Un acólito es

Ante todo un cristiano que ora y tiene vida interior, que sirve con dignidad "la mesa del Señor", conoce la profundidad de los misterios en los que sirve
y busca irradiar ese amor de Cristo a quien sirve.


El acólito o monaguillo se compromete a:
cultivar la amistad con Jesucristo en la Eucaristía,
a incrementar sus conocimientos del catecismo y de todo lo que rodea el servicio del altar.


Un monaguillo debe ser:
Fiel seguidor de Jesucristo
Fiel hijo de María
Defensor del Papa y de la Iglesia
Responsable y constante en sus deberes
Cariñoso y obediente con sus padres
Respetuoso y amante de todos
Enemigo de la pereza
Amante del orden y del trabajo
Alegre, entusiasta y servicial
Joven de voluntad y de carácter
APÓSTOL DE CRISTO

Monaguillos.net

- VATICANO II, Constitución sobre liturgia, n. 29:
"También los acólitos... Ejercen un verdadero ministerio litúrgico. Por tanto ejercitan su oficio con aquella sincera piedad y con aquel buen orden que conviene a tan gran Misterio y que el pueblo de Dios espera de ellos".


 
  Mensaje del Santo Padre a la juventud  
  Oración para  antes de la misa  
  Oración para después de la misa