
salía de una visita al presidente alemán Hindenburg.
Hitler sólo llegará al poder 6 años más
tarde cuando Eugenio Pacelli ya tenía años de haber
abandonado Alemania y vivía en Roma.
La contraportada de
la edición americana corrige el texto,
pero para nuestra sorpresa el único que aparece enfocado
en la fotografía es el Nuncio Pacelli, el soldado y la persona
que abre la puerta del automóvil están fuera de foco.
El casco de guerra del soldado, utilizado por el ejército
alemán desde hacía muchísimos años,
pero con el cual hemos identificado a los nazis, sí se destaca
en la fotografía. Es obvia la mala intención de la
empresa editora Viking, que con la aprobación de Cornwell
utilizó esta fotografía con la sola intención
de tratar de situar a Eugenio Pacelli en la Alemania nazi, lo cual
nunca sucedió.
Cornwell en su libro
afirma que estuvo trabajando ´durante
meses y meses´ (el texto inglés dice ´for months
on end´) en los archivos vaticanos. Esto es falso, tal como
lo afirma el órgano oficial del Vaticano L´Osservatore
Romano , en su edición del 13 de octubre de 1999 y citó: ´El
Sr. Cornwell afirma ser la primera y única persona de tener
acceso a este archivo. Esto es falso, pues muchas otras personas
lo habían examinado previamente. Debemos enfatizar que las
investigaciones del Sr. Cornwell estaban limitadas a dos series
de documentos: Baviera (1918-1921) y Austria (Serbia, Belgrado
1913-1915). El Sr. Cornwell en su obra afirma haber trabajado en
el archivo durante meses y meses, lo cual no se corresponde con
la verdad. De hecho en el archivo se lleva un control estricto
del motivo de la visita, del día y el tiempo (horas y minutos)
que cada persona emplea en su consulta. De estos controles sabemos
que el Sr. Cornwell fue admitido al archivo desde el 12 de mayo
al 2 de junio de 1997, o sea, durante tres semanas y no los meses
y meses que él afirma en su libro. Durante estas tres semanas
el Sr. Cornwell no fue todos los días y en los días
que iba, con frecuencia, era por períodos cortos´.
Este libro sale a la
venta mostrando a Cornwell como un católico
practicante, fiel a las enseñanzas de la Iglesia, lo cual
no es cierto, pues, Cornwell había abandonado su fe católica
desde hacía muchos años y ha atacado a la Iglesia
en innumerables libros y publicaciones. Sin embargo, como dice
el historiador norteamericano Ronald Rychlak, su anticatolicismo
no es argumento para invalidar sus investigaciones.
Revela el autor haber
encontrado una carta fechada el 18 de abril de 1919, ´una bomba de tiempo´, la cual había
sido mantenida en gran secreto por las autoridades vaticanas, en
la cual se prueba, sin lugar a dudas, el antisemitismo de Pacelli.
Esto es también una mentira, pues esta carta fue publicada
por Emma Fattorini, en una obra en 1992, 7 años antes de
que apareciera el libro de Cornwell. A raíz de la aparición
de la edición italiana de El papa de Hitler, Emma Fattorini,
denunció a Cornwell por publicar falsedades.
Innumerables historiadores
han criticado la obra de Cornwell, acusándolo de sólo utilizar bibliografía crítica
de Pío XII, ignorando toda aquella que lo favorecía.
No pretendo con estos
comentarios impedir que el lector interesado en estos hechos
lea el libro de Cornwell, sólo deseo recomendarles
que lean también las obras "Los judíos, Pío
XII y La leyenda negra" de Antonio Gaspari, Editorial Planeta-Testimonio. "Pio
XII y la II Guerra Mundial", de Pierre Blet S.J., Paulit Press, "Yours
is a Precious Witness", de Margherita Marchione, Paulist Press, "Pope
Pius XII architect for peace", de Margherita Marchione, Paulist
Press y la obra "Hitler, the war and the Pope", de Ronald
J. Rychlak, Genesis Press.
Si Pío XII era el villano que Cornwell describe en su libro,
por qué al finalizar la guerra recibió tantos homenajes
de los más importantes representantes de la comunidad judía
internacional y por qué a la muerte de Pío XII, en
octubre de 1958, esa gran mujer, Golda Meir, pilar fundamental
de la creación del Estado de Israel, expresó en las
Naciones Unidas. "Compartimos el dolor de la humanidad por
la muerte de Su Santidad Pío XII. En una generación
afligida por guerra y discordias, él ha afirmado los altísimos
ideales de la paz y de la piedad. Durante el decenio del terror
nazi, cuando nuestro pueblo sufría un terrible martirio,
la voz del Papa se elevó para condenar a los perseguidores
y apiadarse de sus víctimas. La vida de nuestro tiempo se
ha visto enriquecida por una voz que expresaba las grandes verdades
morales más allá del tumulto de los conflictos cotidianos.
Lloramos a un gran servidor de la paz".
Autor:
Eduardo Rivero G.
- Catholic.net
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